Conversación con Roberto Gottardi

“La arquitectura tiene que ser poesía”

Felipe Dulzaides • La Habana, Cuba
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En 1999 el artista Felipe Dulzaides comenzó el proyecto Utopia Posible que indaga la historia y el proceso de terminación de las Escuelas Nacionales de Arte. Este proyecto se divide en tres series de obras, una acerca de Roberto Gottardi y la Escuela de Artes Dramáticas; otra sobre la escuela de Ballet del arquitecto Vittorio Garatti y una última, aún en proceso, sobre la Escuela de Danza y su arquitecto Ricardo Porro. El proyecto ha sido exhibido en la Bienal de Kwangju (2008), en la Bienal de La Habana (2009), en la Fundación Graham de Chicago (2010) y en el sistema de galerías del Miami Dade Comunity College (2012).

A continuación, una selección de la conversación periódica, desde el 2004 hasta la actualidad, entre Felipe Dulzaides y Roberto Gottardi y que forma parte del video "Utopía Posible".

Capítulo V

Roberto Gottardi: “Se sabía que esto en cualquier momento se iba a interrumpir pero se interrumpió de una forma muy drástica, en el sentido de que hay muchas cosas que se hubieran podido salvar por ejemplo, si se le ponían cristales a las ventanas si hacían los canales de drenajes en vez de que filtrara a través de los muros y crear toda una serie de problemas con los que ahora tenemos que lidiar. Eso fue una cosa de un día para otro”.

Felipe Dulzaides: ¿Cómo fue?

Alguien del ministerio de la construcción que dijo que esto no se podía seguir más y teníamos que volver al ministerio. Nosotros estabamos trabajando aquí en el viejo Club, por la forma en que trabajamos el proyecto se hacía conjuntamente con la obra, muchas veces lo dibujos que hacíamos hoy servían para construir al día siguiente.

Bueno, te digo que más o menos estabamos preparados, en el sentido que vi que quitaban cada vez más gente, hasta que de 300 y pico que yo tenía quedaban 20 o 25 pero así y todo yo pensaba que después se iba a volver a retomar. Cuando me dijeron que no, pensé también que era una cosa provisional, porque en estas condiciones no se podía usar nada. Esta escuela particularmente, y las otras más o menos. A las otras para usarlas tuvieron que adaptarle y hacerle cosas que no estaban previstas.

Imagen: La Jiribilla

Tengo un optimismo conmigo, con mi vida, con Cuba y pienso que se encuentre la forma para que esta escuela se termine. De todas maneras, en estas condiciones salieron
los mejores artistas, músicos, pintores y actores que hay en el país”.

D: Las de Porro se terminaron, inclusive una de Garatti está al 90 porciento.

RG: Considero que esta de Artes Dramáticas y la de música son las dos más grandes y están al 40 porciento.

FD: Las dos de Porro se terminaron, ¿tú crees que eso se debe un poco a que él era cubano y este es un país con un sentido nacionalista muy fuerte?

RG: Quisiera esa opinión reservármela para otro momento. De lo bueno y de lo malo de esta escuela me hago responsable ahora, me gustaría que estuviera terminada porque efectivamente así como está es muy dificil entenderla.

Imagen: La Jiribilla
Escuela de Danza de Ricardo Porro

FD: Roberto, ¿no tienes miedo de que esta vez pase lo mismo?

RG: Tengo un optimismo conmigo, con mi vida, con Cuba y pienso que se encuentre la forma para que esta escuela se termine. De todas maneras, en estas condiciones salieron los mejores artistas, músicos, pintores y actores que hay en el país.

FD: Esta es tu obra y el estado en que está me imagino que debe ser doloroso para ti.

RG: Sí, no me siento muy bien cuando vengo aquí, sobre todo porque muchas veces se hace la comparación con otra de las escuelas que está terminada y es difícil que la gente capte todas las razones que están por debajo porque esta está al 40%, música está al 40%, es decir, entramos en un campo que no puede ser claro para todo el mundo, eso a mí me perjudica de determinada manera. Sé que a veces se han dicho cosas de esta escuela con las que yo no he estado de acuerdo. Por suerte hay mucha gente que captó el verdadero sentido. Es decir logré trasmitir cosas aún sin hablar pero siempre hace falta que yo hable, que explique, que diga, que enseñe la maqueta y así.

Capítulo VII

RG: Uno tiene que estar consciente del contexto en que se mueve, si te dan cuatro palos, bueno, tu tienes que resolver con esos cuatro palos y los cuatro palos los puedes poner bien o los puedes poner mal, siempre hay dos alternativas. Ahora, aquí es lógico que si yo puediera contar con más materiales, medios, con una mano de obra más calificada, yo podría pensar en otro tipo de arquitectura, tengo que hacer una arquitectura acorde a esas limitaciones, a esas circunstancias. Es decir, la conciencia del contexto en que tú te mueves es fundamental.

Yo digo que fue muy importante para mí Scarpa, pero si Scarpa tenía dificultad en Italia, en Venecia para hacer su tipo de arquitectura, se pasaba en el presupuesto, se pasaba en el tiempo pero lo podía hacer por determinada gente que estaba interesada en tener una obra hecha por él. Ahora este no es —digamos— el tipo de arquitectura que me enseñó Scarpa, es otra forma de cómo enfrentar un proyecto, es entender en cada momento en qué contexto tú actúas. Y cuando hablo de contexto no es solamente el arquitectónico sino también económico y cultural, etc. El proyecto es practicamente la respuesta más correcta, más idonea a un problema que se te está presentando.

Imagen: La Jiribilla

Capítulo VIII

RG: ¿Tú has estado en Venecia?

FD: No, ¿Por qué?

RG: “Hablando de atmósferas, de grises… es que yo estoy de verdad muy impregnado de la atmósfera esa, de la laguna, del otoño, de las islas, de los grises. Yo cuando pintaba, pintaba casi siempre la laguna con ese verde olivo, no sé… no, no es verde olivo. Yo recuerdo después, en medio de ese verde, el muro de ladrillos del cementerio, porque el cementerio es una isla. En medio de la laguna, uno ve ese muro de ladrillos y cuando hay esos colores grises… La última vez que fui, fui a un sepelio de la esposa de un amigo mío y el sepelio es en barco, a través de la laguna con la neblina, los grises… esa experiencia hay que vivirla”.

Capítulo IX

RG: “La Revolución era un proceso completamente creativo porque dejaba de lado lo que en otras sociedades existía como algo inamovible y rompió con un montón de esquemas y de tabúes. Era un proceso de renovación, con lo cual lo que se hizo en la escuela era un proceso perfectamente ligítimo en ese contexto. A nosotros nos dijeron individualistas, capitalistas, toda una serie de cosas que no venían al caso. Por suerte con el tiempo se cambió de opinión. Ahora estas escuelas de arte se consideran como el acontecimiento más interesante, más importante de la revolución, como arquitectura”.

Capítulo X

RG: “La arquitectura tiene que ser poesía. La poesía uno la juzga en base a las emociones que te da y si rompe con todas las normas de la lengua y la sintaxis no importa. La arquitectura muchas veces es juzgada por sus cometidos prácticos y la arquitectura tiene que crear emociones y hacer vibrar a la gente”.

Imagen: La Jiribilla

Capítulo XVI

RG: “Aquí experimenté por primera vez lo lindo que es el oficio del arquitecto, cómo trabaja, con qué trabaja, cuáles son los puntos fundamentales en que el arquitecto tiene que trabajar para que su trabajo sea válido, sea sugerente y produzca la mayor cantidad de percepciones posibles. Estoy muy claro de todo lo que está pasando, pero tengo también un fondo de optimismo y esperanza de que muchas cosas se resuelvan y esta escuela se haga, claro, yo no tengo una vida por delante por razones obvias.

“Muchas veces me han dicho que yo no tengo los pies en la tierra, pero esas han sido gente que no resuelven el problema porque lo esquematizan, lo reducen a dos o tres cosas cuando el problema es mucho más complejo”.

FD: ¿No te sientes como un Quijote luchando contra un Molino?

RG: “Puede ser que, visto desde afuera, son tantas y tantas dificultades, que dé esa impresión pero tengo que creer que todo funcionará bien, que mi imaginación siga tan viva como siempre y que tenga colaboradores buenos y entusiastas. Tengo que pensar en ese mundo porque si no, no valdría ni la pena levantarse por la mañana”.

FD: Tú te referías ayer a tu relación con Cuba, como un matrimonio…

RG: “Un matrimonio no, un pacto de amor. El pacto de amor se renueva con les hechos y yo tengo confianza que esta escuela y el nuevo proyecto se hagan y si no… yo me entusiasmo con otras cosas, lo importante es que sea una cosa creativa”.

Imagen: La Jiribilla

Capítulo XXII

FD: Estamos en el 2012 y el otro día fue tu cumpleaños. ¿Dónde estás ahora con tu proyecto?

RG: “Desde el último proyecto del 2007, el cambio que he hecho es parcial. No ha cambiado todo el proyecto, una serie de aulas que se habían agregado de este lado ya no se van a hacer por un problema fundamentalmente económico. Hubo un reajuste de los planes de estudio, de la matrícula de ingreso, etc. Otra cosa fundamental es que el teatro, que estaba en función de los alumnos de la facultad de teatro, puede estar ahora en función del público en general. Por lo tanto, esto que tenía una circulación de pasillos, escaleras, etc. para los estudiantes solamente, de pronto puede tener un público de 100, 200 o 300 espectadores y por lo tanto tenía que ampliar toda la entrada. Para solucionar esto, hice simplemente un movimiento, desplacé un aula. Ese simple desplazamiento conlleva a que tengo la entrada del público amplia, recuerden que el teatro es para 300 personas y al levantar esto con un nivel, separo lo que es público y lo que es estudiantes.

Imagen: La Jiribilla

FD: Entonces ¿qué es lo que pasa con el proyecto de 2007? ¿Cuándo es que te dicen que esas aulas no van?

RG: “Me lo dijeron el año pasado. Con la crisis económica y el reajuste de los planes de estudio, tengo que reducir las aulas. Todo depende de cuántos alumnos, de cuántos actores, directores o escenógrafos se quieren graduar.

FD: En la escuela ¿qué pasó del 2008 al 2012?

RG: Todos estos años se han dado clases en parte de la escuela construida o destruida (mejor dicho) y ahí se han adaptado algunos locales que se prestaban para que pudieran dar las clases, naturalmente muy lejos de las condiciones ideales que deberían tener.

FD: Yo recuerdo que en el 2008 nosotros filmamos y ya empezaba el proceso de restauración de la escuela. ¿Que pasó con la restauración?

RG: Sí, se empezó a restaurar el techo de estas primeras aulas que están aquí.

FD: ¿Y eso se terminó? ¿Dónde quedó eso?

RG: ¡No se terminó!

FD: Roberto, ¿por qué tú sigues pensando en terminar la escuela?

RG: Hace 50 años que estoy soñando con eso. Una cosa a medias uno sueña con terminarla.

Imagen: La Jiribilla

FD: Pero, ¿tú te sientes con fuerzas?

RG: Yo sí, yo en estos momentos me siento con fuerza. Me siento con montones de ideas. La creatividad me parece que está bien y por el momento me parece que puedo asumir perfectamente el proyecto. Pienso que con este nuevo cambio logré, con un gesto mínimo, una cantidad de ventajas de todo tipo.

FD: ¿Entonces crees que el proyecto se enriqueció?

RG: Sí, con este cambio el proyecto se enriqueció. Con la reducción de las aulas, con el acceso para el público, etc. Y eso conllevó a montones de otras cosas.  Pienso que sí, que es mejor.

FD: Roberto, ¿tú has pensado, por una lógica de la vida, en quién va a heredar este proyecto?

RG: Lo he pensado, pero no he llegado a ninguna conclusión.

FD: Si de nuevo volvemos al año 1961 y este proyecto empieza de nuevo, con la experiencia de ahora, ¿qué hubieses hecho distinto?

RG: Digamos que el tipo de arquitectura sí lo hubiese cambiado, por ejemplo la bóveda catalana. Yo la hice y lo explicaron Ricardo Porro, Vittorio Garatti, por una circunstancia muy específica de los sesenta. Ahora la economía es otra, los materiales son otros, el concepto del teatro es otro y yo soy otro, evidentemente, de cuando tenía treinta años. Entonces es lógico que la arquitectura no pueda ser la misma. Porque la arquitectura es reflejo del momento en que se está haciendo. Yo enriquezco mi arquitectura absorviendo, todo lo posible, lo que ocurre en ese momento.

Imagen: La Jiribilla

Epílogo

RG: “Hay una tendencia en mí al cambio todo el tiempo, es que hago las cosas y después se me ocurre otra que me parece mejor y así, si me dices que el proyecto tiene que ser para mañana, yo sigo cambiando. Yo llego a cosas que me convencen pero después sigo pensando, es un proceso”.

 

Las imágenes usadas en este trabajo son video stills del video "Utopía Posible".
 
 

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