El diseño y los espacios públicos

Alejandro Ojeda Hernández • La Habana, Cuba

 

La Habana en fecha reciente ha sido proclamada una de las ciudades maravilla del mundo.  Algunas de sus construcciones han sido exaltadas por sus indudables valores arquitectónicos y patrimoniales. El excelente trabajo de restauración que se ha realizado en la Habana Vieja a partir de la visión estratégica de nuestro historiador el Dr. Eusebio Leal Spengler nos enorgullece y atrae la atención de cientos de miles de turistas cada año. Sin embargo, cabría preguntarse en qué medida las intervenciones del diseño en nuestra cada vez más populosa capital contribuyen a enaltecer los valores de la ciudad, particularmente en los espacios públicos.

Imagen: La Jiribilla

Una de las esferas de actuación del diseño y que comparte con la arquitectura, es la relacionada con los espacios interiores. Es conveniente aclarar que cuando hablamos de diseño de interiores, no nos estamos refiriendo solo a los elementos de ambientación del espacio. Los términos del diseño interior y decoración a veces suelen considerarse como sinónimos, lo cual es una concepción errada.

El diseño de interiores abarca la solución de problemas de índole funcional asociados al uso del espacio, lo que determina las decisiones de ubicación de los objetos en el mismo, en relación con las funciones a desarrollar: las necesidades de acceso y circulación de las personas, la selección o diseño del mobiliario y equipamiento a emplear, la determinación de los niveles de iluminación requeridos y la tipología de luminarias, hasta requerimientos de tipo acústico que se deben satisfacer. Abarca también las soluciones de señalización, identificación y orientación para el público, así como la selección de materiales, texturas y colores, y los complementos de ambientación del espacio.

El diseñador de interiores debe tomar en cuenta también factores de índole psicológica asociados a la percepción de las personas, la creación de determinados ambientes y en última instancia, hasta de los elementos sonoros que acompañarán a  quienes utilicen dicho espacio. Esta actividad debe ser realizada por profesionales debidamente capacitados para la tarea, y no puede ser dejada a la improvisación o al gusto particular de las personas. Particularmente esto cobra una importancia mayor en el caso de aquellos espacios públicos tales como las instalaciones gastronómicas, recreativas, turísticas y comerciales. De igual modo, el diseño de interiores debe ser tomado en cuenta en los espacios institucionales de manera que se garanticen las adecuadas condiciones para quienes laboran en los mismos.

Imagen: La Jiribilla

Para cualquiera de los que habitamos esta ciudad, el elemento diseño se encuentra en ocasiones ausente de nuestro entorno.  En los casos particulares de las instalaciones hoteleras o del gigantesco trabajo de restauración de la zona histórica antes mencionada, este trabajo ha sido asumido en su mayoría con todo el rigor que demanda. Sin embargo, en áreas tales como los servicios públicos y las tiendas muchas veces los requerimientos de un adecuado diseño del espacio no han sido satisfechos. Las causas de este problema pueden ser muy variadas, desde desconocimiento de las formas de acceso a servicios profesionales, la ausencia de recursos financieros para el abordaje de estos proyectos o la libertad concedida para la realización de “iniciativas” sin contar con una asesoría profesional. En el caso de las tiendas la situación además se agrava, pues la necesidad de apertura de nuevos espacios comerciales en la ciudad, ha conllevado a la utilización de inmuebles que no fueron concebidos para dicha función, y han sido adaptados para ello con los consiguientes problemas para el acceso, las circulaciones o incluso la exhibición de los productos en venta.1

Por otra parte, una de las mayores preocupaciones de los profesionales que trabajamos en el campo del diseño, es el asociado al tema de los nuevos negocios dentro del denominado sector no estatal.  Por supuesto, el desarrollo de la actividad de emprendimiento por las personas naturales es parte de los lineamientos de desarrollo económico y social del país, fundamentado en la necesidad de ampliar las ofertas a la población de determinados servicios, lo cual abre además nuevas posibilidades de empleo para muchos cubanos. No obstante, los problemas planteados anteriormente pueden estar gravitando de modo particular en este sector por el desconocimiento de lo que el diseño puede aportar al éxito de un negocio. Si la calidad de los productos y del servicio es complementada con un entorno agradable y bien diseñado, ello genera en el cliente rasgos de fidelidad a ciertos espacios a los que de seguro retornará gustoso, deseoso de repetir la experiencia.

A este fenómeno se suma la necesidad de estos nuevos negocios de darse a conocer con el consecuente requerimiento de diseño de marcas, anuncios y elementos de identificación para el público. De igual modo, se ha de considerar la demanda de los soportes de comunicación visual que demanda el servicio, así como las aplicaciones de la gráfica ambiental.Si la calidad de los productos y del servicio es complementada con un entorno agradable y bien diseñado, ello genera en el cliente rasgos de fidelidad a ciertos espacios a los que de seguro retornará gustoso, deseoso de repetir la experiencia.

No debemos desconocer, sin embargo, que si algo reconocen y agradecen los turistas extranjeros que nos visitan cada año está relacionado con el hecho de que Cuba es un territorio libre en gran medida de la llamada “contaminación visual” que literalmente inunda a las grandes urbes como Tokio, Los Ángeles o New York, donde prácticamente el espacio público ha desaparecido ante la proliferación de los soportes de publicidad comercial.2

En Cuba, las regulaciones en torno al tema hacen posible ejercer control sobre estos aspectos, pero de todos modos, en muchas ocasiones se advierte la ausencia de la intervención profesional en la generación de los nombres comerciales o marcas de los negocios y en la manera en que las mismas son expresadas mediante la comunicación gráfica. Esto genera una percepción de improvisación que en buena parte de los casos es debida al intrusismo profesional o a la iniciativa de los propietarios que echan mano a los recursos que tienen a su disposición y no acuden a personas debidamente calificadas.

En la actualidad, la Oficina Nacional de Diseño está trabajando en la elaboración de políticas públicas para el diseño. Como parte de su función estatal, se ha creado el Registro Nacional de Diseñadores que cuenta con un total de 2 184 personas naturales, tanto graduadas del Instituto Superior de Diseño como de otras instituciones autorizadas a ejercer la actividad.  Existe por tanto un enorme potencial de recursos humanos para hacer posible una inserción creciente del diseño en la industria, las empresas, los productos y los servicios con su consiguiente impacto en la sociedad. Se trabaja tanto desde la promoción como en las acciones de control que permitan la toma de conciencia de la necesidad de incorporar los procesos de diseño dentro de los modelos de gestión de las empresas, y los negocios que permitan un cambio favorable respecto a la situación actual.Existe por tanto un enorme potencial de recursos humanos para hacer posible una inserción creciente del diseño en la industria, las empresas, los productos y los servicios con su consiguiente impacto en la sociedad.

Al definir su concepto de “lo real maravilloso” nuestro insigne intelectual Alejo Carpentier planteaba que en nuestros países de América no tenía sentido el surgimiento de un arte surrealista a ultranza, como había ocurrido en el contexto europeo, pues la realidad de nuestras tierras estaba llena de elementos maravillosos, y aclaraba que al utilizar el término lo hacía en el sentido de calificar todo aquello que nos impacta y sorprende, ya sea en sentido favorable como por su carácter insólito.3

Aunque muchas otras problemáticas de infraestructura en la ciudad deben ser atendidas para mejorar la imagen de La Habana4, es necesario que las instituciones encargadas de establecer y fomentar políticas públicas respecto a los temas abordados en este trabajo, tomen acción directa para que a través de todos los actores sociales involucrados logremos que nuestra ciudad responda cada vez más a su condición de ciudad maravilla, que nos sorprenda, pero mayormente de modo positivo, de modo que podamos sentir cada vez más orgullo de nuestra condición de cubanos y de nuestra hermosa capital.



 

 


1-Por el contrario, por solo citar un caso, experiencias como la del café concierto “El Submarino Amarillo” es un ejemplo excelente de espacio para el entretenimiento, donde las pertinentes soluciones de diseño están fundamentadas por todo el universo de referentes culturales quesustentan el concepto de esta ejemplar instalación derecreo denuestra Ciudad, lo cual justifica plenamente el sostenido éxito y la afluencia de público que diariamente disfruta de sus ofertas.
2-Bruillard, J.¨La obscena publicidad invade las ciudades, trayendo como consecuencia la desaparición de los lugares públicos, los cuales más se asemejan a espacios institucionales donde las marcas pugnan y gritan en voz alta su mensaje estimulando el consumo desmedido¨.
3-Carpentier, A. Lo real maravilloso americano. Ensayos, páginas 68-79. Editorial Letras Cubanas, 1984.
4-Temastales como los espacios exteriores y urbanos, el mantenimiento constructivo, la reparación y mantenimiento de viales y la recolección de desechos sólidos, entre otros.

 

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