Selección de poemas

Elaine Vilar Madruga • La Habana, Cuba

Argos

el agua el polvo el barro
todo es lo mismo.

la raíz el árbol la paciencia
la muerte la distancia el diente de perro
la orilla el puente el cuerpo
la mano la lengua la vagina dentada
el miedo la oscuridad                                                          tanto.

 

enumerar palabras fobias solicitudes de viaje
encima del mundo observo la isla desdibujada en el mapa.

el agua el polvo el barro
tristeza de ver pasar todo bajo mi cuerpo
como un dibujo sin formas ni final:

                                                         la maldita suerte de la nave.

mi isla     argos hundida hasta el fondo
                                                             supervivencia del culpable
mi isla
                argos
sumergida en un cráter de recuerdos

mi isla
la barca inabordable           el vino amargo y la paciencia.
he llamado a jasón mas no responde no escucha no entiende                                                                                                  -hay héroes que se mueren.

argos
               que aún flotas entre tablas y naufragios

desnuda entre tantos cuerpos
que no entendieron no escucharon no responden
aún después de todo.

 

6 de mayo del 2013.

                      

QUEDASTE SOLA

A ti, que has vivido junto a mí las vidas de tantos.

I

hoy vendí mis ojos mi paciencia mi corazón mis pulmones mi páncreas mi hígado.
vendí hasta mi útero.
subasté mis viejas cosas                             cambié de casa                                                                                                                        de cuerpo.

algo demasiado nuevo se ha mudado
pero yo revierto la entropía
escribo escribo finjo que escribo la última línea
algo que dice

           hoy vendí mis ojos mi paciencia mi corazón mis pulmones mi páncreas y mi hígado.
hoy demolí mi casa. se acaba el mundo                                  muere dios y la palabra.
se vomita la niebla.

nadie me mira. nadie entiende.
no es tan simple entender.

 

II

siempre hay alguien que se atreve a comprar un corazón usado un hígado viejo pulmones sin garantía de reembolso.
                                       siempre se compran los derechos sobre tus despojos .    

y mis viejas cosas se van mi viejo mundo se va dentro del cuerpo de tanta gente mi carne diseminada por cinco continentes como la peste bubónica.

III

hacer el mundo de nuevo.
en siete días y algunos segundos de más.
crear el mundo. crearte.
y el descanso del séptimo día es solo una negación enorme            temblor del agua.

 

IV

he respirado el Jardín, y de mi soplo se hizo el cuerpo enorme del hombre.
y amé al hombre, revuelta en la tierra como una elefanta preñada.
y el hombre me amó, revuelto en el fango como un elefante en celo.
y luego volví a respirar          era imposible seguir conteniendo el soplo       y la hice a ella      a la elefanta desnuda que envolvió su cuerpo  en la crisálida.

 

V

no hay nido. no hay roca. no hay agua.
muy pocas cosas van quedando.
apenas contadas con los dedos de una mano.
la sombra del mundo es un espejo enorme que tiembla/se rompe/siete años de mala suerte/ se abre.

 

VI

tengo el tiempo de mi lado: yo parí al tiempo, y le limpié la sangre, y saqué su placenta, y corté el hilo umbilical que nos unía.
y el tiempo me miró a los ojos antes de beber mi leche.

 

VII

se venden mis cosas viejas. se venden mis cosas nuevas.
el letrero estaba colgado en mi frente.
muchos llamaron a mi casa. querían comprarme, y yo les di un precio casi estúpido para que todos fueran felices.
hoy vendí  lo poco que quedaba.
siete años de mala suerte son en realidad siete años.

                                     hay tanto que aguardar bajo los árboles.

7 de diciembre del 2012

 

Que no olvides

                                                                                                              A mi hermana Wendy.

que no olvides la secreta esclavitud de la mandrágora
en el pecho del cabalista como una flor de incógnitas.

que no olvides la caja de hierro donde ocultaste al tigre
                                                          empapado en barro y en miseria:
                                 sombra.

                      que no olvides                                                 estoy gritándote palabras
eso que no quiero dejar del otro lado.
confiar en desmemorias es jugarse el reloj entre paredes
cerrar los ojos.               

hoy estoy en el jardín japonés de mis abuelos       frente a las manos extrañas de los otros
y es todo igual    
                                             la misma forma/ el espacio/ el tiempo/ el juego.

que no olvides
la lentitud de los barcos en ciudades de madera
empedrados barcos de adoquines
empedrados barcos sin piernas
que están aquí como tantos.

que no olvides el grito              la jauría.        

estoy desnuda entre los dedos de los árboles
hecha vidrio entre los dedos de los árboles y ellos dentro de mí como saetas de hojas y de limo y de verde lubricación de savia.

que no olvides el grito,
                                                  digo siempre:

lo que arde.

6 de mayo del 2013

 

De cómo soplé las velas de mi tercer cake de cumpleaños gracias a la mujer de Lot

A mi familia, sobreviviente.

La estatua de sal de la mujer de Lot
condimentó mis comidas de niña durante casi diez años
cuando palabras como contingencia, volar,
pan con aceite, gordita linda,
bicicleta china pedaleada por mi abuelo con cáncer,
parque de los gusarapos,
hoy no hay/ mañana no habrá,
vela, quinqué, polvo,
biblioteca cerrada,
Iván el del caballito jorobadito
eran parte del álbum de fotos de mi familia.

Mi primer cake de sal.
Mi primera velita de sal.
El vestido de mi madre hecho de cristales como lámparas
y sus huesitos de perra en el escote.
                                                 La leche con sal era solo para mí,
gracias a la mujer de Lot que miró hacia atrás por un segundo.

11 de octubre de 2013

 

Inocencia

Cuando atropellamos a la gata no sabíamos aún
de su preñez multiplicada en siete,
ni del siete multiplicado en una panza
más hermosa que el mundo,
ni del mundo latiendo
en el atropello y la huida de los niños
que matamos a la gata del vecino
con las manos mojadas en niebla.

 

5 de octubre del 2013

No hable con ella

Cuando me muerde el perro, yo tengo miedo de la rabia y de la sangre.
Me aterra la espuma y los conceptos hospital/muerte/parálisis.
No quiero estar postrada como una chica Almodóvar
que espera por la toma mejor,
por el ángulo y la iluminación precisos.
Ese guión es solo la pretensión de los escribas
que juegan a inscribir mi nombre en los carteles y las fotos.

Oh, Dios, aparta de mí el cáliz de la mordida del perro.
Las consecuencias de la rabia son imprevisibles
y una jauría de cientos de Almodóvar me persiguen
con toda su maldita reverencia.

15 de octubre de 2013

 

La Feria

en el principio de todo
estaban las jaulas atroces:
era el siglo del burlesque
y las cantigas de fenómenos
que se arrojaban a una orilla del camino,
en el mal llamado continente.

el sobresalto/ la miseria/ la paranoia
lucían como trazos de rossetti
sobre la extinción del óleo.

pero el dibujo hablaba
de la coz y el arrecife,
de un niño hidrocefálico,
una enana hecha pedazos,
el bebé araña/el hombre elefante/la mujer barbuda,
el bruto/la bestia/el animal,
la chica sin piernas
la chica sin manos:
                                                     conozca al torso vivo

abominación de la natura.

la feria era el jardín de las delicias,
hogar donde siempre tuve
un plato de comida y mendrugos de pan
mojados en agua.

al principio de todo
estaba el dibujo
y yo,
           en el centro de los monstruos,
portaba mi tercera pierna,
mi cuarto ojo,
mi segunda vagina
para demostrar así
la tara de quienes escapan de las jaulas
y encuentran el destrozo de la feria
en un recodo del camino
al séptimo día de la creación.

19 de julio del 2014.

 
Especial para La Jiribilla. Los tres primeros poemas pertenecen al libro Escudo de todas las cabezas (Premio Hermanos Loynaz 2014 de Poesía). Los otros, forman parte del libro Bajo los cielos de Gomorra (inédito).
Ficha: Elaine Vilar Madruga. Narradora, poeta y dramaturga. La Habana, 1989. Miembro de la AHS. Ganadora de diversos premios nacionales e internacionales. Su obra ha sido editada en antologías a lo largo del mundo. Ha publicado la novela Al límite de los Olivos, Editorial Extramuros 2009; La hembra alfa, Editorial Letras Cubanas 2013; Promesas de la Tierra Rota, Editorial Gente Nueva, año 2013; Salomé, Casa Editorial Abril, 2013; Dime, bruja que destellas, Casa Editorial Abril, 2013; Alter Medea, Antares Publishing House of Spanish Culture, Canadá 2014;  De caballeros y dragones, Ediciones La Luz 2014 y Framboyán, Ediciones La Luz, 2014. También ha compilado y prologado Axis Mundi: antología de cuentos cubanos de fantasía, Editorial Gente Nueva 2012 e Hijos de Korad: antología del taller literario Espacio Abierto, Editorial Gente Nueva, año 2013.

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