Queremos ofrecer un gran concierto en Cuba para todos nuestros fans

Michel Hernández • La Habana, Cuba
Martes, 21 de Abril y 2015 (5:54 am)
Imagen: La Jiribilla
“Red Hot Chili Peppers quiere venir a tocar a Cuba”, confiesa Josh  Klinghoffer, el nuevo guitarrista de la banda estadounidense, una de las más influyentes del rock and roll en los últimos 20 años. Josh, acompañado por el guitarrista Marciel Miranda, de la alineación cubana High Grass, conversa con Granma en la galería de La Fábrica de Arte tras abrir el segundo concierto de su amigo, el rapero y baterista Quest love “Nosotros queremos venir a Cuba hace mucho tiempo. Por eso cuando les dije que venía todos querían acompañarme. Pero lo haremos pronto, te lo aseguro. Una vez a la semana les menciono el tema de que deberíamos tocar aquí”.
 
Josh puso la sorpresa en el rostro del público cuando subió al escenario, tomó desde las sombras la guitarra y comenzó a disparar agudos y afilados riffs hasta desperdigarse por el suelo  al mejor estilo de los Red Hot. “Yo vine hace diez años a Cuba y me quedé obsesionado con la idea de regresar. Ahora la manager de Quest Love me propuso esa posibilidad y aquí estoy”, dice.
 
El multiintrumentista y productor, que afirma sentirse “entre amigos” con sus colegas de Chili Peppers, el cantante Anthony Kiedis, el bajista Flea y el baterista Chad Smith, ha trabajado con astros de la categoría de Beck, PJ Harvey y Gnarls Barkley. “Siempre he sido muy afortunado de estar rodeado y rodearme de gente genial. Nunca he tocado con nadie que no me guste. Con Beck realicé una impresionante gira de tres meses. Fue muy emocionante. Todos éramos grandes amigos”.
 
Josh ingresó a Red Hot tras la salida en 2009 del brillante guitarrista neoyorkino John Frusciante, que estuvo en la banda californiana durante más de 15 años y participó en la grabación de cinco de sus 10 discos de estudio: Mother’s milk (1989), Blood sugar sex magik (1991), Californication (1999), By the way (2002)y Stadium Arcadium (2006). John, un viejo amigo de Frusciante, grabó con la banda  en 2011  el disco I’m with you, aunque antes, en 2006, había tocadola segunda guitarra en la gira de Stadium arcadium, un álbum en el que aparecen perlas como Danny California.
 
El músico no la tuvo nada fácil tras su incorporación a Red Hot, porque Frusciante, con su personalidad única, había marcado todo un estilo y una época en la formación, que se hizo famosa a mediados de la década del 80 con su inconfundible fórmula de funk rock y que ha contado en su line up con excelentes guitarristas, entre ellos Hillel Slovak -fundador del grupo—, Dave Navarro, (Jane’s Addiction) y el propio Frusciante.  
 
Pero le quita hierro al asunto y pone por delante su admiración por Frusciante, que abandonó la nave  para dedicarse de a lleno  a su trabajos como solista,  como la  creación de un CD de acid house y su proyecto de música electrónica Trickfinger. “Siempre fui un fan de John y de la banda. Ellos tienen una historia impresionante y es un honor para mí suplantarlo. Espero hacer justicia. Él dijo que todo va a estar bien, que tenía suficiente con haber sido  parte del grupo. Es divertido, me dijo, y me pidió que me divirtiera también. Y así ha sido”, dice.
 
El músico estadounidense, nacido en  Los Ángeles, el 3 de octubre de 1979, iba para baterista (cuando tenía 9 años sus padres lo matricularon en una escuela para que aprendería los secretos de este instrumento) pero al arribar a los 15 decidió estudiar música por su cuenta, inspirado por Led Zeppelin, Los Rolling Stone, Pearl Jam y los propio Red Hot Chili Peppers.
 
“El  álbum Blod Sugar Sex Magic es mi preferido”, asegura antes de girar la conversación a su admiración por la música cubana. “Tenemos un percusionista de Brasil, y creo que él está influenciado por la música cubana. Estoy obsesionado con Compay Segundo, es el tipo más genial del mundo. Trato de ser tan genial como él. Por eso también estoy loco por venir para acá”, insiste.
 
Josh también habla sobre el nuevo contexto entre las relaciones de Cuba y Estados Unidos. “Es un gran momento para que vengan las bandas estadounidenses que hace mucho tiempo quieren tocar en Cuba, así como otros músicos interesados en conocer la cultura y el público de este país”, agrega.
 
A su regreso Josh  retomará la grabación de su segundo álbum con Red Hot, un material que debe  salir este año, aunque su publicación ha pasado por un accidentado tránsito. “Deberíamos estar en el estudio ahora mismo, pero Flea se rompió el brazo cuando estábamos a punto de sacar el disco y estamos esperando que se recupere. Con suerte, el nuevo álbum será más bailable y, por supuesto, queremos presentarlo aquí.”
 
El guitarrista confiesa que se sorprendió al descubrir que los Red Hot contaban con muchos fans en la Isla. “Es grandioso saber que los cubanos están ahí. Grandioso saber que existen. No estaba seguro de que nuestra música hubiera llegado a Cuba.  Estoy ansioso por tocar aquí en un gran concierto que complazca a todos nuestros fans”.

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.

Más información sobre opciones de formato