Selección de poemas

Ernesto Santana Zaldívar • Las Tunas, Cuba

¿Qué música suena a lo lejos?

Ya no recuerdo cómo mirar
hacia noviembre desde marzo,
ni cómo se ve marzo cara a cara
desde un lugar siempre en fuga.

El bosque petrificado

Nos curábamos la mano herida con la pierna sana.
La cara rota se rehacía con la espalda quebrada.
Atrapábamos un puñado de viento y lo masticábamos.
Un pie golpeaba al otro para andar un camino en el que,
de un horizonte al otro, las ruinas devoraban ruinas.

De los nombres innúmeros

Hay días en que la ciudad pudiera tener otro nombre.
No sé cuál: un nombre cualquiera: acaso sólo un alarido.
A veces pudiera ser un nombre a cada minuto;
a cada segundo un nombre que nadie tiene tiempo de pronunciar
ni de imaginar siquiera: menos que un instante de un grito:
cada nombre un nombre enorme ahogado, agonizante,
en una partícula de tiempo desmesuradamente mínima.
Un nombre para el mapa de un hombre de vida fugaz,
uno para el del asesino demorado y otro para el del ciego feliz
que diferencia infierno y paraíso sólo por el relieve;
otro más para el que vive en lugares que ya no existen
y otro para el que llega temprano al sitio que demora en venir.

Phantasmata

¿Quién eres cuando no sabes la lengua en que hablan
los desconocidos que aparecen en tus sueños?
Ocurren cosas allí, donde hay quien pregunta y hay quien responde,
y tú atiendes, y tú escuchas, y tú quieres saber si hablan de ti o contigo,
pero no entiendes nada, no hay intuición posible, no tienes la menor idea
de lo que pueden hablar esos hijos de nada y diferentes de nadie.
Es como entrar a un cine cualquiera: te sientas
a ver una película de la que nunca antes has oído hablar,
pero no comprendes ni una palabra, ni un acto, ni un gesto,
y te levantas y sales de allí y dejas atrás el cine y sigues caminando
hasta estar lejos de aquel barrio, sólo lejos, separado,
y después nada importa: aquello nunca ocurrió.
¿Quién eres cuando no conoces a los que aparecen en tus sueños
y ni siquiera entiendes la lengua que hablan, pero de pronto
te das cuenta de que cada uno habla un idioma distinto
y aun así parecen comprenderse unos a otros de algún modo?

En el reino perfecto de los ilotas

El hilo del dolor y la hebra del engaño
y el frágil filamento de la cordura
y el hilván sangriento de la historia
paralelo a la hilaza de los fracasos
forman en total la cuerda más invulnerable.

Olvidada memoria u olvido memorable

Recuerda aquella primera playa, la más distante,
silenciosa, sin olor a sal, sin sol, sin azul y sin olas,
sólo horizonte, recuérdala, sin puntos cardinales,
sin nada que pueda ser nombrado, pero todo en ella,
todo al alcance de la mano en un ramo apretado,
ninguna cosa separada de la otra, sólo horizonte,
una playa tan solitaria y tan vacía que todo es visible,
ni un grano de arena delante de otro, todo abierto,
el único lugar donde entre tus ojos y tú no habrá palabras,
sino un espacio sin tiempo y sin nada que olvidar.

Caos en el código Morse

Supongo que hay una hora de la tarde que pasó
fuera de mi alcance: esa leve porción de tiempo
que no viví será quizá la clave del último minuto.
Todo lo que salvamos nos abandona del todo
y huye para refugiarse bajo una luz diferente.
Un tiempo para lavar cada una de las dos manos,
un tiempo para el hielo y otro para la gota de agua,
un tiempo para la llegada y un tiempo para la ausencia,
un tiempo para la flecha y un tiempo para el vuelo,
un tiempo para el espejo hueco y otro para tu sombra,
un tiempo para pasar de hora en hora sin pausa
y un tiempo para ser atravesado por las horas todas
sin haber encontrado la clave para el último minuto.

 

Ficha: Ernesto Santana Zaldívar (Puerto Padre, Las Tunas, 1958). Graduado del Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona en Español y Literatura (1979). Obtuvo los premios Pinos Nuevos 1995 (cuento), Sed de Belleza 1996 (cuento), Dador 1998 (proyecto de novela) y Alejo Carpentier 2002 (novela). Ha publicado Nudos en el pañuelo (cuento), Ed. Abril, La Habana, 1993; Bestiario pánico (cuento), Ed. Abril, La Habana, 1996; Escorpión en el mapa (poesía) Ed. Arlequín, Guadalajara, México, 1998; Editorial Atom Press, EE.UU., 2009; Mariposas nocturnas (cuento), Ed. Extramuros, La Habana, 1999; Ave y nada (novela) Ed. Letras Cubanas, La Habana, 2002; Editorial Atom Press, EE.UU., 2009; y Cuando cruces los blancos archipiélagos (cuento), Ed. Algaida, Cádiz, España, 2003; Editorial Atom Press, EE.UU., 2009; La venenosa flor del arzadú, (cuento), Editorial Atom Press, EE.UU., 2010; El carnaval y los muertos, (novela) Ed. Agite/Fra, Praga, República Checa, 2010; Los Olmecas, el pueblo del jaguar, Ed. Gente Nueva, La Habana, 2010.Es miembro de la UNEAC

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