Otro aniversario de la Casa de las Américas,
otro año de Revolución

Aurelio Alonso • La Habana, Cuba

Imagen: La Jiribilla

Tal vez no sea yo el más indicado para hacer este recuento, pues he compartido la tarea de la institución solo en los últimos diez años. Claro que mantengo vínculos con ella y sus intelectuales desde los años 60. De hecho, me atrevería a decir que, entonces, contribuyeron a mi formación intelectual, sin pretender culparlos de nada por ello.

En esta ocasión, son 56 años; pero cuando se ha vivido medio siglo las cifras de un solo dígito relativizan su sentido. Lo cual no resta motivos para volver a mirar atrás con cada velita añadida al pastel, revivir el recuerdo de los esfuerzos a lo largo del tiempo, momentos de verdadera gloria y otros de contratiempos coyunturales, los retos y las respuestas, los reacomodos para no desgastarse en esfuerzos infructuosos y la resistencia para no empeñar en reacomodos la identidad construida. Ante todo porque la identidad de la Casa es parte orgánica de la identidad de la Revolución misma. Este rincón no ha sido ajeno