Cantores...

El Canto de todos: Corrían los días de fines de guerra (IV)

Fidel Díaz Castro • La Habana, Cuba

Corrían los días de fines de guerra.
Había un soldado regresando intacto
—intacto del frío mortal de la tierra,
intacto de flores de horror en su cuarto.
                           Silvio Rodríguez

La Revolución Mexicana y la Guerra Civil Española dejaron hondas huellas en la canción hispanoamericana; los cantos que acompañaban y animaban a los soldados —a veces parodias de canciones populares— se expandieron en la memoria popular alcanzando un sentido de lucha. La contienda por defender la República en España llevó a miles de latinoamericanos a combatir en las Brigadas Internacionales, y muchos intelectuales hicieron de aquella su causa.  

Corrían los días de fines de guerra.
Pasó una gaviota volando, volando
lento, como un tiempo de amor que se cierra,
imperio de ala, de cielo y de cuándo.

Corrían los días de fines de guerra,
pasó una gaviota volando.
Y el que anduvo intacto rodó por la tierra,
huérfano, desnudo, herido, sangrando.

                                Silvio Rodríguez

Imagen: La Jiribilla

Sin iguales influencias en los cantores latinoamericanos, la Segunda Guerra Mundial tuvo lógicamente sus cantos de trincheras; sin embargo, de este lado del océano, la marca mayor la deja la postguerra. Más que canciones sobre la contienda bélica nos llega —tras la victoria de las fuerzas aliadas contra el fascismo nazi—, el canto intimista, que evade aquel contexto devastador física y espiritualmente, sobre todo para la población europea. 

Stamattina mi sono alzato
o bella, ciao! bella, ciao! bella, ciao, ciao, ciao!
Stamattina mi sono alzato
e ho trovato l'invasor.

“Bella Ciao” es uno de los pocos temas de aquella contienda que encuentra cierta acogida posteriormente en Latinoamérica. Se trata de una canción tradicional en Italia, adaptada con nueva letra y cantada durante la Segunda Guerra Mundial, en la lucha contra las tropas nazis.  

Esta mañana
me he despertado
y he encontrado al opresor.
Oh guerrillero, quiero ir contigo
porque me siento morir.

“Bella Ciao” fue retomada durante las manifestaciones obreras y estudiantiles de 1968 en Europa, aunque poco antes, durante el Primer Encuentro de la Canción Protesta (julio-agosto de 1967), llega a Cuba interpretada por Giovanna Marini, Elena Morandi e Ivan Della Mea. En 1969, el cantautor español Adolfo Celdrán la versiona en castellano incluyéndola en su primer sencillo, que fue marcado como "no radiable" por la censura.  

Y si yo caigo
en la guerrilla
toma en tus manos mi fusil.

Imagen: La Jiribilla

Más allá de pasajes como este, y a pesar del estremecimiento que significó para toda la humanidad la Segunda Guerra Mundial, sus cantos de combate  no tuvieron gran resonancia en América; tal vez por la barrera idiomática, aunque es de sospechar que la causa principal sea el anticomunismo que expandió la política estadounidense tras la contienda. La Guerra Fría repotencia la expansión ideológica mediante la “cultura masiva” y el American way of life, con una Europa devastada, encuentra el campo libre para mundializarse. 

Si conocen historia no es por haber leído
sino de haberla visto en el cine americano,
con grandes escenarios y música grandiosa
en el sutil estilo de los americanos.
                          Alberto Cortez

Con la postguerra, cobra esplendor una canción centrada en los sentimientos más íntimos, como lógico mecanismo de evasión, para tratar de olvidar los horrores de una contienda bélica que dejó millones de muertos y ciudades arrasadas por las bombas; surgen, o llegan a su máxima popularidad, Nat King Cole, Ella Fitzgerald, o Frank Sinatra, en los EE.UU.; voces en Francia como Edith Piaff, Georges Brassens y Jacques Brel. En Brasil nace el bossa nova con creadores emblemáticos como Tom Jobim y Vinicius de Moraes; el filin en Cuba, con José Antonio Méndez, Angelito Díaz, Cesar Portillo de la luz, y Marta Valdés, entre otros. Con sus matices, se trata de cancioneros de gran lirismo poético y carga sentimental.

Las caras conocidas
me parecen raras.
Las cosas más absurdas
me resultan claras.

Camino cuadras y cuadras
cantando en voz alta,
nadie se explica lo que me pasa.
El mundo está al revés para mí.

Continuamente llevo
el corazón inquieto;
de pronto estoy serena,
de repente tiemblo.

Sin ir más lejos quise
comprobar mi suerte,
y el mundo está al revés:
resulta que me quieres.
                             Marta Valdés

Imagen: La Jiribilla

La Segunda Guerra Mundial, había generado un despliegue propagandístico de dimensiones colosales; empezando por el desarrollo tecnológico en función de la maquinaria ideológica que impuso el III Reich alemán, lo cual trajo aparejada la respuesta de las potencias que le combaten, especialmente la URSS y USA. De manera que los norteamericanos traían ventaja en el desarrollo tecnológico y la contienda bélica se desarrolla lejos de su territorio, (a diferencia de la Europa destruida), llegan a los inicios de los 50 aglutinando a teóricos y técnicos de gran parte del mundo, con las mejores condiciones económicas, y una conciencia bien clara del poder que representan esos medios para dominar a “las masas”.    

Me acosa el carapálida con el engaño vil,
con cuentas de colores, con trueque de uno a mil.
Me acosa con su elixir de la prostitución.
Me acosa con la gloria perdida de su Dios.
Me acosa el carapálida con su forma de ver,
su estética, su ángulo, su estilo, su saber.
Me acosa el carapálida con sintetización
Y quiere ungirme el alma con tuercas de robot.
                         Silvio Rodríguez

Con ese desarrollo de los medios masivos, van quedando definidas las reglas de juego, a las que se van ajustando —más o menos conscientemente— muchos creadores y artistas. Así se va separando el canto sentido del mediático, o comercial.

Pobre del cantor que no halle el modo
de tener bien seguro
su proceder con todos.
Pobre del cantor que no se imponga
con su canción de gloria,
con embarres y lodo.
                         Pablo Milanés

Este proceso de desculturización ha sido progresivo, y cada vez más totalizador, pero por mucho control que ejerzan los medios masivos la necesidad de poesía permanece en los pueblos y las convulsiones sociales ponen en primer plano la canción que expresa, que maldice y sueña, la sentida.  

Mamá yo quiero saber:
¿en dónde están los cantantes
de esa trova fascinante
que hoy apenas puedo ver?
El mundo parece ser una feria de sonidos
que adormecen los sentidos con aroma de Babel.
El mundo pretende ser un programa de latidos
coronando lo manido del que renuncia a su piel:
La música es un batido de acrobacia con Buñuel
(perdón, Buñuel).
                          El Diablo Ilustrado

Este 9 de mayo el mundo brinda por el 70 aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial, grabado en la memoria con el símbolo del soldado ruso que coloca sobre el Reichstag la bandera roja. Marcamos la fecha con la esperanza de que no llegue una tercera contienda bélica y de que cesen todos los tipos de guerra que padecemos en la actualidad.

Cuánto ganaría la humanidad si dijéramos adiós a las armas… cuánto dolor, cuánto sufrimiento ahorraríamos si, como en aquel mayo de 1945, colocáramos hoy la bandera de la paz sobre el techo de nuestro tiempo.

 

La gaviota

Autor: Silvio Rodríguez

 

Corrían los días de fines de guerra.
Había un soldado regresando intacto
—intacto del frío mortal de la tierra,
intacto de flores de horror en su cuarto.

Elevó los ojos, respiró profundo,
la palabra cielo se hizo en su boca
y como si no hubiera más en el mundo,
por el firmamento pasó una gaviota.

Gaviota, gaviota, vals del equilibrio,
cadencia increíble, llamada en el hombro.
Gaviota, gaviota, blancura, delirio,
aire y bailarina, gaviota de asombro.

¿Adónde te marchas, canción de la brisa,
tan rápida, tan detenida?
Disparo en la sien y metralla en la risa,
gaviota que pasa y se lleva la vida.

Corrían los días de fines de guerra.
Pasó una gaviota volando, volando
lento, como un tiempo de amor que se cierra,
imperio de ala, de cielo y de cuándo.

Corrían los días de fines de guerra,
pasó una gaviota volando.
Y el que anduvo intacto rodó por la tierra,
huérfano, desnudo, herido, sangrando.

(1976)

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