El maestro Raúl Ferrer entre nosotros

Lidia Turner • La Habana, Cuba
Fotos: Cortesía del Archivo Fotográfico del MINCULT
 

Era una bella tarde del 4 de mayo de 1990. El patio central del entonces Museo de la Educación en la Plaza de la Catedral acogió a un grupo de educadores, estudiantes y periodistas que se reunían para celebrar el cumpleaños 75 del querido maestro Raúl Ferrer. Así inició el primer encuentro de la Asociación de Pedagogos de Cuba con la Pedagogía del siglo XX.

Imagen: La Jiribilla
Inicio de la campaña nacional por la lectura en la tabaquería La Corona. Foto: Mario Díaz
 

Ahora recordamos esa tarde donde tantas personas hablaron de él. Estaban presentes algunos alumnos de la escuela rural del Central Narcisa, Meneses, de donde él fuera maestro, otros alumnos y compañeros de trabajo  de las diferentes  etapas de su vida laboral, y estudiantes que se formaban como profesores.

En esa humilde escuelita nació el “maestro” y el “poeta”, que ya no se separarían nunca. Esa escuela sería descrita por Raúl Ferrer en unos versos  que resultan inolvidables.

Yo soy jardinero
y tengo un jardín,
mi escuela que huele
a rosa y jazmín.

Estos versos hacen recordar los fragmentos de la carta de Simón Bolívar a su maestro Simón Rodríguez en que le expresaba que él había sido una plantica, sembrada tierna y a  cual él regó y cuidó para que diera frutos.

Algunos de los antiguos alumnos de Raúl, aquella tarde comentaron pasajes de su labor como educador que quienes los escucharon no podrán olvidar. Otros precisaron que el busto de José Martí estaba en el centro del aula  como si fuera uno más de ellos y que todos los días le llevaban flores. Contaban, además, que a la entrada de la humilde escuela había una ceiba a la cual el maestro le puso por nombre Máximo Gómez. También recordaron  que cuando pasaba la lista había que responder con un verso o un pensamiento martiano.

En versos hacía Raúl adivinanzas para estudiar la Historia de Cuba y enseñaba canciones para aprender reglas gramaticales complejas y para recordar  nombres importantes en la historia  patria.

Un bigote negro
una frente ancha
amó mucho a los niños
y murió por la patria

Se cantaba siempre el 28 de enero una canción escrita para sus alumnos:

Nosotros somos la esperanza del mundo
Cantemos nuestro himno para ti
Nosotros somos los que sabemos querer
Te queremos con fe viva ¡Oh Martí!

Imagen: La Jiribilla
Raúl Ferrer en la Jornada Nacional Cucalambeana. Las Tunas.  Foto: Juan Gutiérrez
 

Fue motivo de admiración y comentario el pasaje de su trabajo en la escuela cuando  algunos niños comenzaron a faltar a clases y al averiguar las causas descubrió que se debía a que no tenían zapatos y les daba pena llegar a la escuela descalzos. Eso bastó para que la creatividad de Raúl lo llevara a conversar con los alumnos y convencerlos que estar en la escuela con los pies descalzos los iba a ayudar a todos porque así recibían directamente los efluvios de la tierra mientras estudiaban, de ahí que durante un rato todos los alumnos y él se quitaban los zapatos hasta que él pudo comprarles calzados  a los niños que no tenían.

Félix Varela había afirmado que la mayor gloria de un maestro era hablar por boca de sus discípulos

Félix Varela había afirmado que la mayor gloria de un maestro era hablar por boca de sus discípulos; por eso pudiera afirmarse que aquella tarde fue de inmensa gloria para quien había dado los mejores años de su vida a la educación.

Cuando se ha intentado estudiar su pensamiento pedagógico, la fundamentación de sus métodos y  enfoques,  se ha tenido que acudir a sus versos. En sus libros  Décima y romanceMaestro sin retorno y Retorno de un maestro se dejan despejadas esas interrogantes, expone las bases de su manera de ver al niño, al joven y al adulto, la importancia de sus convicciones y sentimientos, las verdades de las individualidades y la fe en el mejoramiento humano.

“El romance de la niña mala”, poema escrito en 1938, es una declaración de principios  de su enfoque educativo y su crítica al analfabetismo pedagógico:

Un vecino del ingenio
dice que Dorita es mala
para probarlo me cuenta
que es arisca y malcriada
y que cien veces al día
todo el batey la regaña…

Es admirable la valoración integral del ser humano en la niñez cuando expresa:

Cuando se premie el cariño
y lo rebelde del alma.
Cuando se entienda la risa
Y se le cante a la gracia
Cuando la justicia rompa
entre mi pueblo la marcha
y el tierno botón de un niño
sea una flor en la esperanza
habrá que poner al pecho
de mi niña una medalla,
aunque el batey malicioso
me le dé tan mala fama,
y tú … mi pobre vecino…
no entiendas una palabra!

Métodos  para educar, procedimientos para enseñar, caminos para influir en la formación de valores éticos se ponen de manifiesto en “El monólogo del maestro ante el niño”  y  “El romancillo de las cosas negras”.  

A inicios de los 2000 se reunió, nuevamente, en el Museo de la Alfabetización un numeroso público compuesto por antiguos alumnos y compañeros de trabajo de Raúl Ferrer, estudiantes que se formaban para maestros, funcionarios del Ministerio de Educación, representantes de organismos internacionales y del cuerpo diplomático. Se le estaba dedicando así el Día Internacional de la Alfabetización.

De nuevo estaba entre nosotros con su amplia sonrisa, sus movimientos rápidos, sus chistes a flor de labios, con la guitarra cercana para musicalizar sus versos.

En esta ocasión, no fue su labor como maestro de primaria y de secundaria —a la cual dedicó parte de su vida— el motivo de análisis. Ocupó el centro de los comentarios y valoraciones su labor como Coordinador Nacional de la Campaña de Alfabetización en Cuba, su pasión por la enseñanza de los adultos, su desvelo por el desarrollo de la lectura en todo el pueblo, su labor internacional como experto de la UNESCO, sus luchas sindicales y  su papel en la fundación del Sindicato de trabajadores de la enseñanza.

La Campaña Nacional de Alfabetización, que eliminó ese gran flagelo que es el analfabetismo en solo un año, se considera como la gran epopeya cultural de Cuba y tuvo en Raúl Ferrer a uno de sus grandes guerreros, desde su concepción y ejecución hasta su feliz culminación en diciembre de 1961.

Muchos de los presentes rememoraron momentos, anécdotas, acciones que pusieron de manifiesto su entrega y devoción por esa extraordinaria tarea de la triunfante Revolución

El ataque a Playa Girón lo convierte en el director principal de la brigada Conrado Benítez, ubicado en Varadero. Su genio creador en la educación lo lleva a lanzar una fórmula que muchos matemáticos no sabrían descifrar: QTATA (Que todo analfabeto tenga su alfabetizador; que todo alfabetizador tenga su analfabeto), técnica que sirvió de impulso a la Campaña con su  inigualable gracejo criollo.

Fue de los creadores del Plan de Seguimiento de los recién alfabetizados, la Batalla por el sexto grado y posteriormente la Batalla por el noveno grado. Sin ese soporte, Cuba hubiera tenido que ver crecer de nuevo el analfabetismo.

En relación con la educación para adultos dio un vuelco total a esta enseñanza con el fin de que respondiese en sus objetivos, métodos, textos y medios a la atención educacional que debían recibir los hombres y mujeres que construyen una sociedad revolucionaria.

Introdujo modalidades y formas metodológicas novedosas en las distintas asignaturas que marcaron una tónica dinámica y práctica, ausentes en la concepción de las antiguas escuelas nocturnas del país.

Sería interminable relacionarlas todas. A manera de ejemplo se pueden citar: el cálculo, los hitos históricos, concursos de lectura y ortografía “Quien lee y escribe mejor”; los talleres literarios y científicos, la globalización de las asignaturas mediantes las unidades pedagógicas; los encuentros de conocimientos y las olimpiadas del saber.

Creó los Seminarios Sabatinos, que él llamaba “la niña de sus ojos” para la formación y superación de los maestros en su empeño de que realmente dieran respuesta cabal a las peculiares exigencias del ejercicio de esta docencia. Fue parte de sus iniciativas  crear un libro, VADEMECUN, que en  su forma, contenido y metodología propiciaba el estudio individual a aquellas personas imposibilitadas de disfrutar el servicio normal de las instituciones establecidas por las características del trabajo y el horario de algunos sectores.

Imagen: La Jiribilla
Lanzamiento del libro Viajero sin retorno. Foto: Antonio López
 

En este encuentro se resaltaron sus  relevantes tareas en las campañas de alfabetización de Angola y de Nicaragua como experto de la UNESCO.

Cuando se habla del maestro Raúl Ferrer no puede dejarse de resaltar su actuación como dirigente sindical. En la década del 30 participa ya activamente en las luchas sindicales. A partir de 1940 no es posible separar su vida de maestro y de luchador sindical. En 1941 organiza la Federación de Maestros Rurales a la cual dirige en la provincia y después en el nivel nacional. Se vincula  con la Asociación Nacional Campesina y sus más destacados dirigentes.

Participó como delegado de los maestros revolucionarios a la Conferencia Internacional de la Federación Sindical (FISE) celebrado en Viena, Austria y  ese año fue cesanteado de su plaza ganada por oposición.

No se olvidó en ese encuentro valorar su papel como diplomático durante varios años en calidad de Consejero Cultural de la Embajada de Cuba en la antigua Unión Soviética.

Es interesante conocer que a partir de su muerte en 1993 se reúnen en Meneses o en Yaguajay un grupo de admiradores y estudiosos de su obra para intercambiar las nuevas investigaciones surgidas. Estos encuentros que se efectúan los días 3, 4 o 5 de mayo, se denominan “Raúl Ferrer entre nosotros” como demostración de que sus ideas, su entusiasmo, su pasión por la educación y la patria siguen vivos  y nos acompañan.

Su legado sigue presente y se cumple lo que un día dijo en versos como testamento político y educacional en un poema  que título “Fósforo”

…Cuando me quede un día,
me cuidaré del tiempo.
No puedo fallar.

Mientras me quede una palabra
una sonrisa, una mirada, un gesto,
de ninguno me voy a descuidar,
porque quiero caer hacia mi pueblo,
y no quiero, y no quiero fallar!

 

Bibliografía.
Ferrer Pérez, Raúl; Decima y romance, Letras Cubanas, La Habana, 1981.
________________ Retorno del maestro, Ed. Gente Nueva, La Habana, 1990.
________________El romancillo de las cosas negras y otros poemas escolares, La Habana, 1947.
________________.La ley de la nacionalización de la enseñanza en Cuba socialista, año 1, La Habana, sept, 1967.
Hernández, Marianela. “Raúl Ferrer: maestro y poeta”, Revista Educación, editorial Pueblo y educación, La Habana, 2005.
_______________  Una década de educación de adultos, MINED, La Habana, 1972.

 

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