Arte soy entre las artes

Jorge R. Bermúdez • La Habana, Cuba

“Martí es un misterio que nos acompaña”. Parafraseando la muy notoria cita lezamiana, también es una imagen de permanente referencia, que acompaña a aquellos creadores más activados al cambio. En consecuencia, cada época importante de la historia de Cuba, tiene “su José Martí. Él es el ícono de mayor trayectoria de nuestra cultura visual. Para seguir esta trayectoria en las manifestaciones gráficas y plásticas, buscamos la de sus creadores más emblemáticos. De ahí que al conmemorarse el 120 Aniversario de su caída en combate en Dos Ríos, el Consejo Nacional de las Artes Plásticas haya tenido a bien realizar la presente exposición en el  Memorial que lleva su nombre, y elegir al cartel como el medio de comunicación visual a representarlo.

Imagen: La Jiribilla

Un arte venido a menos, entre otras causas, por mediar un proceso tecnológico entre creador y obra, por fuerza de la historia y de sus reclamos estéticos y mediáticos, devino el primer medio en autentificar el valor germinativo del proceso revolucionario que se iniciara en enero de 1959.

Si nuestro Martí, no por volcarse de lleno a la lucha revolucionaria, dejó de ser el gran artista que fue –entiéndase tanto en el plano político como en el literario–, también nuestro mejor cartel político y cultural, no por hacerse a la inmediatez de los mensajes de la hora, ha dejado de ser arte. En un momento en que las fronteras entre géneros artísticos se hacen cada vez más borrosas, esta verdad alcanza su confirmación más plena. Pero no siempre fue así. Los prejuicios también hacen la Historia. Enrique Caravia, autor del cartel que da inicio a esta exposición, no tuvo reparo alguno en consignar su condición de pintor delante del nombre, como para dejarnos en claro su pertenencia a una esfera del arte supuestamente superior. Estas –y no otras– son las razones que sustentan el título de la exposición, al elegir el tercer verso de la segunda cuarteta que da inicio a esa autobiografía poética del Apóstol, que es su poemario Versos Sencillos.

Más de treinta carteles dan testimonio de ello, a partir de una selección que va desde el cartel del Centenario de su nacimiento hasta el último concebido para conmemorar la presente fecha luctuosa. Dos líneas dominan la muestra: los carteles que rememoran las efemérides martianas y revolucionarias, en tanto autor intelectual de la gesta del Moncada; y los concebidos a partir de una interpretación metafórica de los contenidos de su obra escrita. Línea esta última, que pone de manifiesto la vigencia de su pensamiento político, al sugerir la imagen otra de múltiples carteles a partir de su original estilo literario. Antes del grito en la pared, lo es en la conciencia del lector, quien también lo visualiza. Le corresponde a gráficos y plásticos hacerlo imagen visual. Así lo han hecho los mejores cartelistas que abordaron el asunto martiano en el siglo pasado, así lo hacen los del actual siglo.

En la exposición están presentes tanto los carteles que identifican a un número de instituciones docentes y culturales emblemáticas del país, como los que se han relacionado con las más conocidas entidades de la propaganda política del estado cubano. Tampoco faltan aquellos carteles resultado de la iniciativa de estudiantes y jóvenes profesionales del diseño gráfico, de tirada muy limitada, pero que hablan bien alto de Martí, dejándonos la convicción de que han sabido encontrar en el medio la vía idónea para expresar sus mensajes y divulgarlos a favor de una relación dialógica más actual y dinámica con su pueblo. A fin de cuentas, el tema martiano nunca le ha sido indiferente a generación alguna. Él es lo que es, un permanente aliento al riesgo, al cambio; pero sin claudicaciones. Se ve lo que se sabe. De ahí que al tratarse de Martí y del cartel martiano, se vea mucho más, al menos, entre cubanos. De ser así, Arte soy entre las artes habrá cumplido su cometido, llevándonos de la mano de nuestro Hombre Mayor a esa fiesta del arte que es la Duodécima Bienal de La Habana.

 

Nota:

Por último, el Consejo Nacional de las Artes Plásticas, en vísperas de la inauguración de la XII Bienal de Artes Plásticas de La Habana, de la cual es Arte soy entre las Artes una de sus exposiciones colaterales, quiere dejar constancia de su agradecimiento a las instituciones y personas que han contribuido a hacer realidad este proyecto expositivo. A la Biblioteca Nacional José Martí, al Palacio Nacional de Bellas Artes, a la revista Artecubano y al Instituto Superior de Diseño Industrial.  

 

Hasta la gráfica siempre.

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