Cantores...

El espectro es Sandino, con Bolívar y el Che

Fidel Díaz Castro • La Habana, Cuba
“Nosotros iremos hacia el sol de la libertad o hacia la muerte; y si morimos, nuestra causa seguirá viviendo. Otros nos seguirán”.
                               Augusto César Sandino
 
Nuestra historia se entreteje; hace unos días el pueblo de Nicaragua celebraba el cumpleaños 120 de Augusto César Sandino, que había nacido el 18 de mayo de 1895, un día antes de cayera en combate nuestro José Martí. 

Imagen: La Jiribilla

Hace un par de semanas acaso, recordamos la muerte en el Morrillo de Antonio Guiteras y Carlos Aponte, el 8 de mayo de 1935; había transcurrido poco más de un año de la muerte de Sandino, asesinado el 21 de febrero de 1934. Y lo más curioso, ese venezolano que murió junto a Tony Guiteras, Carlos Aponte, había combatido junto a Sandino, destacándose a tal punto que llegó a alcanzar el grado de teniente coronel.   
Le decían bandolero por mirar al sol de frente,
quería tanto a su pueblo no quería ser presidente,
aprendió de la montaña y de su reino animal
que hay que matar la serpiente y su veneno mortal.
Y se fue, y se fue, eran treinta con él,
y se fue, y se fue, eran treinta con él.
                         Luis Enrique  Mejía Godoy
En algunos artículos recientes en esta sección recorría la historia de las guerras y revoluciones contadas por sus cantores; y hoy quiero recordar desde la trova a Sandino, y al pueblo nicaragüense.  
Dejar la casa, la milpa, es jodido pero es bueno,
por pensar hacia Sandino lo llamaron bandolero,
pues su ejército de niños, mujeres y hombres descalzos
quería tanto a mi tierra, a mi tierra Nicaragua.
Carlos y Luis Enrique Mejía, los hermanos Godoy, son de los más representativos cantores de Nicaragua. La historia de su pueblo, la cotidiana de sus amantes, y la de sus luchas, las tradiciones, los sueños y dolores de la gente más humilde han encontrado su voz en el canto de estos trovadores.  

Imagen: La Jiribilla

¡Qué linda se ve la compañera
haciendo la guardia en el campamento guerrillero!,
Qué linda se escucha una mazurca
bajando los cerros con los clarineros
por la madrugada.
Que linda se escucha “La Adelita”
que canta Pedrón con su batallón
rumbo a Guaslala.
                      Luis Enrique Mejía Godoy
19 de julio de 1979. El Frente Sandinista de Liberación Nacional entra a Managua en una marea popular y derroca a la dictadura de la familia Somoza, que durante cuarenta años había defendido los intereses norteamericanos en Centroamérica. Ha llegado una nueva revolución al continente.
Es nuestra la cabeza y la idea y el sombrero,
son nuestras las fronteras, los aceros,
con que hemos de cortar tantos entuertos,
decirle más verdades a lo cierto,
decirle más y más y más verdades a lo cierto,
Que el Amador se nos Rugama de tan vivo.
Es el sombrero en alto de Sandino.
                          Daniel Viglietti
A la par del triunfo, lo mismo de siempre: nacen del gobierno de los Estados Unidos los grupos contrarrevolucionarios, dirigidos desde el exilio (con Miami como capital de la Contra). El Imperio, con Ronald Reagan de presidente, financia y entrena a los grupos paramilitares que se infiltran desde Honduras y comienzan a atacar Nicaragua a través de la frontera norte. Unos años después, en 1988 se desató el escándalo Irán-Contras, y La Corte Internacional de Justicia probó que Estados Unidos, a través de la CIA, entrenaba, armaba, financiaba y abastecía a los grupos paramilitares, y que le había vendido armas a Irán para financiar a la Contra nicaragüense. 
Andará Nicaragua
su camino en la gloria
porque fue sangre sabia
la que hizo su historia..             
                          Silvio Rodríguez 
En esa pieza que Silvio titula “Canción urgente para Nicaragua” el trovador hurga en las razones que tiene el imperio para hacer la guerra sucia:
Ahora el águila tiene 
su dolencia mayor
Nicaragua le duele, 
pues le duele el amor.
 
Y le duele que el niño
vaya sano a la escuela
porque de esa madera 
de justicia y cariño
no se afila su espuela. 
En efecto, la Revolución Sandinista, entre sus primeros planes se propone la  campaña de Alfabetización; basado en la experiencia de la Revolución Cubana, y con apoyo de especialistas de la Isla, emprenden la gigantesca tarea de enseñar al pueblo como primer paso para garantizar que se desarrolle su inteligencia, la estima, las capacidades para hacer digno y próspero el país.
Avancemos, brigadistas,
guerrilleros de la Alfabetización,
tu machete es la cartilla
para liquidar de un tajo
la ignorancia y el error...
Los cantores se colocan rápidamente en la vanguardia de los nuevos combates espirituales. Carlos Mejía, que ha apoyado todo el proceso del Frente de Liberación, compone el himno de la Cruzada Nacional de Alfabetización. 
Avancemos, brigadistas,
muchos siglos de incultura caerán,
levantemos barricadas
de cuadernos y pizarras,
vamos a la insurrección cultural...
 
¡Puño en alto! ¡Libro abierto!
Todo el pueblo a la Cruzada Nacional.
Ganaremos el destino
de ser hijos de Sandino
convirtiendo la oscurana en claridad.
Un trascendental Encuentro de la Canción Latinoamericana hace estallar de júbilo a la Nicaragua libre; con el rótulo “Abril en Managua” se realiza un gran concierto por la paz en la Plaza de la Revolución, el 23 de abril de 1983.
El espectro es Sandino
con Bolívar y el Che
porque el mismo camino
caminaron los tres.
Silvio Rodríguez con el grupo Manguaré ofrecen su “Canción urgente para Nicaragua” en aquel multitudinario concierto por el que desfilaron los mexicanos Amparo Ochoa y Gabino Palomares, los nicaragüenses Carlos y Luis Enrique Mejía Godoy, el brasilero Chico Buarque, la argentina Mercedes Sosa, el uruguayo Daniel Viglietti, Silverio Pérez de Puerto Rico, y el cantor del pueblo venezolano, Alí Primera. Su imagen de aquel encuentro nos muestra a Alí, con su espesa barba, y su noble sonrisa, saludando con la guitarra en alto. Luego, con un pie sobre una silla —para apoyar su cuatro— canta y la multitud corea con él: 
Dale, salvadoreño, dale,
que no hay pájaro pequeño, dale…   
Aquel concierto de horas, cerró con la voz de Mercedes Sosa; del impacto que causó el encuentro en vivo con la gran cantora surgieron los versos del trovador venezolano:     
Voy a ponerle cuerdas de combate a mi guitarra
y cantar amoroso una canción para Mercedes.
Ella es la negra buena y la madre cantora
y la voz trashumante de la Argentina que llora.
Madres en romería en Plaza de Mayo
llevan al hijo ausente en el rostro dibujado.
                          Alí Primera
¡No pasarán! El lema que acompañó la defensa de la República en la Guerra Civil Española, se vuelve himno de resistencia de la Nicaragua Sandinista desde la voz de Carlos Mejía Godoy: 
Vendrá la guerra, amor, y en el combate,
nos fundiremos en las barricadas
deteniendo las hordas criminales, 
a punta de corazón, fuego y metralla,
cavando sudorosos el futuro, 
en las faldas de la patria.
¡Aquí están los cachorros de Sandino!
¡No pasarán!
Una de las canciones más hermosas dedicada a los héroes y mártires de la revolución sandinista es Comandante Carlos Fonseca de Carlos Mejía Godoy
Comandante Carlos, Carlos Fonseca,
tayacán vencedor de la muerte,
novio de la patria rojinegra
Nicaragua entera te grita: ¡presente!
Ya dediqué momentos anteriores de esta sección a esa pieza que describe al “Comandante en Jefe de la Revolución Sandinista” Carlos Fonseca Amador; conocida en Cuba en las versiones del grupo Moncada y Sara González. Otro trovador estrechamente vinculado a Nicaragua y su historia es Vicente Feliú. Es hermoso como la canción de nuestros pueblos nos entrelaza, la historia común nos integra y con ellas el canto que va desde la gesta heroica hasta el romance más íntimo. No hay ejemplo más poético de unión de las revoluciones de Cuba y Nicaragua, mediante sus amantes, que esta especie de carta canción con que el trovador Vicente Feliú se despidió de una muchacha de la tierra de Sandino:

Imagen: La Jiribilla

Un hasta siempre a Silvia desde Nicaragua 
Autor Vicente Feliú
Quería decirte que no estoy triste
aunque algún nudo se haga en mi voz.
No puedo estarlo cuando te vistes
con los colores de la estatura, 
muchacha, de la Revolución.
 
Quería decirte que no te espero
pues si te espero es porque no estás, 
y tu presencia la asumo dentro
como estandarte de un bello encuentro
de plomo y canto, ladrillo y flor.
 
Quería decirte que somos muchos, 
que cada día estaremos más,
que Nicaragua ya es Patria grande,
sonrisa abierta, despierta frente,
cuna de sueños, forja gigante,
americana hermana de luz.
 
Quería decirte que no me marcho
(no puedo irme de lo que soy),
que aunque otras calles anden mi tiempo,
en el camino que lleva el viento
de la victoria estaré con vos.
 
      Managua, Nicaragua, 5 de noviembre de 1980

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