Ejercicios para una Casa

Wendy Amigó Vega • La Habana, Cuba

Como es tradición, la Casa de las Américas organizó un proyecto de exposición para sumarse a las actividades realizadas como parte de la Bienal de La Habana. Esta vez, se decidió invitar a Luis Camnitzer, un viejo amigo de la institución, a crear y compartir su arte con los cubanos desde la Casa de las Américas.

Imagen: La Jiribilla

Ensayista, teórico, pedagogo, curador y, sobre todo, artista, Luis Camnitzer ha desarrollado una prolífica carrera como creador —en el más amplio sentido de la palabra—, en la que la obra reflexiva que intenta establecer una relación cada vez más cercana con el público ha ido ganando cada vez mayor relevancia. Desde los inicios de su carrera, su actitud revolucionaria e inconforme con el status quo lo llevó a experimentar con múltiples manifestaciones y tendencias, a través de las cuales buscaba un lenguaje que le permitiera explorar otros horizontes y romper la barrera entre el espectador y la obra de arte.

Así llegó en el año 1983 a la Galería Latinoamericana uno de los artistas latinoamericanos a tener en cuenta; en aquel momento su obra poseía un renovador discurso donde se cuestionaba la política, la cultura y la situación social latinoamericana contemporánea. La exposición “Luis Camnitzer”, inaugurada a propósito de aquella visita, reunió una amplia muestra de las obras del artista realizadas desde los años 60. El creador se apoderó de los espacios expositivos de la Casa para desplegar un grupo de obras en las que se hacía evidente ya no sólo su inclinación por el arte conceptual, sino también su gusto por la utilización de diversos soportes y técnicas artísticas como el grabado, la instalación, la fotografía y la escultura.

Ahora, más de 20 años después de aquel primer encuentro, el pasado mes de mayo llegó a Casa un artista ya consagrado como una de las figuras claves del mundo del Arte de la segunda mitad del siglo XX y principios del XXI. En el ínterin, la obra de Luis Camnitzer evolucionó hacia un arte que, aunque mantiene su base conceptual, manifiesta cada vez con más fuerza una impronta pedagógica, con la que el artista pretende revolucionar los actuales conceptos de educación artística y también, de cierta forma, de apreciación del arte, abogando por una participación cada vez más activa del espectador. Por otra parte, su labor como teórico y crítico ha tenido resonancia internacional y sus teorías sobre el arte contemporáneo y sus conflictos son de gran interés para estudiosos en todo el mundo.

Imagen: La Jiribilla

El proyecto de exposición para la Casa de las Américas, diseñado por el propio artista y un equipo curatorial de la Dirección de Artes Plásticas de la Casa, se trazó con dos ejes principales: el primero pretendía dar a conocer una parte de las obras del artista pertenecientes a la Colección Arte de Nuestra América Haydee Santamaría, y el segundo en el cual Luis Camnitzer creó una serie de “ejercicios” a los cuales se les buscaría una solución en el transcurso de su estancia en Cuba. Como resultado de la muestra el público tiene la posibilidad de apreciar la evolución de su obra, desde los años 60 hasta la actualidad.

En las piezas pertenecientes a la Colección se refleja la inclinación de Camnitzer a problematizar en torno a temas que nos afectan a todos como la política y las tradiciones, siendo La Novela, realizada en 1982, ejemplo de esa intención indagatoria. Asimismo, el conjunto de grabados atesorados se aprecian las preocupaciones del artista por las contradicciones entre la “historia oficial” y la realidad. Los grabados de Fromthe Christmas Series (1970) utilizan a la Navidad —época del año de supuesta paz, felicidad y regocijo familiar—, como pretexto para realizar un análisis de la situación del mundo en aquel momento. Las obras son entonces crónicas de los principales hechos que eran noticia, desde Richard Nixon en un desfile, hasta imágenes de la muerte de Ernesto (Che) Guevara, pasando por impactantes fotografías de sucesos internacionales.

En la actualidad Camnitzer ha encontrado otras vías de aproximarse a estos y otros problemas. Ahora, su inclinación como pedagogo lo lleva a intentar crear un cambio en el mundo pero, de acuerdo con lo que él mismo ha planteado, “los cambios que uno puede lograr son muy pequeños, de persona a persona, y como una reacción en cadena: no son cataclismos sino pequeñas evoluciones”.1 Con esta intención llegó a Casa de las Américas, para cambiar a unos pocos, para tratar de que otros vieran el Arte como él lo ve, un momento de creación que no debe, por ninguna razón, poseer barreras que lo limiten.

Con esta perspectiva se desarrolló, a partir de la convocatoria realizada a una docena de jóvenes artistas cubanos, un Taller en el cual el creador entregó a los participantes su serie Los Ejercicios. Con la invitación a solucionar cada uno de los problemas presentados decidió ceder su protagonismo absoluto en la muestra, para compartirlo con este grupo de creadores. Así se fue armando la exposición, poco a poco las soluciones dadas por los artistas a los “ejercicios” iban siendo colocados en las paredes por los mismos participantes (y hasta el propio Camnitzer resolvió algunos).

Entre los participantes del Taller se encontraban Larry González, Jorge Torres, Yornel Martínez, Renier Quest (Requer), Aissa Santiso, Rafael Villares, Amanda Fuentes, Dayana Trigo Ramos y Milton Raggi, por solo mencionar algunos. Todos ellos, aunque un poco aturdidos en principio por lo sorpresivo y fuera de lo común de la idea de Camnitzer, quien solo les pidió que dejaran volar su imaginación y no se restringieran a conceptos y formas de pensar anquilosadas y tradicionales, participaron con gran ánimo en el proyecto, logrando empapelar una buena parte de la Galería Latinoamericana.

Desde pequeños papeles escritos, instalaciones e intervenciones solo visibles en la oscuridad cuando la galería se cierra, los artistas lograron lo que se les pidió desde el principio. Así le dieron “solución” a problemas metafóricos como: “Haga un mapa no demasiado detallado del infinito. Decida donde se ubicaría usted y explique sus razones”. (Ejercicio #1) y “Defina con la mayor precisión posible la frontera que separa el pensamiento de la ilusión. Dibuje esa frontera”. (Ejercicio # 11). Otros, buscaron los tradicionales problemas matemáticos: “Defina una estrategia para convencer al público que 2+2 = 5. Diseñe un pequeño afiche que ayude al cambio de opinión de aquellos que no estén de acuerdo” (Ejercicio #4). Mientras que hubo siempre alguien que buscó los que serían considerados “surreales”: “Se supone que generalmente la materia existe en tres estados: sólido, líquido y gaseoso. Especule sobre las consecuencias de un cielo líquido” (Ejercicio #6).

En esta serie Los Ejercicios se demuestran algunas de las tendencias más recientes de la obra del artista. En las sesiones del Taller se pudo apreciar cómo artísticamente tiende cada vez más a polemizar con algunos conceptos del arte como la idea del “artista” como creador sin parangón; se limita a crear un pretexto, una incitación para darle a otros la oportunidad de crear también. La obra es, ahora, la idea, el problema, el “ejercicio”.

Por último, vale aclarar que la intención no se limitó a los artistas que participaron en el Taller, todo el público que interactúe con la muestra es bienvenido a aportar su granito de arena y participar también. Disponibles hay algunos lápices, papeles y otros utensilios para que cualquier persona que visite la Casa antes del mes de Julio de este año —fecha hasta la que estará abierta la exposición— pueda ser partícipe también del proyecto. La invitación queda hecha para la Galería Latinoamericana de la Casa de las Américas.



[1] Hans Michael-Herzog en conversación con Luis Camnitzer. Zurich, 22 de junio de 2009. P. 31

 

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.

Más información sobre opciones de formato