Selección de poemas

Virgilio López Lemus • Sancti Spiritus, Cuba

Muerte de mi padre

Llegó por fin el ángel de mi padre
con su finísima trompeta imperceptible
y lo llevó con él a Dónde, a Todavía.

Se ha muerto esa mañana de diciembre
como la sombra que era ya su sombra
y sin decirme adiós un beso dio al Destino.
Se consumó, se consumió, salió
tan rápido, que apenas dejó un poco
de su precioso tiempo de dolor
y, plácido, surcó o ancló su cuerpo
en el silencio hondo, incomprensible, ciego.

Mi padre, en el arquero de un sueño,
tensa la cuerda y vibra con el arco
en tanto sale su flecha veloz
hacia el dulce rumor de la Nada...

 

Muerte de mi madre

Mi madre quiso sentarse
en la sala, semidormida.
Así, quizás sin ella saberlo,
se abrió el abismo
por donde cupo entera.

Dejó un yo no sé, ¿un grito?

Salió volando como una golondrina
que nunca ha de volver.

Sólo fue un soplo, una nada, un vuelo...

¿No ha quedado todo demasiado oscuro?
¿Y qué hago yo aquí
todavía...?

 

Adolescente

Aquel que en mí murió de veinte años
abriendo el corazón a la impureza,
y en tanto llanto y polvo, la vileza
me hundió la garra fiera del engaño.

Aquel que en mí murió de veinte sueños,
con manos sucias, rotas, sin firmeza,
tan débil como inútil su cabeza
¿ahora quiere ser su propio dueño?

Aquel que vive en mí como un cordero
¿querrá salvarse sólo con balidos
o espera que le llegue un buen agüero?

La vida se me va como un madero
que el viento le arrancara estos sonidos:
«De veinte años justos siempre muero».

 

Diluvio

Yo soy un aire largo
que se traza nocturno,
que desata la lluvia
y se pierde en lo oscuro.

Yo traigo mi palabra
al vendaval del mundo,
me recorto en misterio:
yo soy mío y soy tuyo.

Largamente me muero
y revivo al segundo,
cada instante soy viento
con mi aliento desnudo.

Soy quimera que anda,
soy el sueño más puro,
soy la oveja en el circo,
soy quien siempre me busco.

En mí labora un mago
y en su crisol me fundo:
soy mi piedra de oro,
soy el oro profundo.

Yo soy liebre asustada
en este bosque absurdo,
me refugio del lobo,
de su diente iracundo.

Soy el león rugiente,
desafiante, al punto,
con sus rápidas lágrimas
y corazón diminuto.

Sé escuchar en el viento
el mensaje del mundo,
tengo el hambre de todos,
soy Alguien y Ninguno.

Yo soy sólo palabras
y soy pan del ayuno,
lo imposible me puebla,
pecho soy, sin escudo.

Lentamente me salvo
de morir en minutos,
soy la línea rota
trazada entre dos puntos.

Yo soy una pregunta
o un diálogo confuso,
no me habla el aire seco
ni escucha el dios que busco.

Soy semilla confusa,
soy el polvo menudo,
me sepulta una gota:
ella es todo el diluvio.

 

Me pides que marche

¿Hacia dónde me pides que marche,
hacia qué Vellocino, hacia cuál Ítaca,
si toda marcha será la de Ícaro
mirado por Narciso en una tarde de lluvia?

¿He de irme hacia dónde, cuál fue el sitio
que me vio partir huyendo de la nada?

Un ángel sólo es nuncio y yo quiero
ser mucho más que un ángel,
que ese ángel mirando al horizonte,
con las manos extendidas en espera de nadie.

 

Ubi sunt

Dónde están los bosques formidables
habitación de lobos, pero también de flores,
extrañas flores llenas de aromas salvajes.
Dónde están los asientos de cristal
por donde corren aguas más claras que los cielos.
Qué se hicieron los árboles incontaminados
donde solía el cielo demorarse
al pie de una flauta de amor.
Qué se hicieron los lechos naturales
creados para el goce de la pareja eterna
enlazada bajo el ala de un ángel.
Y las aves, dónde están, a qué regiones
del tiempo irreversibles se mudaron.

Naturaleza: lo que fuiste ya es utopía,
lo que serás, no sé. Eterno qué se hicieron,
dónde están...

 

Tomado de Cubaliteraria
Ficha: Virgilio López Lemus (Fomento, Sancti Spíritus, 1946) Poeta, ensayista, traductor, crítico, profesor e investigador literario. Doctor en Ciencias Filológicas, y Licenciado en Lengua y Literaturas Hispánicas, por la Universidad de La Habana. Trabajó en la Editorial Letras Cubanas, y ha sido profesor en varios centros docentes, entre ellos la Universidad de La Habana. Profesor Titular de la Facultad de Artes y Letras. Labora como Investigador Literario Titular en el Instituto de Literatura y Lingüística de Cuba. Entre otras organizaciones, es miembro de la UNEAC; Académico titular de la Academia de Ciencias de Cuba; y socio de la Sociedad Económica de Amigos del País. Entre otros reconocimientos posee la Distinción por la Cultura Nacional e Hijo Ilustre de la provincia de Sancti Spíritus. Tiene una vasta obra poética y ensayística publicada. Entre sus libros más recientes figuran los poemarios Un leve golpe de aldaba (2006) y El peldaño (2010), y los volúmenes de ensayo El siglo entero. El discurso poético de la nación cubana en el siglo XX (2008) y Métrica, verso libre y poesía experimental de la lengua española (Premio Academia de Ciencias de Cuba, 2009).

Comentarios

Como soy el autor de estos poemas que ustedes han tenido la gentileza de reproducir, solo les escribo para expresarles mi agradecimiento y ojalá ellos tengan algunos lectores. Tan cordialmente, Virgilio López Lemus

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