Trances hispanos de vida y muerte

Jorge Sariol • La Habana, Cuba

La historia del desembarco norteamericano en 1898 a Santiago de Cuba —y la batalla naval— han sido contada de diversos modos. Y a su gloria se dedican homenajes, merecidos salones y criptas del Castillo de San Pedro de la Roca donde se guardan reliquias relacionadas con aquellos hechos. También persisten detalles por aclarar o al menos dar más luz, por ser poco conocidos.

Memorias de La Jiribilla aporta tres relatos, más bien reseñas, de personalidades militares españolas con diferentes designios, actitudes y corolarios. Las narraciones las tributa el cronista Gerardo Castellanos y están recogidas en el tercer tomo de su Panorama Histórico.

Según Castellanos, el primero de julio de 1898, fuerzas del ejército norteamericano tomaron el fuerte El Viso, una pequeña fortaleza situada en un cerro cercano al pueblo de El Caney.

El brigadier español Joaquín Vara del Rey era el jefe de la plaza militar y, sin embargo, en el instante del asal