Antídoto

José Luis Fariñas • La Habana, Cuba

 

                                                                                 rutty, adj., having or full of ruts…

                                                                                   Webster’s New World Dictionary, 1956                                                           

 

A pesar de la cantidad de años transcurridos, los trámites para su reingreso fueron rápidos. La curiosa estructura de la Academia era la misma, techo a dos aguas, ladrillos alicatados rojo sangre y sus cuatro pisos divididos por instrumentos: la percusión cruda en la buhardilla, cuerdas, voz y teclado en la segunda y tercera plantas, y los vientos en el sótano. Todo vibraba detenido en incomprobables cristales de ámbar, pero él llegaba con el  alma dividida de la resaca, poseído por una pequeña multitud solitaria que rotaba sus aspas en contra del viento. Algo de muy complicado engranaje le impedía recobrar el esplendor iniciático y los aromas de lejano incendio forestal de la primera vez. Un deslumbramiento así, parecido al que Goethe pudo haber sentido ante su hallazgo del os intermaxiliare, era hoy para él una experiencia inaccesible.

Los aprendices, ujieres y maestros pululaban por los corredores y explanadas con lentitud pastoral, dedicados a observar los más mínimos movimientos y giros del retorno de aquel opsimata repatriado que, sin haber sido conminado a ello, se apresuraba ya rumbo a sus antiguas aulas por entre los andamios y cordajes de los pintores ocupados en decorar las paredes del Salón de Ceremonias con una versión muy libre de la Virgen Pelagonitissa de Serbia.

Todavía crujiente y negra, la escalera tenía los peldaños reblandecidos. La subió con lentitud, como degustando un olvidado plato escandinavo. Llevaba la cabeza algo hundida sobre el pecho, a la manera de un sacerdote vencido. Arriba la luz se desplegaba como aplanada por un helióstato a causa de absurdos ventanales de vidrios dobles para gran invierno. Apenas traspuso el umbral, justo el último, al oeste, cerró la puerta que comunicaba la suya con el aula de coro y decidió esperar dejándose hundir en ese resplandor capaz de extraerle raíces más profundas que la mayor profundidad concebible. Allí nadie lo esperaba y el piano, el mismo sordomudo Moskva vertical de su infancia, yacía frente a él como una fiera que le hubiese nacido moribunda con la sola misión de enfrentársele silenciosamente una y otra vez.

Casi estaba seguro de que su reingreso se iba concertando con rara serenidad cuando, desde un lugar que no podía precisarse, alguien dijo: Si cierras será para siempre. Si, en cambio, mantienes abierto y de nuevo te retiras a tiempo, tal vez te acojan los misterios.

Semejante voz, súbita y entrañable, debió transmitirle una gran confianza porque, sin esperar por otras aclaraciones, el aprendiz respiro muy hondo, abrió de golpe y abandonó el aula por una segunda puerta, avanzando sobre un umbral que antiguamente daba a un austero balcón sin balaustres, ahora demolido.

 

Ficha

José Luis Fariñas. Pintor, dibujante, ilustrador y escritor. Miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba. Óleos suyos se conservan en Las Américas Art Museum, Denver; Jewish Mizel Museum, Colorado y en el Jewish Center Museum, Pittsburgh. Graduado con Título de Oro en "San Alejandro", cursó estudios en el Instituto Superior de Arte de 1991 a 1995. Ha realizado veinticinco exposiciones personales y setenta y siete colectivas. Ha impartido talleres y conferencias en universidades y museos de New York, Colorado, Florida y Pennsylvania. En 1995 obtuvo la medalla del Premio de Reconocimiento NOMA, UNESCO, de ilustración. Ha recibido premios y menciones nacionales como pintor y dibujante.

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