Cantores...

Santiago Feliú: pidiéndole a la esperanza para todos

Fidel Díaz Castro • La Habana, Cuba

Fotos: Enrique Dalmau

El cuerpo tiembla y la sonrisa queda muda.
Trepando en arcoiris mi timidez y mi pasión,
me vibran frases sin sonidos:
estoy tendido ante tu piel, ante ti.

La noche del 21 de agosto, poco después de las 9:00 p.m. se desató un acontecimiento para la cultura cubana, se reunieron en el teatro Carlos Marx —tras muchos años sin estar juntos en concierto— Frank Delgado, Gerardo Alfonso y Carlos Varela. Faltaba un cuarto elemento de aquellos que en los 80 algunos llamaron los Beatles cubanos (en ese caso sería nuestro Lennon), y fue él quien motivó el encuentro; me refiero, claro, a Santiago Feliú.

Suenan las campanas del adiós
y me colma de ansias tu pelo en despedida,
manantial de soles perfumados por la juventud,
hunde más tu boca en esta luna vacía

Al apagarse las luces del teatro, y tras esos segundos para que se acomoden en sus asientos los sorprendidos fuera de su ubicación, apareció en las pantallas Santiaguito, soltando al viento ideas, como convocando a la entrega poética ilimitada, a ese todo o nada con que vivió y nos hizo vivir desde su apasionada voz y su guitarra “endemoniada”. 

Imagen: La Jiribilla

Y déjame en capullos tu beso enamorado,
que no duela tu pelo en despedida.

Se fue iluminando el escenario y entraron a escena Gerardo, Frank y Varela; sabíamos que era un suceso verlos juntos en concierto, la ovación fue in crescendo con el intro de “Solo arcoíris”, una canción del primer disco de Santiago Feliú

Desátame las bridas, encaja tus pupilas
en medio de mi timidez y mi pasión,
manantial de soles perfumados por la juventud,
hunde más tu boca en esta luna vacía.

Santiago, Gerardo, Frank y Varela comenzaron a hacer canciones a finales de los años 70, aunque empiezan a ser reconocidos iniciando la siguiente década. Los identificaron como la segunda generación de la Nueva Trova, si bien esta ha sido un proceso continuo desde mediados de siglo XIX hasta hoy. No obstante, para ubicar o promocionar, los críticos han ido fragmentando las épocas: a la fundacional, se le conoce ahora como Trova tradicional, y pudiera llegar hasta los años 40 en que emerge el filin; luego, en los 60, un nuevo giro van tomando las canciones al compás de las transformaciones gigantescas que sacuden al país tras el triunfo de la Revolución Cubana el 1ro. de enero de 1959. Pablo Milanés, Silvio Rodríguez, Noel Nicola, Vicente Feliú, Sara González, Amaury Pérez, Pedro Luis Ferrer, traen esos nuevos aires por los que van apareciendo casi simultáneos creadores como Augusto Blanca, Lázaro García, Miguel Escalona y muchos otros, por toda la Isla entrando a los años 70. Ya es todo un movimiento de la canción que se expande como pólvora, por lo cual se convoca a un encuentro en Manzanillo los días 2 y 3 de diciembre de 1972 en el cual se oficializa como Movimiento de la Nueva Trova.

Siento que tus destellos ahogan mi brisa,
mi brisa que presiento inagotable, azul, infinita;
límpida brisa de lirismo inevitable,
soplo de sueños que en mi verso se derrama.

Entrando a la década, en 1980, un hecho hermoso marca la llegada promocional de una nueva generación: Silvio Rodríguez defiende (y por tanto, populariza) en el Concurso Adolfo Guzmán “Para Bárbara” de un muchachito de 18 años, hermano menor de Vicente Feliú, desde ese momento Santiaguito.

Si de mi voz florece la canción,
motivo de tu dar;
si de tus ojos nace la bondad
de abrirme en el verso un palpitar:
no me dejes ir.

Desde finales de los años 70, ya estaban jugando a hacer canciones estos muchachos que surgieron al influjo de esos primeros exponentes de la Nueva Trova, y buscan otros caminos, con los ecos del rock nacional argentino, el tropicalismo brasilero o el propio rock anglosajón, todo esto dentro de ese ajiaco poderoso de la música popular cubana y las fusiones diversas que traen los caminos de la trova.  

Mi fe, que inauguraste con tu beso frente al mar.
El agua clara con la arena entre tus pies
me dieron fuerzas para inmenso navegar.
Mi fe, yo creo en ti, tú no te irás
Mi fe, ni un "sin querer", ni un "ya no estás".

En 1982 aparece con el sello EGREM-Areito, bajo el número de serie LD-4091 el primer disco de lo que comenzaría luego a llamarse la segunda generación de la Nueva Trova Cubana. En esta obra colectiva cantan Santiago Feliú, Anabel López, Donato Poveda, Marta Campos, Alberto Tosca y Xiomara Laugart. El disco tiene una carátula azul y como único diseño seis guitarras. Su título: Para germinar

Como un lirio que se deja
como un canto para tu estación
me amaneces
qué bien luces desatada
no me importa que no salga el sol
si sucede
que la luna no te mira porque cela tus cabellos
enredados en mi intimidad
que la tierra no envejece
que es mentira en ti la muerte
si te quedas para germinar.

Muchos otros trovadores empiezan a mostrar sus canciones en espacios como la Casa del Joven Creador o los encuentros en el Parque Almendares. Donato y Roberto Poveda, Alberto Tosca, Ireno García, Frank Delgado, Santiago Feliú, Marta Campos, Gerardo Alfonso, Carlos Varela, Juan Carlos Pérez, Angelito Quintero... los años 80 le dan un nuevo toque a la canción trovadoresca cubana.

Imagen: La Jiribilla

Cuatro de esos nombres quedarían asociados, tal vez por un concierto que quedó grabado en la noche del sábado 18 de enero de 1986 en la Casa del Joven Creador de la Avenida del Puerto, o tal vez porque empezaron a empinarse con una obra equivalente, cada cual con su aire, pero con cierto halo poético y musical que los complementa: Gerardo Alfonso, Santiago Feliú, Frank Delgado y Carlos Varela.

Vida, traes entre las manos vivas
la esperanza y un motivo
para que tu sed resulte
para todos un camino.

Vida sería el primer disco personal de aquella generación; Santiaguito, quien ya era conocido por “Para Bárbara” se va de gira por Argentina de la mano de Silvio Rodríguez.

Vida, la montaña está en la sangre,
en tantas calles,
la montaña está pariendo el porvenir
de este planeta.

Indistintamente se encontrarían algunos de ellos en presentaciones y conciertos, cada vez más espaciadamente; fueron creciendo sus obras, perfilándose y cada uno tomó su camino musical. A pesar de los intentos de no pocos amigos, no se encentrarían más en escena Santiago, Gerardo, Frank y Varela —los más visibles de esa generación llamada de Los Topos—, hasta el jueves 9 de febrero de 2006 en un concierto organizado por la revista El Caimán Barbudo y la Casa Editora Abril con motivo de la presentación del libro Cualquier flor de la trova tradicional cubana, en el que trovadores de todas las generaciones versionaron piezas de Sindo, Corona, María Teresa, Matamoros, y otros de los que iniciaron la trova cubana. En un final electrizante e improvisado los cuatro topos cantaron juntos varias piezas en un suceso que no se repetiría más.

Salta, salta saltarina
y escóndete bajo mi cintura…   

Hubo intentos posteriores de unir a Gerardo, Santiago, Frank y Varela en un concierto, lo más cercano estuvo en el libro Trovadores de la herejía publicado por la Casa editora Abril en el año 2012 con la obra de los cuatro. El concierto presentación del libro en Casa de las Américas sería la gran oportunidad; sin embargo, a pesar de ajustes de fecha, no se pudo concretar, si bien disfrutamos de un resonante concierto de Gerardo Alfonso y Carlos Varela el 18 de febrero de 2012 en la sala Che Guevara, en el aniversario del primer concierto de la Nueva Trova allí mismo y que aconteciera el sábado 18 de febrero de 1968 protagonizado por Silvio, Pablo y Noel (con Martin Rojas, Eduardo Ramos y Vicente Feliú como invitados).  

…manantial de soles perfumados por la juventud,
hunde más tu boca en esta luna vacía.

Retornamos ahora a la noche de este viernes 21 de agosto de 2015, teatro Carlos Marx, 9:05 p.m. instante en que arribamos al esperado encuentro —si bien sabíamos que físicamente faltaría uno de los cuatro.

Si bien se unieron en algunos momentos, el concierto estuvo estructurado en tres partes, la primera de Frank Delgado, la segunda a cargo de Gerardo Alfonso y la tercera de Carlos Varela, todos con sus grupos. Alternaron canciones de Santiaguito con algunas propias, fueron en total 25 canciones más algunos fragmentos y el cierre del propio Santiago cantando en videos que se pusieron en las pantallas del teatro.

Concierto con despliegue tecnológico, filmado por la TV, pensado para amplio público. El teatro no se repletó pero estaba lleno; el Karl Marx es un coloso, y si bien se promovió medianamente, incluyendo spot en TV, no quedaba claro qué iba a ocurrir ni quienes serían los encargados musicalmente. Lo mejor, en cuanto a promo: el artículo de Michel Hernández en el periódico Granma.

Imagen: La Jiribilla

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VIDEO CON ENTREVISTA A SANTIAGO FELIU

1.“Solo arcoíris”  de Santiaguito Feliú. La cantan los tres (Gerardo, Frank y Carlos)

El cuerpo tiembla y la sonrisa queda muda.
Trepando en arco iris mi timidez y mi pasión,
me vibran frases sin sonidos:
estoy tendido ante tu piel, ante ti.

PARTE DE FRANK DELGADO EN EL CONCIERTO

2. “La rueda de la fortuna”. Canción nueva de Frank a Santiaguito. La canción versa sobre los sueños cumplidos o azares que le trajo a Frank sus días con el Santi y los proyectos que no llegaron a darse y se quedaron en el sueño eterno.

3. “Sostener mi amor” (Aparecida) de Santiago, de su disco penúltimo Ay la vida, en la que la canta con Silvio Rodríguez. Frank Delgado (con mucha bomba del Frank)

Debe ser
lo que te apagas,
debe ser que no debimos más.
Cuánto desama
cada vez que la pasión se arruina.

Quiso estar
como en la Luna,
quiso Luna y se estrelló en el Sol.
Cuánto se duda
cada vez que la mentira gana.

Aparecida
soledad que amaneció en mi cama.
Única forma de sostener mi amor.

4. “Cuando en tu afán de amanecer”, de Santiaguito del disco Vida. Frank Delgado hizo el relato del primer viaje al extranjero de Santiago con Donato Poveda y Noel Nicola a Nicaragua en 1979, donde compuso aquella pieza a la Revolución Sandinista que acababa de triunfar. Frank la cantó guitarreando al estilo Santi.

Te llevo en mis cantares como un río
que late de mi pecho hasta tu boca,
y bésote la vida cada vez que se estremece
esta montaña de ansiedad que me enloquece.

Te llevo a flor del pecho entre las manos
cavando hacia lo intenso de tu dicha,
y poco se hace todo lo que merma mis sentidos
cuando en tu afán de amanecer me cultivo.

5. “Solo le pido a Dios” de León Gieco cantada por Frank Delgado, quien hace un recuento de la gira de Santi con Silvio por Argentina en 1987 y del encuentro con León durante un concierto en vivo del que salió el disco Trovadores. Santiaguito tomó de Gieco –cuenta Frank- lo de acompañarse de guitarra y armónica. Cuando regresó a Cuba incorporó a su repertorio “Solo le pido a dios”, de manera que muchos llegaron a pensar que era del Santi.

Sólo le pido a Dios
que el futuro no me sea indiferente,
desahuciado está el que tiene que marchar
a vivir una cultura diferente.

6. “Casanova” (de Frank con Buena Fe). Frank hizo la anécdota de un concierto por el primer número de La Jiribilla de papel, en el que participaron algunos cantores latinoamericanos. Uno de ellos —empecinado en que el Santi le escuchara—, al final de la canción le preguntó qué le había parecido. El Santi acuñó, con su humor irónico, una nueva definición musical: “Y… tristecita.”

7. “Educación Formell”. Canción reciente de Frank que grabó en el disco que está terminando. La letra es un fresco histórico de los 70 para acá, llevando el tiempo de la mano de las canciones de los Van Van, desde la zafra de los 10 millones hasta hoy.

Lo dicen los de Miami, los dicen los de Fidel
El mundo es más saludable con educación Formell.

8. “Orden del día”. De Frank, de 1985. La cantó ahora con Gerardo Alfonso. Pieza antológica que lo identificó durante mucho tiempo (quizá hasta que un nuevo hit “Cuando se vaya la luz mi negra” ocupó su lugar. En los 80 “Orden del día” fue muy versionada, entre los que la popularizaron estuvieron los grupos Mayohuacán, Mondada, Mezcla…

La vida es como un segundo de un gran acontecimiento
y debes tener bien claro sus fundamentos.
La vida es como un pasaje, de una canción que marea
y aquel que no se la sabe la tararea.

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VIDEO CON ENTREVISTA A SANTIAGO FELIÚ

9. “Buenos Aires muerte del 92”. De Santiago Feliú, en versión sorpresa, pues la cantó Robertico Carcassés no en su habitual piano sino tocando la guitarra; quien se hizo acompañar por Roberto Gómez en la guitarra segunda. Carcassés, fue un músico que acompañó durante mucho tiempo al Santi, especialmente colaboró de lleno en los conciertos por los 50 años de Santiago, del que quedó un hermoso y útil DVD filmado por Lester Hamlet.

PARTE DE GERARDO ALFONSO EN EL CONCIERTO

10. “Ayer y hoy enamorado” de Santiago interpretada por Gerardo Alfonso con Robertico Carcassés al piano. Hermoso que Gerardo haya escogido esa gran canción al pueblo  que se arremolina en histórico enero; de más decir el corazón que puso el Gera a su voz, momento muy conmovedor:

Pasean las noches de enero,
vagabundas y alegres,
se juntan todas las palomas:
parecemos luciérnagas.

Y ahí está el enamorado,
con su luna entre los brazos,
pidiéndole a la esperanza
para todos, para todos.

11. “De escudo”, otro tema de Santiago. Gerardo dijo que esa era una de las canciones que más le gustaba porque en ella se desnuda totalmente, con mayor desgarre, con honestidad plena. Sintonía conceptual que le dan a la interpretación de Gerardo esa naturalidad cual si fuese suya la canción.  

De escudo quiero el corazón desnudo,
volverme sabio para divertirme,
buscarte siempre y no perderte siempre,
sentir sintiendo para no entenderlo más.

Reír eterno de la enferma duda,
salvar el miedo para estar más cerca
de recordar para olvidar de nuevo
que es más que cierto, y no verdad o mentira.

Yo soy las cosas, no un rompecabezas,
una canción oxigenando el tiempo,
otro suicida celador del sentimiento,
un vagabundo cantador sin puerto.

12. “Batallas sobre mí”, también de Santiago. Gerardo toca la guitarra a lo Santi, pero con cierto toque suyo, le hace la segunda la guitarrista del grupo. Cuenta Gerardo que esa canción está en el primer disco del Santi, Vida, casi porque él lo obligó, la compuso Santiago a los 17 años y es la pieza que lo despliega con su sello como trovador.

Se le caen los dientes a mi barba
y solo doy a la luz
canciones comprometidas
texto y música nada más.

13. “Amigos”, canción que Gerardo toca con su grupo. Una de las antológicas, canto hermoso a esos mismos trovadores que lo acompañan, a los amigos de generación.

Y la vida nos fue separando,
los años nos fueron cambiando,
la cuesta nos hizo un lugar.

Hay amigos que veo,
otros que no sabemos su paradero, su paradero.

Hay amigos en los basureros,
amigos llenos de dinero,
amigos que están más allá.

14. “Quisiera”, tema que Gerardo interpreta al piano con su grupo. El público muy enganchado con las ideas que despliega, en esta se siente la conexión de amor con su amigo de décadas, hermandad trovadoresca tejida con canciones.

Imagen: La Jiribilla

Nunca falta el tiempo de empezar,
nunca el riesgo se corre de más,
aunque todo parezca ya sin sentido.

Ya no sé si volvamos a amar,
nunca sé cuándo vas a pasar,
estoy viviendo en un mundo desconocido.

Si no pudiera verte más en el camino,
si no quedara solución,
quisiera que este canto y este amor dieran contigo.

15. “El marginal” (casi estreno, de Gerardo Alfonso) con su grupo. Fuerte sonoridad y texto que hurga en la vida de la gente de más abajo, de los que menos tienen, de los que suelen perderse en caminos oscuros porque diversos factores sociales no abrieron sus caminos. (Sube más la temperatura en el público, ahora arrastrado más por el impacto musical).

16. “Sábanas blancas”. Gerardo la interpreta con su grupo, un himno de la nacionalidad. El público canta y baila.

17. “Son los sueños todavía”. Se unen los tres Gerardo, Frank, y Varela. Cuenta Gerardo que la grabó primero con Santiago y está dedicada a un hombre del siglo XX, XXI y del XXII, al Che Guevara. Cuando se unen los tres, ovaciones. Uno de los momentos de más sacudida espiritual.

Son los sueños todavía los que tiran de la gente
como un imán que los une cada día.
No se trata de molinos, no se trata de un Quijote,
algo se templa en el alma de los hombres,
una virtud que se eleva por encima de los títulos y nombres…

VIDEO CON ENTREVISTA A SANTIAGO FELIÚ

PARTE DE CARLOS VARELA EN EL CONCIERTO

18. “Siete”, tema propio, que Carlos Varela interpreta con su grupo, al piano Aldo López-Gavilán. Carlos dijo: “Que Dios bendiga a Santiago. Que Dios bendiga a todos los iniciadores de eso que se llama la Trova y la Nueva Trova”. (Realmente pensé que abriría con “India”, —una de las piezas más hermosas de Carlos que Santiaguito hizo suya—, o “La estrella polar” que es la única grabación que conozco en la que cantan los cuatro juntos, hecha en el ya mítico concierto de la Casa del Joven Creador el sábado 18 de enero de 1986).

19. “Generación”, tema de Santiago. Carlos  cuenta que cuando la escribió Santiaguito lo llamó y le dijo: “Acabo de terminar una canción; echa para acá que te cogí el truquito”.

¿Dónde estás?
Yo recuerdo que a finales del 70 no me dirías lo que hoy.
Tal vez pintamos el mundo de un nuevo color
y sin querer nos dimos cuenta de que no.

Ahora le pides a otras cosas y otras cosas quieres ver,
para vivir poniendo velas por doquier,
apocalíptico y ajeno, desconfiado y sin querer,
atrincherándote a las puertas de la fe.

¿Dónde estás?
Tampoco se trata de tirarse, abandonarse por ahí.
Tal vez, si vas más contigo te puedas valer
de tu verdad, de lo vivido; renacer.

20. “Telón de fondo” de Varela. El público animado.

21. “Nubes”, también de Varela con su grupo. El público pide canciones, gritan títulos: unas de Varela, otras de Santiaguito. Alguien ha gritado desde el lunetario “Aldo, eres increíble”, piropo a Aldito López-Gavilán, que está al piano en un grupo que suena muy cerrado.

22. “Marionetas de Cupido”, de Santiago. Varela comenta: “Aquí cabe ese mejor piropo que se le puede hacer a un cantautor: ¡Dios!, por qué esa canción no se me ocurrió a mí. Canta fuerte, vibrante, Varela.

Ella y él
juntan un beso hasta el amanecer,
una luz compartida,
una madrugada en mediodía
de un color imposible de ver.

Ella y él
son como la última canción que hacer,
la respuesta del viento,
el sonido del silencio
que dejó la belleza de ayer.

23. “Como un ángel” Varela se la dedicó al Santi y pidió que todos sacaran móviles y fosforeras y alumbraran por él. Las luces del teatro se apagaron y la gente iluminó intensamente el espacio. Aunque no soy nada místico, me impactó la emoción colectiva y el simbolismo de las luces para Santiago.

Yo la vi saltando del balcón
y en el aire quiso tocar el Sol.
¿Dónde fue? Solo lo sabe Dios.
Como un ángel se desapareció

Nadie le dio algo de amor. Nadie.
Nadie abrigó su corazón,
por eso quiso buscar como escapar,
por eso se fue buscando otro lugar.
Como un ángel.

24. “Memoria”, tema de Varela dedicado a Titón y cantado con Gerardo y Frank. Pieza antológica que todos asumen como canto a la herejía de esos trovadores, de los cubanos. Todos cantamos.

Estoy sentado en el contén del barrio
como hace un siglo atrás
a veces me pasan en la radio, a veces nada más.
Y "Memorias del Subdesarrollo" sigue gustando aún
es extraño que a 40 años no se apagó su luz.
No tengo Superman, tengo a Elpidio Valdés
y mi televisor fue ruso.
No tengo mucho más de lo que puedo hacer
y a pesar de todo lucho.
No tuve Santa Claus, ni Árbol de Navidad
pero nada me hizo extraño
y así pude vivir teniendo que inventar
los juguetes una vez al año.

25. “Para Bárbara” de Santiago la cantan los tres y el público. Dice Carlos que es una de las más bellas canciones hechas en habla hispana, o como diría su autor: un golazo.

Siento que tus destellos ahogan mi brisa,
mi brisa que presiento inagotable, azul, infinita;
límpida brisa de lirismo inevitable,
soplo de sueños que en mi verso se derrama.

Si de mi voz florece la canción,
motivo de tu dar;
si de tus ojos nace la bondad
de abrirme en el verso un palpitar:
no me dejes ir.

El público ha cantado junto a los trovadores, se ha puesto de pie. Ovación. Gerardo, Varela y Frank dicen adiós y señalan a Santiaguito que está en pantalla. Se apagan las luces, en medio de los aplausos.

VIDEO CANCIONES DE SANTIAGO A GUITARRA

Todos miran al Santi cantando como si estuviera ahí, o acaso ciertamente ha estado; con su misterio consustancial, el halo poético que va con él, su guitarrear zurdo electrizante, y siempre como volando por el tiempo: rebelde y rojo, rocanroleando y trovadoresco, sustancial, y ahora sabemos que eterno. La última —por esa noche—, la  canta él mismo; cuando termina lo aplaudimos olvidando que es desde un video que nos ha dicho…”Solo mirándote a los ojos reconozco el mundo”.  

Aunque la vida pase dura ahora por las venas
y en el vacío del camino se nos vuelva piedra,
está mi flor bebiendo de tu vida y de tus manos.

Porque cuando la edad nos llora y nos sentimos solos
está el amor para los dos diciéndonos que falta.
Aunque esté todo tan distinto, yo te sigo amando:
sólo mirándote a los ojos reconozco el mundo.

Estás en mi desierto y soy tu luna brillando en tu correr;
y eres la suerte que se me antoja vivir,
las ganas que tengo de vivir.

Aunque la vida pase dura ahora por las venas,
y en el vacío del camino se nos vuelva piedra,
está mi flor bebiendo de tu vida y de tus manos.

Porque cuando la edad nos llora y nos sentimos solos,
está el amor para los dos diciéndonos que falta.
Aunque esté todo tan terrible, yo te sigo amando:
sólo mirándote a los ojos reconozco el mundo.

Las ganas que tengo de seguir…
aunque la vida pase dura ahora por las venas.

Comentarios

Muy lindo artículo. Felicitaciones.

Javier

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