Entrevista con José Emilio Fuentes Fonseca

Cuando el arte toma las calles

Narmys Cándano García • La Habana, Cuba

Corren tiempos modernos. El arte cumple cada vez con mayor certeza su objeto social y desborda galerías y espacios exclusivos para acompañar el día a día de los seres humanos. Entonces la vida es rosa, blanca, o gris… metal. Figuras, formas y colores intervienen la cotidianidad y la transforman, por qué no, en suceso cultural.

Jeff o José Emilio Fuentes Fonseca tiene la certeza de que la salida del  arte a la calle realza su valor y convoca al pueblo a ser parte de la creación. Este joven y ya destacado artista de la plástica, creador de la manada de elefantes que movilizó tras sí a los cubanos durante la X Bienal de La Habana y de otras piezas memorables, profesor durante diez años en la Escuela de San Alejandro, escultor, pintor y fotógrafo, conversó con La Jiribilla acerca de la evolución de la escultura en el país, de la importancia de acercarla a la ciudad, pero a la vez del esencial valor del mercado, y lo trascendente que puede y debe ser la academia para un artista.

Imagen: La Jiribilla

 

¿Qué caminos ha tomado la escultura en Cuba en momentos en que la instalación y el performance toman relevancia a nivel mundial?

Para poder hablar del tema se debe hacer casi un recuento de la historia de la escultura cubana y desde el periodo revolucionario hasta la fecha se registra muy poco avance de la escultura en función de la ciudad, y en sí lo que hubo fue un gran despliegue de monumentos conmemorativos que si bien responden a esa manifestación, pertenecen a un sector muy específico.

Tras el triunfo de la Revolución, Sandú Darié, artista gráfico rumano-cubano hizo un trabajo meritorio; pero el mayor avance, a pesar de todos los esfuerzos que hizo el Consejo Asesor para el Desarrollo de la Escultura Monumentaria (Codema) por desarrollar esa arista, creo que el gran aporte fue el de la artista Louise Bourgeois con las arañas de bronce emplazadas en las afueras del edificio de Arte Universal del Mueso de Bellas Artes en La Habana. A partir de ahí se despertó un interés muy grande, acorde a la necesidad de muchos artistas de ocupar las calles con las esculturas.  

Después se hizo un intento con las palmas que se ubicaron en los alrededores de esa instalación del Museo de Arte Universal, una tentativa que no superó a las piezas anteriores. Posteriormente, de gran impacto social se puede citar la obra de José Villa Soberón con las estatuas de John Lennon y el Caballero de París, o ciertas esculturas ubicadas en espacios determinados que funcionan dentro de la ciudad.

Imagen: La Jiribilla

 

Para ser un país de vasta cultura, Cuba no ha llegado a cubrir ni siquiera un cinco por ciento de lo que se podría hacer para mejorar la ciudad con la escultura o proyectos de ambientación.

A mayor escala se destacó en la X Bienal de La Habana (2009) Roberto Fabelo con sus Cucarachas y después Memorias and Memory, el proyecto de los elefantes caminando por la ciudad. A partir de ese evento, se empezaron a tomar a la ciudad y las calles como espacio principal de exposición. En esta última Bienal se dio un hecho muy bonito con Detrás del Muro en el Malecón, donde se hicieron proyectos instalativos y esculturas que ambientaron la ciudad y cumplieron todos sus objetivos, el pueblo se integró, y hubo un agradecimiento general. Aun así, para ser un país de vasta cultura, Cuba no ha llegado a cubrir ni siquiera un cinco por ciento de lo que se podría hacer para mejorar la ciudad con la escultura o proyectos de ambientación.

No solo debe pensarse en la escultura, sino en un diseño de jardinería que responda al entorno arquitectónico donde se está emplazando o construyendo. Hay una asignatura muy importante que dejó de existir en el Instituto Superior de Arte (ISA) llamada Diseño ambiental, en la que se enseñaba la metodología para hacer funcionar un emplazamiento escultórico. Se está perdiendo desde la base la educación de los futuros artistas. Cuando se forma un alumno sin ese conocimiento, no sabe que para realizar un trabajo de esa índole debe tener en cuenta la ingeniería de la pieza, que no rompa con las edificaciones que tiene alrededor, sino que se integre y no destruya la historia local, entre otros requisitos.

Por otra parte, dentro de las galerías la escultura sigue funcionando de la misma manera que antes, no tan efectiva como pudiera ser, pero tampoco un desastre. En ese sentido tendríamos que hablar de mercado, un elemento inexistente en el país. No obstante, están muy bien planteados los caminos a seguir por un artista a modo de un esquema de mercado: empieza por el Centro de Desarrollo de las Artes Visuales como artista emergente, le sigue el sistema de galerías de Génesis o el Fondo Cubano de Bienes Culturales, después escala hasta el Centro Wifredo Lam y por último termina dentro del museo. Pero en cuanto al mercado real, cuando se pertenece a una de las galerías mencionadas, lo que determina a nivel nacional la venta de las piezas es “Subasta Habana”, espacio que responde al Consejo Nacional de las Artes Plásticas, y es la única que funciona bajo el verdadero concepto de galería con todo el apoyo institucional. Pero eso no quiere decir que sea efectivo el sistema de comercio del arte, pues funciona mucho más a nivel de taller que a escala institucional.

Dentro de “Subasta Habana” no se puede hablar de generalidades, pues no hay un movimiento de escultura en función del mercado.

¿Cómo se vinculan los artistas plásticos contemporáneos con el diseño industrial, la decoración y otras ramas similares?

Todo depende del gusto de cada artista porque hay muy buenos creadores que son pésimos decoradores y tienen mal gusto incluso a la hora de vestir, lo que redunda en un acto fallido en el diseño con respecto al mismo artista.  Creo que el tema se vincula más a la personalidad del artista que a su propia obra. Algunos sí tienen mucho interés por el diseño ambiental, de interiores, de muebles, luminarias, industrial o de moda, pero no creo que sea un tendencia generalizada que los artistas se involucren con distintas manifestaciones del diseño aunque coqueteen con ellas. No creo que exista como un interés colectivo generacional.

 

¿Qué rasgos caracterizan la obra de los jóvenes escultores cubanos?

Cada vez se le ha ido perdiendo más el sentido a la instalación bidimensional y ha adquirido más sentido la instalación escultórica en función de hacer sentir al individuo parte de las tres dimensiones.

Simplemente juzgo y hablo de lo que veo, y para mí el ejemplo más eficiente de todas las Bienales que he presenciado como creador ha sido el proyecto colectivo realizado en el Malecón, curado por Juanito Delgado. En ese caso no se podía definir si se trataba de escultura o instalación. En general era como un gran show: porque junto a una obra meramente escultórica, en sus tres dimensiones, se situaba una playa que tenía otros sentidos y dejaba de ser entonces una instalación escultórica. Cada vez se le ha ido perdiendo más el sentido a la instalación bidimensional y ha adquirido más sentido la instalación escultórica en función de hacer sentir al individuo parte de las tres dimensiones. La pintura te engaña, la escultura ocupa un lugar que no puede ser ocupado por otros elementos y en ese sentido es mucho más autónoma físicamente y eso tiene su encanto y la gente lo sabe disfrutar. Si encima de eso en una instalación escultórica hay sentido comunes donde confluyen varios elementos es mucho más rica la pieza.

En su caso, ¿con qué materiales trabaja? ¿Cómo se compone su equipo de trabajo?

Trabajé un tiempo con metal, y actualmente lo hago con chapa de acero inoxidable y los talleres varían según los intereses y la obra de cada artista. Se me conoce más por la técnica del metal inflado, pero mi trabajo responde a una idea, y luego busco el mejor medio para expresarla: puede ser la fotografía, la escultura, la pintura, no me aferro a un lugar específico.

¿Qué lugar considera que ocupa la escultura dentro de las Artes Plásticas?

Principalmente a partir de los últimos eventos ya mencionados ha cobrado gran importancia. Actualmente hay una convivencia de mutuo respeto entre la pintura, la escultura y la instalación, no creo así con el performance. Entre la pintura y la escultura en estos momentos se está dando un mano a mano que hacía muchos años no sucedía, lo que la escultura sigue en desventaja por un problema de presupuesto. Depende mucho de la economía nacional y del artista que la escultura siga ganando espacios.

Imagen: La Jiribilla

¿Cuánto aporta al desarrollo de un artista el vínculo con la academia?

La escuela es algo impredecible. En un grupo puede haber cinco o seis estudiantes con buenos intereses, pero solo dos o tres logran triunfar, claro que eso depende de las motivaciones personales, la economía de cada cual, pues cada vez las obras son más exigentes económicamente y en ese sentido las escuelas son hasta cierto punto, muy paternalistas.

Por ejemplo, no creo que el Estado deba dar la base material de estudio a un futuro artista que debe ser eficiente, porque para ello se debe preparar desde la base. El presupuesto que se emplea para que un estudiante compre materiales se puede utilizar en la formación de profesores pues hay escuelas en otras provincias que muchas veces están retrasadas respecto a lo que está sucediendo solamente en la capital.

Algunos alumnos presentan un proyecto porque se quieren graduar, a otros no les interesa y a muchos de los que sí les interesa se quedan tronchados por ciertos criterios que limitan la selección de los estudiantes que entran a las escuelas de arte. Por ejemplo, no hay un criterio unificado entre cómo debe preparar un profesor de una escuela de nivel medio a un alumno que desea entrar al ISA, y en los últimos años lo que ha prevalecido es el gusto estético de los profesores, más allá de los criterios profesionales.

La cátedra de Escultura en el ISA no es de vanguardia, esa bandera la lleva la de Pintura porque da la libertad de hacer instalaciones y esculturas. Los programas de estudio de Escultura son muy técnicos, como debe ser, pero al mismo tiempo no tienen la frescura que da la cátedra de Pintura. La más retrasada es la de Grabado, que se estancó y no ha sabido superarse a sí misma mediante la técnica. Lo contrario sucede con la fotografía, sobre todo con los nuevos medios digitales, pues dejó de ser un medio documental y pasó a ser una asignatura de primer orden.

 

¿Qué espacio se conceden actualmente a la escultura, además de las galerías y eventos como la Bienal?

La ciudad tiene espacios suficientes como para que se potencie la escultura. Tiene que haber interés primero del municipio, la provincia y el Estado para que esa práctica se fomente y se creen concursos para ambientar parques, esquinas, sin que tenga que ser un trabajo asignado a ningún artista, solo en el caso de que la obra de determinado creador tenga una fuerte vinculación al lugar donde se desea ubicar. Debe haber, además, un presupuesto destinado a ese fin, y que la escultura sea parte de la vida cotidiana del ser humano.

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