80 de Nersys Felipe

Una escritora que viaja en el corazón de todos

Enrique Pérez Díaz • La Habana, Cuba

“Me gustaría ser ahora una escritora sensible, imaginativa, curiosa y capaz de maravillarse ante lo más sencillo; lectora en activo, estudiosa, averiguadora y de vista fresca y sana; dueña de un almacén de temas e ideas y capaz de escribir dos textos a la par, y de escribirlos bien. Me gustaría ser ahora una escritora andarina, de huesos sin crujidos, sin dolores, preocupada por el mundo en que vive y por la tierra en que nació; una sincera, paciente, trabajadora, dispuesta a asimilar lo mejor de los demás y a recordar que nunca acabará de aprender. Me gustaría ser ahora esa escritora. Anda por ahí. Y no tiene nombre”.

Nersys Felipe llega a sus 80 años, con el reconocimiento de su pueblo, el cariño de chicos y grandes y la satisfacción que reporta el haber hecho siempre lo necesario, el cumplir con aquello en lo que se creía y el reconocimiento por una obra literaria, que sobre todo se ha caracterizado por calar en el ser humano y trascender al futuro por sus esencias y mensajes.

Numerosos amigos y familiares, al llegar a sus ocho décadas de vida le testimonian el cariño y reconocimiento que merece. Este recorrido por lo que han escrito tantos sobre ella, o le quieren expresar, da una idea de su significación para las letras cubanas y podría decir que también, significa el modo en que muchos quedaron cautivados por sus esencias.

Demos pues, la palabra a cuantos la quieren y admiran y alguna vez expresaron su asombro, admiración y cariño por lo que ha significado Nersys Felipe para la literatura cubana escritas para niños y jóvenes:

Magaly Sánchez Ochoa: “Cuando tomo en mis manos un libro de la autoría de Nersys Felipe, siento palpitar en este el latido de un capullo, pronto a ser crisálida; al comenzarlo a leer, se abren las alas de la mariposa y esta toma el espacio. Estamos, pues, ante un milagro. Esencialmente, prefiero en esta querida escritora esa forma magistral de abordar la figura de nuestros grandes patriotas (Martí, Maceo, por ejemplo). Nadie como ella ha podido bajarlos de sus pedestales y mostrarlos humanos, vivos, portando el estandarte de la espiritualidad cubana: gracia, ternura, inteligencia, en fin: alma de acero y nardo”.

Salvador Redonet: “Nersys Felipe es un clásico de las Letras Cubanas para niños por el efecto emocional (de esos que se agradecen) que deja buena literatura a partir de esa rara combinación de talento, vitalidad, honestidad, sinceridad y ¿por qué no decirlo? Auténtica Nersys Felipeidad (y no sólo de estilo)”.

Excilia Saldaña: “... Cuentos de Guane y Román Elé, dos pequeños joyas destinadas a convertirse en clásicos contemporáneos de nuestro quehacer para el lector infantil”.

Onelio Jorge Cardoso: “Un canto al Amor, a la vida, al hombre mismo”.

Rapi Diego: “Joya silvestre de la literatura cubana”.

Alga Marina Elizagaray: “Crónica social de dos épocas, proustiana búsqueda del Guane perdido en un rincón provinciano (...) nos maravilla el candor y la técnica de su lenguaje”.

Juan Ramón de la Portilla: “La obra de Nersys Felipe, presente como pocas en la tradición y el imaginario de la provincia y el país, ganó categoría de excelencia con un libro que hoy podemos considerar un clásico de la literatura infantil: Cuentos de Guane. Es este un ejemplo típico de la martiana imbricación entre orbe y pueblo, cosmopolitismo y realidad inmediata...”

 

Sobre Román Elé:

Alga Marina Elizagaray: “(...) Su asedio a la sensibilidad del lector se convierte en asalto a la ternura con auxilio de la poesía y la música”.

Margaret Randall: “(...) Extraordinario (...) Cubanísimo y a la vez universal por su posibilidad de trasmitir la realidad de la Isla a cualquier rincón donde se interesen por los sentimientos profundos del ser humano”.

 

Sobre Cuentos de Guane y Román Elé:

Roberto Fernández Retamar: “¡Dos de los libros más hermosos de la literatura cubana para niños!”.

 

Sobre Maisa:

Antonio Orlando Rodríguez: “Un libro hermoso, de cuidada prosa, capaz de hacernos creer en sus personajes, de sentirlos humanos y posibles, cercanos y propios”.

Esteban Llorach: “Con Maísa, Nersys Felipe confirma una vez más que no hay literatura para niños y jóvenes sino sólo buena literatura, aquella que llega muy profundo a la razón y al sentimiento con independencia de la edad del lector”.

 

Sobre Para que ellos canten:

Félix Pita Rodríguez: “Al penetrar en el mundo poético de Para que ellos canten, lo primero que nos sale al paso es ese sentimiento de estar mirando algo que estaba allí desde siempre, estructura armoniosa en la que no se ven los planos del constructor, ni conserva huellas del esfuerzo con que se levantó”.

Antonio Orlando Rodríguez: “La obra de Nersys Felipe es un entramado de presencias entrañables que ella rescata de su memoria afectiva para convertirlas en personajes literarios. (…) Sus retratos no descansan en la· descripción física, externa, de los personajes, sino en el dibujo de su humanidad, en sus conductas ante situaciones específicas en lo que cuentan, en su intensidad psicológica”.

Salvador Redonet: “Como Diosa Literatura exige están escritos los Cuentos de Guane, de Nersys Felipe. He ahí la razón por la cual constituye un clásico de nuestra literatura para niños (y adultos). Un clásico: por su peculiar estructura de viaje, el desenfado del sujeto (no implica no temer a la complejidad argumental en la literatura para niños como recordaba con toda razón, Makarenko); la evocación interrumpida por retrospectivas; la introducción de personajes secundarios (hasta cierto punto), pues no obstante el carácter ordenador y vigente de la voz narrativa, todos los que intervienen en Cuentos de Guane se suman al coro de un personaje colectivo principal; la complejidad temporal; la agilidad del diálogo y la novedad temática. Pero un clásico, sobre todo, por el efecto emocional (de esos que se agradecen) que deja toda buena literatura a partir de esa rara combinación de talento, vitalidad, honestidad, sinceridad, y — ¿por qué no decirlo?— autenticidad (y no solo de estilo). Autenticidad —dije—, no mojigatería. Un clásico, en fin, no superado por el Román Elé, de la propia Nersys”.

Enrique Pérez Díaz: “Creo que entre los méritos esenciales de Cuentos de Guane vale la pena destacar uno que sienta precedente en nuestra literatura infantil, me refiero a la introducción y tratamiento del tema de la muerte. Su autora demuestra, al hacerlo, que en la creación destinada al pequeño lector la dificultad no está en la elección temática, sino en la forma de desarrollarla. Ella rompe con un tema tradicionalmente considerado tabú, y lo hace impecablemente, abriendo una brecha desmitificadora al respecto. De Román Elé también me agrada considerar su cualidad de libro iniciático, en el que Nersys despliega muchos elementos poéticos y musicales, más oficio evidente en el manejo del diálogo, los símbolos utilizados y en la magia implícita en su realismo crítico. Pero en ambos textos es notable la maestría en el uso del lenguaje, el desarrollo de la acción y la educación sentimental de sus personajes, que transcurre por un “camino de corazón”, que los hace imborrables y los graba en lo más recóndito de nuestra alma”.

Mirta Estupiñán González: “El lenguaje de Sorcita se mueve entre la limpidez expresiva y la sugerencia. Lo educativo se filtra entonces de un modo indirecto y utilizando vías idóneas en el arte: se pulsan la sensibilidad del niño y lo connotativo del lenguaje en una simbiosis que no puede fallar en una obra dedicada a nuestros lectores más jóvenes. Con este texto, la escritora pinareña incursiona una vez más en el mundo del recuerdo, en nuestro pasado prerrevolucionario. Sus vivencias afloran con la autenticidad y sencillez de quien ha vivido lo que narra y recrea con un toque mínimo de esa ficción que siempre está presente de una u otra forma, en toda obra literaria. (…) La coherencia textual, otro mérito de la obra, asegura en un alto grado la comunicación con los lectores de las más diversas edades». ().

«Sorcita, la maestría estilística en función del universo infantil». Encuentros de crítica e investigación de la literatura infantil”.

Ramón Luis Herrera: “Nersys Felipe aporta una voz muy personal y talentosa a la literatura infantil cubana, particularmente a la narrativa. Su obra revela la cotidianidad familiar y la memoria de su propia infancia, trascendidas por una delicada sensibilidad y por un humanismo de validez universal. Su prosa revela los detalles más humildes de la realidad con un inconfundible hálito poético. Una raigal cubanía, ajena a todo localismo, nutre su creación, aún en marcha y en plena madurez”.

Todas estas opiniones evidencian lo trascendente de Nersys Felipe en el panorama literario nacional, lo trascendente de una obra que rebasa sus propias fronteras y se enaltece por la receptividad con que es acogida por los público más diversos y la evolución vibrando a los intereses de los niños de cualquier época, lo que le ha garantizado su mayor repercusión y permanencia.

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.

Más información sobre opciones de formato