Los espacios de Lorna y Adolfo

La inspiración que provee la locura

Mayté Madruga Hernández • La Habana, Cuba
Fotos cortesía de: Gabriel G. Bianchini y del entrevistado

En medio de la reparaciones de Fábrica de Arte Cubano, Adolfo Izquierdo monta su pieza Espacio-Tiempo, y en medio de tornillos, varillas y telas, le hago esta entrevista, insisto en el que “el brazo derecho y también el izquierdo” de Lorna Burdsall, me hable de Así Somos, de su impronta como grupo danzario, y recuerde además en un ejercicio de memoria, cómo Lorna habita aún su arte, ya sea en la piel de Gabriela, o en los videos que él mismo grabara.

Imagen: La Jiribilla

La vieja María llega a Güira

Mientras los taladros suenan Izquierdo narra. “Cuando me gradúo en la Escuela Nacional de Arte en el año 1988, estando de servicio social en una Escuela de Arte en Güira de Melena, conozco a Tomás Brene, quien era uno de los colaboradores permanente de Así Somos. Él trabajaba en Bellas Artes, era curador, y además es quien invita a Lorna a presentarse en el Museo. Brene lleva a Lorna a la escuela, donde hace La vieja María, y yo me quedé pasmado cuando vi aquello, en mi vida había visto esa manera de danzar”, engancha un tornillo en la varilla y prosigue:

Brene lleva a Lorna a la escuela, donde hace La vieja María, y yo me quedé pasmado cuando vi aquello, en mi vida había visto esa manera de danzar”

“Luego de la presentación, en conversación con Brene, él me invita a ir a casa de Lorna para que viera más de lo que ella hacía y experimentara un poco, porque él veía que yo estaba incursionando en la fotografía, en el video. Así llegué a casa de Lorna y no me fui más”.

Crear, tallerear y después grabar en la sala de una casa

Izquierdo gana en 2014 la beca Tecnologías que Danzan, que auspicia Danza Teatro Retazos como parte del Festival de Video Danza DVDanza Habana. Los que asistimos a la inauguración percibimos el resultado de un camino que aún se transita, pero que comenzó cuando el video y la experimentación se mezclaban con la locura.

“Los primeros videos que mostré de Así Somos fueron registros de obras. Me quedé como luminotécnico, diseñador, porque no había nada fijo, era una especie de taller donde se iba creando en la medida de lo que inspiraba a las personas. Después que los muchachos se iban Lorna y yo nos poníamos a trabajar haciendo pruebas con el video.

“Creo que tal vez no haga nada con tanto valor como eso, pues son los registros de las danzas de Lorna. Eso es muy importante pues casi sin nada, logramos imágenes muy interesantes.

“En Así Somos todo el que trabajaba era casi a voluntad, ella muchas veces de su propio salario nos daba algo, hasta que el grupo logró institucionalizarse, pero igual no alcanzaba la nómina”, explica el artista visual, quien ante mi indagación en los proceso creativos del grupo afirma:

“Lorna tenía una visión muy abierta, incluso no le gustaba trabajar solo con bailarines, sino con artistas visuales también, para tener una visión más amplia. El proceso de creación era muy loco. La inspiración podía partir de cualquier cosa, de un objeto, de algo que llegó por casualidad. Podía pasar que hubiese algún objeto tirado en una esquina y alguien llegaba y se lo ponía en la cabeza y a ella le daba la idea de hacer algo, porque tenía un mundo muy amplio e imaginativo.

“Lorna tenía una visión muy abierta, incluso no le gustaba trabajar solo con bailarines, sino con artistas visuales también, para tener una visión más amplia

“Hay muchas obras que para mí son como personajes sueltos, pero que tienen su propia historia dentro de ese mundo que ella creaba, el hilo conductor era una suerte de magia que concebía desde un espacio onírico donde la gente se transportaba. Más que ver personas bailando era como viajar a un mundo que se conformaba en la propia sala de su casa.

“No había un límite. Había muchos deseos de crear y todos lo íbamos impulsando. Llegué con mi deseo de crear con la imagen. Primero hicimos cosas con diapositivas, que eran fotografías que tenía hechas, las proyectábamos sobre los cuerpos de los bailarines —eso que ahora se hace mucho, en aquel momento era muy inusual—. Llegamos a hacer un espectáculo en el Mella como de 20 minutos que era con proyecciones nada más”.

Imagen: La Jiribilla

Lorna/Gabriela a través del videodanza

En esa sala, Adolfo no encontró límites ni clasificaciones, solo el espacio y el tiempo; con ambos ha ido jugando para traer hasta nuestros días a Lorna.

“Cuando conozco a Roxana de los Ríos, ella me anima a que siga el camino del videodanza. Tenía esta idea con Gaby (Gabriela Burdsall), ya Lorna estaba enferma y quería hacer algo que reflejara mi experiencia con ella, pero a través de Gaby. No deseaba hacer un documental, ya lo había hecho una vez, el cual fue la primera colaboración que hice con Danza Contemporánea. Así me di a la tarea de hacer el guion, tenía ya algunas notas, mientras Gaby se reunía conmigo e íbamos preparando las cosas sobre pautas. Así salió Sola, que no era para contar una historia sino para ver cómo llegaba hasta Gaby y hasta mí esa energía que Lorna había dejado en aquella casa, toda la influencia del entorno. Era tratar de que las escenas tuvieran un lenguaje que recordara el espíritu más que otra cosa”. Después de este material que llegó hasta el Festival  Internacional de Cine Latinoamericano de La Habana, vendría Desatada y Café Stress, ambos con Gabriela, quien para Adolfo “es trabajar con la segunda versión de Lorna”.

Estoy convencido que Lorna lo más importante que le dejó es toda esa energía a ella. Esa manera de ver, esa posibilidad de desdoblarse, de no tener límites en ese sentido.“La primera vez que llegué a su casa me encontré a Gabriela enredada en los paracaídas, sacando la cabeza por las telas, y hasta le hice fotos. O sea vengo viéndola desde muy pequeña y ella nació así, dentro de ese mundo. Gabriela más que tener un padre y una madre, tuvo una abuela. Estoy convencido que Lorna lo más importante que le dejó es toda esa energía a ella. Esa manera de ver, esa posibilidad de desdoblarse, de no tener límites en ese sentido.  A lo mejor para otro bailarín le puede costar trabajo entender lo que uno quiere, pero ella se conecta muy rápido. Por eso creo que ella me dejó una herencia, que fue Gabriela”.

Adolfo hace silencio y vuelve a colocar tornillos, es una pieza compleja, un poliedro por el cual se desplaza no solo la sombra de Lorna, sino también la de Así Somos.

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