Cuba en el mapa de los planetas de Diana Fuentes

Rosana Berjaga • La Habana, Cuba

Diana es una de esas cantantes que no necesita presentación para los cubanos. Menuda y carismática, con una proyección escénica cautivadora, la recibimos nuevamente en el país, en el Teatro del Museo Nacional de Bellas Artes, en un espectáculo que forma parte de una gira extendida de su disco más reciente Planeta Planetario.

“Esta es una invitación muy especial para mí. Inicialmente este espectáculo debió haber sido un proyecto que ideé en 2013 y al que nombré Up into the silence, pensado con música de una compositora inglesa y con poemas del escritor norteamericano de la década del 50, E.E. Cummings. Desafortunadamente, algunos problemas con la producción no nos permitieron concretarlo y la Oficina del Maestro Leo Brouwer nos posibilitó participar en el Festival Les Voix Humaines (Las Voces Humanas) con Planeta Planetario.

“Además nos parece muy necesario que se creen festivales con estas características, donde se respete la diversidad musical, por supuesto desde el filtro de una eminencia de la talla de Leo Brouwer. Como artista de la joven generación de músicos de este país, formar parte de algo así es muy importante”.

El concierto que este sábado recibió a la cubana en Bellas Artes, incluyó temas de la autoría de Descemer Bueno, Kelvis Ochoa, Carlos Varela y Eduardo Cabra, quien estuvo como invitado especial.

Planeta Planetario es un disco con una sonoridad diferente a la Diana que hizo un boom en los escenarios cubanos. Según la artista, esto forma parte de una evolución en su carrera musical que está relacionada con su unión sentimental con el integrante de Calle 13, pero también con la necesidad de mezclar, de descubrirse cubana en medio de una infinidad de ritmos y culturas pertenecientes a un espacio común que es América.

“Aunque no puedo negar que Eduardo es el filtro. Cuando encuentro algo que me gusta, le propongo escucharlo y él me ayuda a encontrar un camino. Este es un disco que tiene mucha más riqueza a nivel genérico y rítmico, también textual. Todo eso va de la mano con lo vivido. Es interesante cómo muchos me preguntaban sobre este cambio y siempre reitero que la música es parte de la vida, porque el artista es alguien que vive lo bueno, lo no tan bueno y según vive, crece. Tenía la necesidad de rescatar ritmos latinos y en ese proceso reforzar mi latinidad”.

Después de un tiempo a “media marcha” a causa de la adquisición de un nuevo rol —el de ser madre— Diana admite haber tenido un 2015 de mucho trabajo.

“Ha sido una etapa de estar en muchos festivales, de compartir con grandes artistas. Recién estuvimos de gira por toda Europa, en un viaje increíble durante el cual compartimos escenarios con Jarabe de palo y Chambao. Visitamos además EE.UU., Puerto Rico, México y otros países de Latinoamérica.

“Este concierto es obviamente parte de toda esa gira. Ahora haremos una pausa durante los meses de octubre y noviembre, para comenzar la preproducción de mi nuevo álbum, el cual comenzaremos a grabar en enero, aquí en La Habana y en varias provincias del país. Mientras tanto también prepararemos el último concierto de cierre de gira de Planeta Planetario, previsto para el próximo 12 de diciembre en el Teatro Nacional. Será único y grande, con varios invitados, en el cual tocaremos todos los temas del disco, además de otros incluidos en el anterior.

“Realmente ha sido un año arduo para mí, compartido con el papel más importante de mi vida, que es ser mamá. Este es un trabajo a tiempo completo que me deja muy pocas horas para dormir, pero que también me hace muy feliz”.

Con esta otra ocupación también ha venido la necesidad de ceder, confiesa la cantante. “Pero ahora para mí lo más importante es mi hijo. Él es la bendición más grande de mi vida, es por él que doy gracias a Dios todos los días, por permitirme esta experiencia”. Comenta que su familia es imprescindible para llevar por buen rumbo las dos pasiones de su vida. “Tengo claro que la música está conmigo siempre, pero mi hijo estará pequeñito así solo ahora y es esa la etapa que quiero disfrutar al máximo”.

No obstante, mientras comparte con su niño el trabajo musical, Diana Fuentes alista su próxima producción, la cual no solo grabará en Cuba, sino que le gustaría hacerlo “tan real como sucede”. Aunque aún no decide si se integrará todo el making off al producto final o si utilizará parte del material en las redes sociales, quiere documentar todo el proceso.

“Vamos a documentar desde que nos levantamos. Queremos no editar las equivocaciones, aquello que siempre se cree es desechable. La realidad no es llegar y de ahí todo sale perfecto. No. Hay veces en que las cosas no salen. Uno tiene días tristes o alegres, como todo el mundo, y las canciones a grabar no siempre coinciden con tu ánimo. Uno se estresa, comete errores, se molesta. Queremos enseñarle a la gente que grabar un disco tiene las mismas complicaciones de la vida cotidiana”. 

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