Bloqueo económico contra Cuba

Bloqueo económico contra Cuba

Fotos de Archivo

La imposibilidad de obtener ventajas y garantías del mercado cultural internacional representa actualmente una de las mayores pérdidas para instituciones, casas productoras y artistas cubanos. En su función de política discriminatoria, el bloqueo económico, financiero y comercial que aún mantiene Estados Unidos contra Cuba deviene cerco incontenible para las oportunidades de actuación, comercialización, pagos por derecho de autor, o un mayor acceso a medios de enseñanza artística.

Imagen: La Jiribilla

De acuerdo con los datos ofrecidos por el Ministerio de Cultura, entre el abril de 2014 y marzo de 2015 se calculan en 24 727 300 USD los daños al sector, cantidad que supera en 2 526 300 USD las afectaciones del periodo anterior.

Un ritmo de desequilibrios ha llevado la música, pues las presentaciones en vivo de los artistas cubanos que se realizan en Estados Unidos obedecen solo a la denominación de intercambios culturales, sin que medien contratos comerciales entre las partes. Por tanto, las empresas nacionales no obtienen beneficios económicos, y se afectan al no poder comercializar esas agrupaciones en otros mercados durante el período de intercambio.

En el periodo citado, agrupaciones y solistas del Instituto Cubano de la Música (ICM), La Empresa EGREM, La Agencia Clave Cubana, y la Agencia de Representación Artística Musicalia, ambas de ARTEX, se presentaron en escenarios norteamericanos con la única ganancia de promocionar la música del archipiélago caribeño que, si bien se intenta devaluar, tiene prestigio internacional. Al sumar las pérdidas, cada empresa dejó de percibir ingresos superiores a los 30 mil dólares, y en algunos casos a los 100 mil. 

Asimismo se calcula que, por ejemplo, el potencial de exportación de las agrupaciones musicales del ICM en el mercado estadounidense pudiera alcanzar los cinco millones de dólares anuales, de no existir las restricciones del bloqueo. También la agencia Musicalia podría obtener ganancias cercanas a los ocho millones si le fuera posible comercializar sus productos y artistas en el mercado norteño.

Menos música cubana

La industria discográfica mundial es otra de las esferas “bloqueadas” por el gobierno de Washington. En muchos casos la venta de soportes físicos (CDs/DVDs) y en formato digital se debe hacer mediante terceros, ante la reticencia de los empresarios de ese país para firmar contratos con entidades cubanas.

La amplia comunidad latina y los más de un millón de cubanos que residen en Estados Unidos se convierten en un importante nicho de mercado que deja de ser aprovechado. Por ejemplo, la Casa Discográfica Bis Music, de ARTEX, considera que durante las presentaciones de los músicos de su catálogo en suelo norteamericano entre marzo de 2014 y abril de 2015, pudo haberse ejecutado de forma asociada la venta directa de miles de CDs, lo que implica pérdidas de unos 100 000 USD.

Por otra parte, en cuanto al Derecho de Autor Musical se mantiene la imposibilidad de suscribir Contratos de Representación Recíproca (CRR) entre las sociedades de gestión colectiva de los dos países para la protección de los repertorios explotados en ambos territorios. El comercio bilateral a esa escala también está prohibido.

Los principios del Derecho de Autor y el pago de regalías por este concepto a sus titulares están establecidos en la Convención de Berna, la Convención Universal sobre el Derecho de Autor de la UNESCO y otros acuerdos internacionales de los que Cuba y Estados Unidos, como la mayoría de los países, son signatarios, actualmente sin efecto alguno.

De ahí que también existan dificultades en el intercambio de pagos de regalías entre ACDAM y algunas sociedades, debido a que ciertos bancos de algunos países con intereses o participación norteamericana se niegan a recibir o enviar dineros al banco cubano. Tales han sido los casos de los bancos de Suiza, Colombia, Chile, Uruguay, Venezuela y Hong Kong, entre otros.

Resulta igualmente impactante que se dejaran de cobrar en un año un total de 250 000 USD por la exportación de Servicios Fonográficos de ARTEX, tales como licencias, sincronizaciones, derechos conexos y editoriales.

Se suma a las situaciones mencionadas las limitaciones impuestas para participar en los Premios Grammy, un evento al que se hace difícil el envío de los productos musicales cubanos porque no hay una vía directa y legal para hacerlos llegar con seguridad, pues no se pueden efectuar los pagos desde Cuba por transferencias bancarias, tal y como se solicita a todos los concursantes. De igual forma resulta imposible la materialización de la logística interna de reserva y pagos de vuelos y hoteles.

Tampoco es posible que las producciones del patio estén disponibles en tiendas online para el trabajo del jurado, como no puede aprovecharse la promoción generada por un evento de ese tipo en función de las ventas de licencias, ejecuciones en vivo, y pago de derechos en el período de nominaciones y premios, pese a los intereses de los empresarios, productores e instituciones de Estados Unidos.

Ausencias en la enseñanza

La base material de estudio para la formación de los artistas figura entre los medios educativos más costosos en el mundo, y el bloqueo es responsable de una constante dificultad para traer los insumos necesarios a las escuelas cubanas.

Instrumentos musicales, óleos, acrílicos y pinceles para las artes plásticas; libros de lectura musical, cuadernos de hojas pautadas, cuerdas para guitarra, violín, violonchelo y contrabajo, y las zapatillas y vestuarios de los estudiantes de ballet y danza, son algunos de los materiales que se pagan a precios muy superiores a su valor real en el mercado internacional.

Imagen: La Jiribilla

El costo de la educación de un estudiante, en un año académico, en la carrera de artes plásticas, es de aproximadamente 14 000 USD y la mayoría del material que se requiere para la docencia es gastable, lo que agrava la inversión, que puede oscilar entre los 20 mil o 25 mil USD aproximadamente.

Las empresas importadoras de esa base material de estudio para el Ministerio de Cultura dan cuenta de que un violín ½ que utilizan solo los alumnos del nivel elemental tiene un precio de 215 USD, mientras en Estados Unidos pudiera adquirirse por el precio de 79 USD un Palatino VN350 Campus ViolinOutfit - 1/2, lo que representa un ahorro de 136 USD por cada equipo de mejor calidad que solo será utilizado durante un curso por cada estudiante, lo que se traduce en un afectación total de 56 300 USD en un año académico.

Un caso similar se da con los pianos, los que pueden obtenerse actualmente por 4 442 USD cada uno de la marca WBR, modelo GP-160 W. En Estados Unidos un piano Yamaha MG16 MixingBoard 16 CH tiene un valor aproximado de 1 100 USD, y de calidad muy superior.

Cada ejemplo es una muestra del obstáculo que representa el bloqueo para el subsistema de la enseñanza artística al generar situaciones adversas que imposibilitan un mayor desarrollo de las potencialidades artísticas de niños y jóvenes.

El escenario político en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos ha dado un giro radical luego de más de cincuenta años de hostilidades; sin embargo, el contexto económico es de total desventaja para el archipiélago caribeño. Solo el fin del cerco financiero y comercial que la Casa Blanca se empeña en mantener completaría un verdadero nuevo capítulo en la historia de ambas naciones.

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.

Más información sobre opciones de formato