Tomado del blog Cine Cubano, la pupila insomne 

Del Carpe Diem del cine cubano a la espera de su kairos

Juan Antonio García Borrero

Como ante todo me considero un librepensador, es decir, alguien que gusta someter a la mirada crítica y desprejuiciada todo aquello que llega a sus sentidos, con independencia de su procedencia o filiación, con el fin de formarme una opinión que tenga en cuenta la mayor cantidad de argumentos posibles, es que asumo como natural la diversidad de criterios expuestos hasta ahora en el blog. Pero, obviamente, no significa que esté de acuerdo con todo lo que publico.

Que ningún individuo tiene la verdad absoluta en sus manos es un lugar común cuyo uso casi siempre está dirigido a paralizar al antagonista, y con ello, evitar la búsqueda de una verdad superior a la que hasta entonces comparten los litigantes. El ejercicio sistemático del debate público es algo que siempre beneficiará a las sociedades en su conjunto, pero está claro que en el plano individual deja inevitablemente ganadores y perdedores.

El debate no es algo abstracto, sino que está sostenido por seres humanos con grande limitaciones, y que, por regla general, no les gusta “perder”. Por eso