Un festival para observar el presente

Carlos Celdrán • La Habana, Cuba

Tras dos años de trabajo inauguramos hoy la deci­mosexta edición del Festival de Teatro de La Ha­bana. Desde que lo recuerdo, en los años 80 del pasado siglo, cada edición de esta cita era, para nosotros, la entrada al teatro del mundo. Noches de revelaciones, de encuentros y desen­cuentros definitivos que marcaron el imaginario de generaciones.

Esta edición que se inaugura hoy tiene un tema que lo ha guiado desde su inicio: el arte de la di­rección. Pensar la figura del director de escena ha permitido concebir la curaduría, las mesas teó­ricas, los talleres, y nos ha dejado elegir orgáni­camente a quiénes rendimos homenaje: al teatro Buendía, de Cuba, por sus 30 años de perma­nencia, y a Peter Brook, director británico radica­do en Francia, que a sus 90 años continúa siendo el metteur en scène por excelencia.

También aspiramos a una edición del Festival que observe el presente, la actualidad. ¿Qué es teatro hoy? ¿Qué es ser director ahora mismo? ¿Cuánto ha variado ese concepto, ese rol decisivo? ¿Qué permanece? ¿Qué ha caducado? El teatro cam­bia, parece no ser el mismo. La realidad tampoco es la misma: la velocidad, la ubicuidad, la movili­dad definen paisajes que disuelven lo que tenía­mos por real y crean el espacio donde estrategias y lenguajes teatrales diversos luchan por nuevos relatos, mínimas verdades, otros públicos.

El Festival que inauguramos incluye espectáculos provenientes de cada continente del planeta. De­mos la bienvenida y el aplauso a cada uno de ellos por estar aquí. Serán días y noches que espera­mos resulten polémicos, intensos, movilizadores, que den la medida de lo que es, ahora mismo, el teatro futuro.