Glory Box y el rito del cuerpo

Al análisis del performance, las distintas teatralidades y lecturas-escrituras del cuerpo, estuvo dedicado el Panel “Cuerpos al borde. Teatralidades, Performances y prácticas de lo real”, perteneciente al evento teórico del XVI Festival de Teatro de La Habana.

La actriz australiana Moira Finucane, directora del espectáculo Glory Box; la investigadora y bailarina Jade Power Sotomayor, de EE.UU.; la curadora y profesora cubana Yana Elsa Brugal, y la especialista y profesora de Estudios de Performance en la Universidad de Nueva York, Diana Taylor, compartieron sus ideas y experiencias con un público ávido de conocer la potencialidad e interioridades del cuerpo y su expresión dramática.

Una aventura de amor y erotismo

Un espectáculo en construcción, abierto y descarnado, que no opone límites para la expresividad del cuerpo en toda su magnitud, proponen Finucane and Smith, de Australia, con Glory Box. La deconstrucción del performance, de la sexualidad femenina, del desnudo escénico; la burla abierta a los tabúes y estereotipos, unida a la noción del cabaret, definen el diálogo que establecen las siete artistas con el público.

Moira Finucane, gestora de esta propuesta sui generis dentro del Festival de Teatro de La Habana, compartió sus experiencias con los asistentes al panel en la Sala Villena de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).

“Creamos Glory Box en China Jackie Smith y yo mientras compartíamos en un bar club. Todo el mundo pensaba que no íbamos a lograr trasladar nuestro concepto a Australia, que era muy riesgoso y que la gente no estaba preparada para ver algo así, pero lo logramos. La idea era organizar una noche caliente para abrir el corazón, como un cable eléctrico que pudiera crear energía. Nosotras tomamos a las personas de la mano y las llevamos a una aventura de amor, alegría, dolor, erotismo, pero también grotesca y, al mismo tiempo, una especie de cuento de hadas, porque trabajamos en lo subreal, provocamos, estimulamos”.

Para Moira, las artistas implicadas en Glory Box deben ser únicas, valientes, radicales, diferentes, capaces de trabajar muy duro y amar al público. Con su espectáculo, busca transmitir la idea de libertad y llegar al corazón de las personas: “Tenemos una manera muy orgánica de crear, me interesan las artistas que se abran el pecho y muestren su verdadera humanidad, por eso les permitimos que lleguen a cualquier punto con total libertad y las incitamos para que lo hagan”.

Sócrates dijo que toda la energía se debe gastar en construir lo nuevo y no luchar contra lo viejo, y ese es mi lema. Somos una compañía de mujeres maduras y es controversial que expongamos así la sexualidad en el escenario, porque existen cuestionamientos morales conservadores.  Pero la razón del desnudo es muy importante, porque expresa que soy humana y vulnerable, se trata de romper las reglas. El arte se construye alrededor de la posibilidad de la imaginación, imaginar el cambio para hacerlo realidad después.

“Cuando buscamos financiamiento, el gobierno nuestro nos cortó porque es muy conservador. Entonces organizamos una campaña con el propósito de recaudar fondos y poder venir, y se convirtió en la campaña más famosa de Australia para reunir dinero. Quienes donaron la cantidad para que viniéramos aquí fue el público australiano que nos sigue; ellos gustan mucho de nuestro trabajo y querían compartirlo con ustedes, así que cuando vean Glory Box piensen que es el resultado del empeño de miles de personas”. 

Sobre la oportunidad de visitar Cuba por primera vez con Glory Box, apuntó: “Para mis compañeras y yo es un privilegio estar aquí y ver como florecen los rostros de la audiencia después del espectáculo. Ustedes han creado un espacio no solo para personas cultas, sino para todos y este intercambio ha sido extraordinario. Quiero agradecer al festival por haber creado un evento de pasión y amor, y por formar parte de él”.

Danza, rito y performance

Sobre el perfomance bilingüe en la danza discursó la artista puertorriqueña Jade Power Sotomayor; mientras que la investigadora cubana Yana Elsa Brugal dedicó su disertación al trance corporal. Por último, la profesora norteamericana del Instituto de Performance abordó la noción general del performance y las polémicas en torno a su teorización y práctica.

“Estoy en proceso de escribir un libro sobre el performance latino en EE.UU. y la construcción performática de la latinidad. Todo gira en torno al encuentro entre la palabra y el cuerpo y cómo el cuerpo crea un discurso alrededor de la bilingualidad”, explicó Jade a los presentes.

Tomando como muestra el evento de son jarocho El fandango fronterizo, que se celebra en la frontera entre EE.UU. y México, la joven artista investiga los gestos de la bailadora y el bailador en la bomba de Puerto Rico y el son jarocho mexicano, géneros populares en la diáspora estadounidense. “A través del gesto corpóreo de los bailadores se cuestiona y desestabiliza la frontera, que se pone en movimiento con discursos corpóreos en torno a su realidad. El cuerpo puede hacer el trabajo de descubrir, pero, al mismo tiempo, de reescribir”.

Por su parte, la investigadora y curadora Yana Elsa Brugal fue una de las pioneras en la concepción de un evento teórico en 1996 dedicado al rito y la representación. El seminario sirvió de antecedente para dar continuidad a la discusión de especialistas y protagonistas en el trance y la posesión: psiquiatras, artistas, etnólogos, investigadores y babalawos.

“Para estudiar el trance y la posesión, ya sea en actores, bailarines o religiosos, debemos adentrarnos en un terreno transdisciplinar. Partiendo de la acción dramática de Stanislavski, he creado una metodología en un contexto diferente —donde intervienen mis herramientas como caribeña— para la investigación de la teatralidad en el análisis del performance y la ceremonia y rito de invocación a los orishas”.

Brugal se refirió, asimismo, a las funciones de la música y el baile en el trance, las catarsis y momentos climáticos, y el sentido de verdad y realidad otorgado al rito en el acto religioso.

Finalizando las reflexiones acerca de las múltiples aristas de la expresividad corporal, la profesora de Estudios de Performance en la Universidad de Nueva York, Diana Taylor, instó a la creación de nuevos espacios de diálogo e intercambio de trabajo. A su vez, se adentró en la conceptualización del performance y la polémica existente alrededor del término que no posee traducción al español, portugués y francés.

Para qué se realiza el performance, cuál es su utilidad y cuándo podemos hablar de él o no, fueron algunos de los cuestionamientos que lanzó la especialista a la audiencia. De igual forma, analizó los distintos comportamientos del cuerpo y cómo se pueden descifrar y decodificar.

“El performance es una manera de construir mundos y nuevas modos de pensar. Puede hacer visibles diferentes formas de lo real y prácticas culturales, porque muestra la complejidad de las diversas realidades”, concluyó la estudiosa.

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