2012: Un año titiritero con tristezas
y alegrías

Rubén Darío Salazar • Matanzas, Cuba

El año titiritero cubano 2012 dice adiós. Muchos sucesos artísticos y sociales le dieron particular relieve. No podré resumirlo todo aquí. Hay estrenos, noticias y hechos que se escapan, que no caben en las apretadas cuartillas de este Retablo abierto en La Jiribilla, hace ya un par de años. Intentaré reseñar algunos hechos titeriles insoslayables, acciones que hermosearon este periodo que fenece en invierno y recibirá la primavera solo en 2013, seguramente con otras buenas nuevas.

Una tristeza escalonada

Como si se hubieran puesto de acuerdo de forma escalonada para decir el hasta la vista inexorable, fueron despidiéndose en 2012 cuatro titiriteros inolvidables. Primero fue el querido Iván Jiménez Hurtado, director general y artístico del Guiñol de Santa Clara, hombre claro, directo e incansable. Iván estaba herido de muerte desde hacía algunos años, pero le jugaba trampas a la parca, o quizá la entretenía con estampas animadas con los muñecos que tanto amaba. Luego, fue el joven Miguel Santiesteban, líder del Guiñol de Holguín, muchacho bueno y talentoso, lleno de ideas y proyectos que ya no nos podrá regalar. El verde inquietante de sus ojos quedó allí, mirando los tantísimos parques de esa ciudad, en cada uno de ellos sigue dibujando una de esas puestas callejeras con los títeres enormes que tanto le gustaban. Mario González, nuestro Mayito, miembro del Teatro Nacional de Guiñol en los fabulosos 60, al cual regresó en los 90, como si no pudiera desatarse nunca de la magia noble de la profesión, se despidió en pleno verano. Sus chistes quedaron regados por ahí, igual que sus anécdotas enjundiosas con el teatro de títeres, el de actores y el musical. Carucha Camejo, la reina del teatro de figuras cubano fue la última en partir. Lo hizo con una profunda reverencia que nos dejó ese indescriptible olor a telones, aplausos, luces y, por supuesto, a muñecos. Recientemente, en el 21 Congreso Mundial de UNIMA, en Chengdú, China, se le otorgó la merecida condición de Miembro de Honor de esta organización. Su trayectoria como directora artística, investigadora, dramaturga, profesora y actriz titiritera no dejó lugar a dudas. 2012 tendrá su nombre y el de los otros colegas grabados en fuego y oro, con esa pasión por el retablo que todos enarbolaron y defendieron.

Eventos, visitas, premios…

La alegría llegó en marzo a La Habana con el rescate, por una semana, de un género que el Teatro Nacional de Guiñol de los Camejo y Carril elevó a planos superiores. Tuvimos la 1ra. Bacanal de Títeres para adultos, con los grupos Guiñol de Guantánamo y Nueva Línea, de La Habana; Paquelé, de Sancti Spíritus; la Compañía Teatral El Mejunje, de Santa Clara; los colectivos Teatro Papalote y Teatro de Las Estaciones, de Matanzas y los habaneros Teatro Océano, Teatro Nacional de Guiñol, Adalett y sus títeres y Teatro La Proa. El grupo español Siesta Teatro también estuvo como invitado. Teoría, cabaré, intercambios, filmes, lecturas y una muestra expositiva, conformaron una experiencia escénica que despertó expectativas mayúsculas en el público, esperanzas, anhelos por el regreso de un teatro animado que nunca ha sido patrimonio exclusivo de los infantes.

Imagen: La Jiribilla
"El buen curador y la vencina", Guiñol de Guantánamo

 

2012 será así mismo el año en que, finalmente, pudimos ver en Cuba, específicamente en la privilegiada Capital, al mítico Teatro de Títeres Acuáticos de Vietnam. Leyendas mezcladas con vivos colores, música en directo y artilugios mecánicos mantenidos en secreto durante muchísimo tiempo, dejaron un saldo positivo en los espectadores que colmaron la carpa circense Trompoloco, cuya pista se convirtió en una gran piscina.

En abril se realizó en Matanzas, la Ciudad de los puentes y los poetas, la décima edición del Taller Internacional de Títeres. Nueve jornadas se vistieron de largo con agrupaciones venidas del Japón, el Teatro del maestro Koryu Nishikawa y la dificilísima técnica del Kuruma Ningyo. Todo un lujo la presencia en escena junto con el titiritero, de una intérprete del instrumento samisén de cuerdas y una cantante. De Italia vino por primera vez a la Isla, y no fue esta la última, pues regresó en noviembre, el titiritero Bruno Leone (Premio Villanueva de la crítica teatral nacional 2012 con sus Historias de Pulcinella). Francia estuvo representada por Jean Luc Penso y su Theatre du Petit Miroir. Sombras, cuentos chinos y una animación virtuosa distinguieron a sus representaciones. España dijo presente con el conocido Teatro La Fanfarra, del titiritero catalán Toni Rumbau, artista integral que impartió uno de los talleres de adiestramiento profesional que propuso el evento. Latinoamérica dijo presente con el Teatro Karawozk, de Brasil. Su líder, Marcello Andrade, además de impartir un taller de sombras, presentó el montaje Alberto, el niño que quería volar. Uruguay tuvo su primera vez en nuestra nación con el Teatro de Títeres Girasol y su espectáculo unipersonal Barrio Sur/Medio mundo, una denuncia mediante títeres sobre realidades sociales vividas en ese país sureño. De Argentina regresó Ana Laura Barros (residente en España) con su grupo Tras la puerta títeres y un montaje singular en teatro de papel llamado Aureliotiterías. Venezuela presentó al grupo Telba Carantona y su visión sobre piezas clásicas de Javier Villafañe. Nicaragua trajo a Extra Títeres y cuentos tradicionales de la cultura nica. México estuvo representado por el grupo Figurat, del Distrito Federal y el unipersonal de Emmanuel Márquez de títeres para adultos Fausto, un cuento del demonio, ganador del Premio Villanueva de la crítica teatral nacional 2012. Personalidades como los españoles Joan Baixas (Teatro La Claca), Miguel Arreche (Codirector del Festival Internacional de Títeres de Tolosa), el argentino Roberto Espina, dramaturgo, narrador y director artístico, junto con el canadiense Jacques Trudeau, Secretario General de UNIMA Internacional, el portorriqueño Manuel Morán, vicepresidente de UNIMA Internacional, y director del Teatro SEA, de Nueva York, junto con otros invitados extranjeros y personalidades nacionales como el diseñador Gastón Joya, el marionetista Alberto Palmero (actualmente director artístico del prestigioso Festival Internacional de Títeres de Tlaxcala, México), se sumaron a conjuntos de Guantánamo, Las Tunas, Camagüey, Santa Clara, Matanzas, La Habana y Pinar del Río. Exposiciones, libros, documentales, coloquios y espectáculos nocturnos redondearon la décima edición matancera que dará paso en 2014 al Consejo Internacional de UNIMA en el marco del Taller de Títeres número 11.

Los Premios Omar Valdés que entrega la Asociación de Artistas Escénicos de la UNEAC a los artistas que se destacan por el conjunto de toda su obra, fueron concedidos esta vez a varios teatristas para niños y de títeres de reconocida trayectoria: Luciano Beirán, de Pinar del Río; Pedro Valdés Piña, de La Habana; Bistermundo Guimaraes, de Camagüey y Maribel López, de Guantánamo. Esta misma organización entregó al dramaturgo y titiritero, Premio Nacional de Teatro, René Fernández Santana, director del grupo Teatro Papalote la condición Miembro Emérito de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba.

Dos eventos, uno celebrado en Guantánamo bajo el nombre Titereando en la ciudad, y otro en Granma bajo el título 1er. Encuentro de la Red Cultural de Ayuda, Títeres Mueven Titiriteros (TMT), reunieron a jóvenes titiriteros del Teatro Escambray; Teatro Dripy, de Santa Clara; Los Zahoríes, de Las Tunas; La Guerrilla de los Teatreros, Bayamo; Títeres Nueva Línea, La Habana y el guiñol guantanamero, a los que se sumaron en tierra granmense los grupos Parabajitos, de Sancti Spíritus y Alas, de Pinar del Río. Los maestros René Fernández, Premio Nacional de Teatro y director de Teatro Papalote, y Armando Morales, director del Guiñol Nacional, acompañaron en Guantánamo, con sus experiencias de medio siglo, a los nuevos e inquietos juglares.

Joan Baixas, reconocido titiritero de Cataluña, regresó en julio a la Isla para efectuar con los integrantes del Teatro y Museo de Títeres El Arca, en la Habana Vieja, una función única del espectáculo La sombra del camaleón, que tuvo como escenario el Castillo de La Punta.

El 14 Festival Nacional de Teatro de Camagüey, esta edición sin su acostumbrada competencia, vio desfilar por sus diferentes escenarios una selección de puestas en escenas titiriteras de todo el país. Participar fue el verdadero premio de todas las agrupaciones, compartir e intercambiar criterios de forma relajada y franca, tiempo perfecto para pulsar el termómetro actual de la titiritería cubana. Los montajes fueron: Historia de una media naranja, del Teatro Alas, de Pinar del Río; Mowgli, el mordido por los lobos, de Teatro La Proa, La Habana; Historia con sombrillas, de Teatro Pálpito, La Habana; Nubes azules, de Teatro Papalote, Matanzas; Canción para estar contigo, de Teatro de Las Estaciones, Matanzas; Andando x la sombrita, de Teatro La Comarca, Camagüey; Los pícaros burlados, del Guiñol Los Zahoríes, Las Tunas; Blanca Nieves, del Guiñol Los Cuenteros, Artemisa, y El ruiseñor, del Teatro de Títeres Retablos, de Cienfuegos. El Foro organizado allí por UNIMA Cuba, nombrado “El mundo del títere cubano al paso de 50 años”, no solo celebró las merecidas fiestas por la media rueda de teatros como Papalote, aún en activo y generador de celebraciones especiales por este aniversario cerrado, o el Guiñol de Camagüey, que también hizo lo suyo en su provincia, como mismo sucedió con el Guiñol de Santa Clara en su terruño y el de Cienfuegos, sino que analizó temas específicos de la profesión, cuestiones siempre inquietantes y en desarrollo como la dirección artística, la actuación con títeres, la dramaturgia y la crítica.

Imagen: La Jiribilla
Iván Jiménez, director del Guiñol de Santa Clara

 

El Premio Nacional La Edad de Oro de 2012, en la categoría de teatro, galardonó una obra inspirada en la escena con figuras, pues el trofeo recayó en Divina Titiritada, del dramaturgo matancero Ulises Rodríguez Febles. Historia moderna de un niño que en interacción con los nuevos juegos tecnológicos, se adentra en la historia de los títeres universales para encontrarse a sí mismo y no perderse para siempre. Un jurado compuesto por Mayra Navarro, Marilyn Garbey y Josefa Quintana, fue el responsable de este merecido triunfo.

Casi al cierre del año, supimos que los titiriteros del Guiñol de Guantánamo Dilailis Martínez y Yosmel López, obtuvieron con su participación en la obra El buen curador y la vecina, los reconocimientos de actuación femenina y masculina en teatro para niños y jóvenes, que otorga el Premio Adolfo Llauradó a los nuevos creadores del país.

Varios libros y una inolvidable visita

No se editan libros con piezas de teatro de títeres o sobre temas titiriteros, es esta una frase reincidente en boca de interesados, aficionados y curiosos del arte del retablo. 2012, desmiente este reacio criterio, ya que al menos puede hablarse de unos ocho títulos sobre la manifestación, publicados o presentados en el periodo que concluye.

La editorial Gente Nueva presentó en la Feria Internacional del Libro de La Habana la obra Adonde van los ríos, de la joven dramaturga María Laura Germán, egresada del Instituto Superior de Arte de La Habana este año. Con esta obra, Germán obtuvo el Premio La Edad de Oro en la categoría de Teatro, del año 2010. Es una hermosa y sensible versión del cuento Los tres pichones, del narrador cubano Onelio Jorge Cardoso, que anuncia a una singular autora.

Ediciones Alarcos publicó cuatro libros atendibles respecto al tema titiritero. Un mar de flores, de Norge Espinosa, Premio Dora Alonso de dramaturgia de teatro para niños 2010; Volver en ronda de plata, antología de varios textos titiriteros del prolífico René Fernández; Signos, manos y sueños en el Guiñol de Santa Clara, intenso recorrido por la historia de este importante conjunto villareño, de Carmen Sotolongo; y El juego de Yaqui, sobre los métodos de animación de Yaqui Saíz, directora general y artística del grupo Nueva Línea.

Ediciones Matanzas, siempre atenta a lo que en materia escénica se produce, publicó la antología de textos de teatro de títeres para adultos, escritos por René Fernández en los años 60, titulada El rún rún. Retablo abierto, de Rubén Darío Salazar, fue el otro volumen, una recopilación de crónicas, artículos y entrevistas publicadas por mí en esta columna digital cada viernes.

Ediciones UNIÓN presentó Teatro de Títeres, tres obras del premiado dramaturgo matancero Jesús del Castillo y el esperado libro Mito, verdad y retablo: El guiñol de los hermanos Camejo y Carril, de los autores Norge Espinosa y Rubén Darío Salazar, Premio Rine Leal de Teatrología 2009.

La visita inolvidable en diciembre del grupo de títeres Etcétera, de Granada, España, cierra este incompleto resumen. Veinticuatro años después de haberse presentado en varias ciudades de nuestro país con Sypnosis, su espectáculo inicial, regresaron con Pedro y el lobo, sobre el cuento musical de Serguei Prokófiev. Una exquisita producción titiritera realizada en la técnica de luz negra, con la que Etcétera, con diseños y puesta en escena de Enrique Lanz, celebra en Cuba sus pletóricos 30 años, regalaron además a los artistas profesionales del teatro de figuras en Matanzas y La Habana sendas conferencias con imágenes de casi todos los montajes realizados por ellos entre 1982 y 2012.

Imagen: La Jiribilla
Con el Teatro Etcétera en La Habana, Foto Xavier Carvajal

 

El recuerdo de aquellos que hicieron vibrar de emoción y dolor nuestros corazones tiene un monumento eterno en los que estamos vivos. Esa memoria es la que debemos mantener activa en los que vendrán. Las alegrías que saboreamos, dejan en claro que los títeres en nuestros predios no son solo una manifestación para niñas y niños; que el arte del teatro con muñecos tiene un imán particular que abarca amplio espectro, que roza con otras disciplinas y posee una historia potente, digna de aparecer lo mismo en libros que en audiovisuales, contada en charlas o conferencias, merecedora por derecho propio de una atronadora ovación.

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.

Más información sobre opciones de formato