Ex-Puesta

Omar Valiño • La Habana, Cuba

Desde nuestra instalación, a mediados de 2012, en el edificio que nombramos El Tándem, parte del Complejo Cultural Raquel Revuelta, en Tablas-Alarcos comenzamos a sopesar la parte de nuestras acciones que deberían alimentar la relación con un espacio teatral físico, cuya misión fundamental será siempre la mejor programación posible.

Entre otras actividades propias de la Casa Editorial que pueden distinguir por sí mismas el perfil del Complejo, acariciamos desde temprano la idea de una estrategia de formación de público, cuyo objetivo no es solo acrecentar la cantidad de receptores, sino contribuir a la educación, en las especificidades del arte escénico, de nuevos segmentos de espectadores, al tiempo que ellos pueden volcar, en sucesivos intercambios, su múltiple sabiduría sobre los responsables de cada creación teatral.

Bajo esa perspectiva, nació el 25 de enero pasado el primero de estos espacios de formación de público. Se trata de Ex-Puesta, una confrontación entre el equipo de realización de uno de los montajes en temporada que, el último viernes del mes, al término de la función, se abre a un diálogo con los asistentes al Raquel Revuelta.

Imagen: La Jiribilla

La presencia en la apertura de 2013 de Antigonón, un contingente épico, de Rogelio Orizondo, con dirección de Carlos Díaz, fue el estímulo final para convocar a la susodicha primera cita. Se nos antojó que Antigonón era, es, un espectáculo ideal en este sentido porque promueve una visión polémica sobre el presente cubano desde interrogaciones que, de modo muy hermoso y penetrante, revisitan pasajes de la historia patria; y lo resuelve desde un lenguaje actual, algo extraño para el espectador no avisado, más sumamente atractivo en el plano de la recepción.

Así, como su nombre indica, Ex-Puesta nació para exponer el proceso de elaboración del montaje (de hecho todavía un work in progress, según certifica la promoción con que se presenta), además del resultado hasta ahora, una vez presentada como hecho consumado. Y fuera de la puesta, compartir evaluaciones desde dentro y desde la óptica de los espectadores.

Con la disposición que lo caracteriza para todo lo que signifique al teatro, Carlos Díaz asumió el intercambio, escoltado por Rogelio Orizondo y las actrices Daysi Forcade y Giselda Calero, de donde derivó un diálogo útil, centrado, productivo que aclaró objetivos e intenciones y enriqueció el conocimiento del público sobre cómo se produce parte del teatro de hoy y porqué se enfila por determinados caminos una dramaturgia que, con toda naturalidad, echa mano a citas e intertextos sin perseguir fábula alguna. O cómo, desde esos estímulos de las ideas y las palabras, toma forma el relieve de un montaje asaeteado también por el director y las actrices que, en sus delgados y jóvenes cuerpos, portan el peso de muchas imágenes e historias.

Pero no quiero extenderme sobre la confrontación en sí, irreproducible en todos sus detalles además, sino compartir y notificar el nacimiento de este espacio, al cual se agregarán pronto Inter-secciones y En-Proceso que darán vida, por igual, al segmento de formación de público del Complejo Cultural Raquel Revuelta y la Casa Editorial Tablas-Alarcos. Ojalá que la estrategia se reproduzca, con perfiles propios, en otros teatros de la ciudad y del país, espectadores y artistas serán mutuos beneficiarios.

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.

Más información sobre opciones de formato