Cuba, las fotos de Luc Chessex

“Esa experiencia que me cambió para siempre”

Carina Pino Santos • La Habana, Cuba
Jueves, 7 de Febrero y 2013 (9:46 am)

En el verano de 1961 el fotógrafo suizo Luc Chessex, oriundo de Lausana, llegaba a puerto cubano. Venía pleno de certezas, más que de inquietudes sobre una Isla que ya consideraba, según ha relatado, un ejemplo a seguir para el Tercer mundo y una referencia para la izquierda europea.

Aunque solo tenía 25 años estaba seguro de su proyecto, tenía una formación profesional y, al bajarse del Enrico Dandolo, ya tenía el convencimiento de que su arribo podría ser cualquier todo menos intrascendente, porque era la Cuba de los 60, el escenario más vital e interesante en Latinoamérica, siendo La Habana y la Isla de entonces foco de la atención internacional.

Mas, aquella llegada el 14 de junio a un par de años del Triunfo revolucionario de 1959 no sería un itinerario más para el fotógrafo y reportero. Su estancia se prolongaría hasta 1975, acompañado por su cámara en sus andanzas por la geografía de la Isla. Su labor artística y reporteril lo convertiría  en uno de los más valiosos testimoniantes de aquel periodo revolucionario. Luego se iría, encomendado por el Ministerio de Cultura de Cuba, a trabajar a Nicaragua, Bolivia, Chile, San Salvador, y también a La Higuera, donde asesinaron al Che.

“Aprendí mucho en esos años que estuve aquí. Después de 50 años, estar de nuevo en Cuba es emocionante. Cada día recuerdo aquella etapa, porque es una experiencia que nunca olvidaré y que me cambió para siempre”, expresó Chessex el pasado viernes 1ro. de febrero en la inauguración de su exposición Mirar a Cuba en los 60 en la galería Majadahonda del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau.

En la exposición se exhiben 48 fotografías de esa década que permiten observarlas como medio centenar de documentos, mas también como una memoria significativa en la historia de la fotografía cubana.

Desde su participación en la exposición Fotomentira (1966), en la que también se hallaban Raúl Martínez y Mario García Joya (Mayito), hasta su trabajo como fotógrafo para la revista Pueblo y Cultura (convocado por Alejo Carpentier), luego para Cuba. Revolution et/and Culture (1965-1967), trayectoria que se enriqueció con su trabajo en la revista Cuba Internacional y en Prensa Latina, Chessex conoció a los mejores fotógrafos cubanos, al crítico Edmundo Desnoes y fue colega del diseñador Héctor Villaverde. Asimismo, laboró como profesor de fotografía e incidió en el quehacer de otros entonces más jóvenes como Enrique de la Uz, Iván Cañas y Grandal.

Chessex ha sido un testimoniante persistente y ejemplar. Esta es una de las muchas razones por las cuales en el Centro Cultural Pablo de la Torriente se le quiere tanto. Así que, justamente esta muestra quiere homenajear esa relación de amistad y solidaridad de Luc con nosotros”, expresó Víctor Casaus, director de la institución, en sus palabras inaugurales.

Las fotos en mediano formato están fechadas entre 1961 y 1970, y no captan solo fragmentos de la Capital, sino también de las ciudades de Camagüey, Cienfuegos, Santiago de Cuba, y aunque hay algunas realizadas en la montaña, la mayoría develan escenas urbanas.

Chessex, que se formó en la Escuela de Fotografía de Vevey, Suiza, ha destacado la importancia que para su obra ha tenido la del coterráneo fotógrafo Robert Frank en su captación de lo real.

Resulta interesante el trabajo que Chessex ha realizado sobre la gráfica y las propias fotos en las calles, como en una instantánea del diseño ambiental de la ciudad en los 60. 

Especialmente se muestra una, fechada en 1966, donde capta a un niño y  un cartel que incluye la foto y una frase del Che; ambos miran al espectador ante el cristal de una tienda, tras el que se ve el edificio de estilo art decó López Serrano del Vedado. La fotografía parece recordarnos aquel criterio de Frank, cuando decía que una foto se valía por sí misma y no tenía por qué ser explicada. Durante la inauguración, se proyectaron fotos personales de Chessex durante su labor en Cuba y en otros países latinoamericanos.

La estancia y el programa de Chessex en Cuba está siendo filmada por el antropólogo visual Francis Mobio para realizar un documental, según expresó Casaus, quien agradeció la colaboración de la Universidad de Lausana, COSUDE, la Embajada de Suiza en La Habana y, en especial, la de la profesora Silvia Mancini, para la exhibición, el reportaje fílmico y todo un programa que incluye dos conferencias magistrales (en la Facultad de Filosofía e Historia de la Universidad de La Habana y en el Centro Pablo), su muestra Ayer vi a un niño jugando en la sede Jean Paul Sartre de la Alianza Francesa en La Habana el próximo miércoles 6, un conversatorio titulado “Hablar de los 60” y, finalmente, un taller con jóvenes fotógrafos que tendrá lugar el 8 de febrero, actividad que cierra esta intensa visita de Luc Chessex a La Habana.

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