Nos quitan nuestros empleos. Y veinte mitos más sobre la inmigración

Un libro para abrir los ojos

Lisandra de la Paz • La Habana, Cuba

En nuestros tiempos y, sobre todo, en la región del mundo en donde vivimos, el tema de la inmigración y las leyes que la circunscriben se hace tan polémico como necesario abordarlo. Es más interesante aún cuando se estudia desde dentro de uno de los países que, por su desarrollo capitalista, tiene una de las mayores cifras de inmigrantes en el orbe. En EE.UU. este fenómeno ha sido un factor determinante en el cambio cultural a lo largo de su historia, y también en la formación de una fuerte controversia acerca de los derechos políticos, sociales y económicos de sus habitantes.

Con el libro Nos quitan nuestros empleos. Y veinte mitos más sobre la inmigración,  presentado en esta 22 Feria Internacional del Libro, la historiadora y activista Aviva Chomsky abrió sus ojos, y los nuestros, ante un monstruo que necesita verse desde otra perspectiva, desde la mirada de los del otro lado, de los que son explotados y no tan aceptados en un país que, según el director del Centro de Estudios de EE.UU. en Cuba, Jorge Hernández —moderador de la presentación junto con el subdirector de Ediciones UNIÓN, Alfredo Prieto—, “presume de ser una sociedad multicultural, multilingüística, multiétnica y multirracial”, pero sus políticas para con los inmigrantes no lo demuestran así.  

El investigador, además, se refirió al libro como una mirada al sistema político estadounidense, con un glosario de diferentes definiciones como “latino” o “hispano”, y un lenguaje eficaz para el entendimiento cabal de la realidad social y económica de ese país.

Agregó que “la presencia de la inmigración en los EE.UU.es uno de los temas que está en la base del sueño americano, el american dream, donde los inmigrantes pueden llegar a tener un futuro feliz desde un punto de vista socieconómico, lo que, según los estadounidenses, es un peligro para la identidad cultural norteamericana”.

Las denuncias sobre todo a los latinos —que son considerados la gran preocupación del estado norteamericano—, con argumentos como “nos quitan nuestros empleos”, o “están destruyendo el inglés y nuestra cultura”, dejan claro que los inmigrantes no tienen un verdadero espacio en la sociedad.

A decir de Alfredo Prieto, el volumen es un ejercicio de deconstrucción política, social, económica y cultural de EE.UU., y constituye, además, “una guía indispensable para el debate actual de la inmigración”.

El volumen fue publicado por la Editorial de Ciencias Sociales, y constituye una respuesta a las interrogantes de estudiosos, periodistas y políticos interesados por este fenómeno.

Aviva Chomsky, hija del lingüista norteamericano Noam Chomsky, comentó su interés por esta causa durante su etapa universitaria. Después, al convertirse en historiadora y vincularse a un novedoso proyecto que se desarrolló en los años 70 con las poblaciones de chicanos (mexicano-estadounidenses), se percató de que la historia de los latinos en los EE.UU. “es una forma de esconder la historia imperialista y opresora del país”.

Con las investigaciones sobre la inmigración mexicana se descubrieron las historias escondidas de los EE.UU., así como las de los movimientos negros y latinoamericanos quienes empezaron a exigir su presencia. Así, Aviva Chomsky comenzó un proceso de concientización que le permitió comprender que la realidad no era tal como ella la pensaba.

“Nací en Boston, en un ambiente homogéneo, blanco; no conocía nada más allá del mundo en que vivía. Después de terminar mi primer año en la universidad, me di cuenta de que allí solo vería lo mismo. Así, me uní a la Asociación de Campesinos Unidos, un sindicato mexicano que necesitaba voluntarios en California. Para mí, las frutas