Damaris Calderón: el otro país o el arte de decir
y no decir el corazón del poema

Leymen Pérez • La Habana, Cuba

Desde que leí por primera vez la poesía de Damaris Calderón, hace casi dos décadas, me inquietó su discurso desgarrador, su capacidad de abrir los paisajes interiores y exteriores, entrar en ellos y escribir solo aquello que es digno de ser leído. Siempre he tenido la impresión que el acto de escribir, para ella, significa evitar una crisis, expresar alivio, venganza o un hecho sublime.

Esta autora posee el arte de decir y no decir el corazón del poema, y sus poemas no permanecen quietos en los símbolos ni en las traducciones de los más agudos signos de la realidad. Para dejarte atravesar el corazón por el corazón del poema, es necesario conmoverse libremente sin que los ritmos del adentro y del afuera interfieran en nuestras representaciones mentales.

El remoto país imposible (Ediciones