José Kozer: la otra patria

Leymen Pérez • La Habana, Cuba

La obra del poeta cubano José Kozer es una de las más consistentes dentro de la historia de la poesía en lengua española y la construcción simbólica de su naturaleza nos ha legado múltiples significaciones del mundo, y sobre todo, significantes que podemos usar para explicar lo inexplicable: el universo que no está hecho, o que está formándose.

La lectura de Índole (Ediciones Matanzas, 2012), de José Kozer demanda una alta sensibilidad humana. Su poética nos acerca y nos delimita: no dice lo que somos, sino aquello que hemos dejado de ser dentro de nuestra irrealidad. Esto nos coloca en un estado de emoción desconocido y exige que los receptores abandonen los mapas y cartografías líricas acostumbradas que ya resultan insuficientes, para mostrar el ritmo de las almas y de las cosas. Los poemas de Índole son precisos porque dramatizan y condensan a diferentes núcleos culturales, mediante contundentes imágenes que le permiten al yo poético ir contra y hacia sí mismo, sin retóricas o "caídas", como Kozer prefiere calificar a las cláusulas o pobres racimos de versos poco elaborados o caóticos, presentes en muchos autores de culto, y en los poetas fuertes, como designa Bloom a las más intensas plenitudes expresivas.

Su exilio físico, no espiritual, está presente explícita o implícitamente en sus poemas, lo cual le permite regresar una y otra vez al majá que es el país, (a la Cuba compuesta por otras). En "El árbol de la vida",1 Kozer nos va descubriendo su Isla interior, a la misma vez que, con un refinado misticismo, ve nacer a la naturaleza de la cual forma parte indisoluble:

En las Antillas Mayores se asomó a escuchar el vuelo de una tojosa.

El vuelo forjó la forma de una isla de las Antillas

Mayores: ya está la Isla con los ciclones las

guásimas la lengua materna acabó por fin

de nombrar aquellas cosas en el fondo

insondables.

Con una libertad formal que demuestra una aguda concepción filosófica del poema, asume la profusa multirreferencialidad cultural que se teje sin quebradizas costuras en cada pieza. Este agudo dolor del exiliado se aprecia también en Índole y probablemente permanece como eje temático entre un libro y otro del autor:

Se fue el caimán, se fueron los quedados,

nos fuimos todos,

se nos reconoce

por la tira de

maloja anudada

al ojal del saco.

La patria del lenguaje en Índole se puede constatar en las palabras2 Indo Antillanas que aparecen en el conjunto: guásimas, caimán, guano, ya rey, bibijagua, bijirita y cocuyo. Su patria no sólo está presente en el idioma que ha seleccionado para escribir sino en una gran parte de los temas abordados donde reflexiona sobre nuestra geografía y sobre el acontecer político-social. El caudal idiomático del Caribe, enriquecido por el intercambio de léxico entre las tribus aruacas y las tribus Caribes continentales, además de las relaciones con ciertas tribus tupííguaraníes, y por supuesto, la incorporación hecha a nuestro español por los colonizadores, forman parte del plurilingüístico vocabulario de José Kozer.

"Su obra, que cuenta ya con más de cincuenta y ocho libros y una veintena de plaquettes, aún no es suficientemente conocida por los cubanos. Pensando en el lector cubano, a este insuficiente esfuerzo por divulgar su obra que es Índole, hemos querido anexar todo un cuerpo informativo que valga a cualquier interesado en la obra del poeta.

Sin pretensiones de una bibliografía activa, ni sus requerimientos técnicos, damos señales de los libros y plaquettes publicados por Kozer, de los estudios académicos de que ha sido objeto y de otros datos de interés.

Aunque se trata de un texto que sirve como prólogo a un libro específico, el ensayo del poeta chileno Andrés Fisher Lengua, pertenencia y la escritura a partir de ella misma: sobre Tokonoma de José Kozer, ubican y perfilan con rigor y síntesis la obra de todo el poeta. Consideramos oportuno incluirlo.

Y como colofón, el decálogo de Kozer, que él ha titulado Diez pautas". Dice Kozer, en una de estas pautas:

No evocar, escribir. No pensar, escribir. No mirar, escribir. Tener fe en el arranque, en la imagen o palabras recibidas. Reconocer el primer impulso, rznotarlo, dejarse llevar: el poema corre por su cuenta, solo hay que ayudarlo a parir.

 

Notas:
1. Kozer, José: Trasvasando, Mónte Ávila Editores Latinoamericana, C.A., Caracas, Venezuela, 2006, p.65.
2. Domingo Cambiaso, Rodolfo: Pequeño Diccionario de Palabras Indo-Antillanas, Ediciones La Trinitaria, Santo Domingo, República Dominicana, 3ra edición, 1998. Valdés Bernal, Sergio: Indoamericanismos no araucos en el español de Cuba, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1978.

 

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