Un sabio

Fidel que está viendo todo, cada día es más sabio. Yo le dije: “Oye, Fidel, ojalá que tú me sobrevivas, que vivas más que nosotros”. Entonces, él dice: “Bueno, la probabilidad indica que a lo mejor, quién sabe”. Ahora dedicado a la reflexión, al pensamiento, ya no está directamente en la calle, allá. Está es pensando, escribiendo, estudiando. La sabiduría le ha crecido como la barba blanca. Yo estuve oyéndolo más de seis horas, casi sin interrumpirlo, una pregunta, un comentario. Un sabio. ¿Sabes qué me dijo Fidel? Bueno, les voy a decir esto porque es una crítica, pero él tiene razón, y yo me siento obligado a hacerla pública. Él me lo dijo con mucho respeto: “Chávez, ¿tú me permites que te diga crudamente dos o tres cosas?”. Le dije: “Tú tienes autorización para decirme lo que tú quieras”. Y me dijo: “Dos cosas inicialmente”. Y él hace notas, cada vez que yo voy para allá, Fidel hace notas, se pone a trabajar tres, cuatro días esperándome, y saca su papel. Me dijo: “Mira, una conclusión que he sacado, tú dijiste en el discurso...”. Y peló por el discurso, el discurso mío lo tenía completico, y un resumen, y analizado por su propia letra, notas y números. Me dijo: “Tú dijiste en tu discurso una frase, una cifra, que hace diez años había en Venezuela seiscientos mil estudiantes universitarios, hoy hay dos millones cuatrocientos mil”. Eso es cierto, un crecimiento de cuatrocientos porciento. Pero él tenía una lista larga de avances en educación, de salud, todo lo que hemos logrado, los avances sociales en estos diez años. Y me dijo: “He sacado una conclusión, Chávez.

Ninguna Revolución que yo conozca, ni la cubana, logró tanto por su pueblo en lo social, sobre todo en tan poco tiempo como la Revolución Bolivariana”. ¿Saben cuál es la segunda? Así me lo dijo: “He concluido que ustedes no quieren sacarle provecho político a estos avances sociales”. La frase suena duro, “no quieren”. Uno puede pensar que es que no podemos. Es decir, transferir con la misma intensidad el beneficio social, todo lo que hemos logrado, al capital político. Entonces, la conclusión es dura: que no queremos, ¿ves? Y tiene también mucho de que algunos es que no saben. Hay que aprender, que la gente perciba todo lo que la Revolución ha venido transfiriéndole al pueblo, y compare con el pasado. Y algo más importante, ¿qué pasaría si la contrarrevolución vuelve al gobierno en Venezuela?

Anécdota incluida en el libro Cuentos del arañero, de Hugo Chávez Frías. Compilado por Orlando Oramas y Jorge Legañoa Alonso. Vadell Hermanos Editores, C.A. Venezuela, 2012.

Comentarios

Con esta pena, No enetiendo la lógica de la naturaleza

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.

Más información sobre opciones de formato