El juramento

Habrá que recordar a toda Venezuela que José Martí fue un infinito bolivariano. Recogió las banderas de Bolívar, las alimentó, las actualizó después de la caída de Bolívar y del proyecto bolivariano. Por eso, recuerdo aquel 17 de diciembre de 1982, allá en la querida Maracay. Estaba el Regimiento de Paracaidistas en formación para conmemorar el día de la muerte de Bolívar, y se le ocurre al coronel Manrique Maneiro, a quien llamábamos cariñosamente el “Tigre Manrique”, decirme que pronuncie las palabras de ese día. Éramos capitanes y como no escribí discurso ni nada, me paro frente al escuadrón, todo el cuadro de oficiales, todas las tropas, y me inspiré en Martí aquel mediodía. Y repetí: “¡Pero así está Bolívar en el cielo de América, vigilante y ceñudo, sentado aún en la roca de crear, con el inca al lado y el haz de banderas a los pies; así está él, calzadas aún las botas de campaña, porque lo que él no dejó hecho, sin hacer está hoy; porque Bolívar tiene que hacer en América todavía!” Eso lo escribió Martí.

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