Inauguró el Centro Pablo la exposición La gira interminable, de Antonio Guerrero

Para seguir siguiendo, creando y venciendo

Analía Casado Medina • La Habana, Cuba

Historias de amor y amistad, de esperanza y devoción, de tozudez e inspiración, fueron reconstruyéndose con cuidado, con cariño, como se bordan las memorias más queridas, entre canciones, fotografías, pinturas, poemas... Si hubiera que develar las razones para explicar confluencias de esas que alejan tempestades, deberíamos referirnos a la apertura de la exposición La gira interminable en el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau y a la presentación del libro Enigmas y otras conversaciones, de la autoría de Antonio Guerrero, pero que es también de Gerardo Hernández, Fernando González, Ramón Labañino y René González.

Imagen: La Jiribilla

Pinturas al pastel de Guerrero que recrean instantáneas de Silvio Rodríguez y de otros fotógrafos como Kaloian Santos y Alejandro Ramírez, tomadas en las giras por los barrios que lleva el trovador cubano por geografías desfavorecidas del territorio nacional, fueron el pretexto para reunir a amigos y familiares —entre ellos Mirta Rodríguez (madre de Tony),Tonito y Maruchi Guerrero (hijo y hermana de Tony), Irma Sehwerert (mamá de René),Elizabeth Palmeiro (esposa de Ramón), Abel Prieto, Silvio Rodríguez, Vicente Feliú, José Luis Fariñas y Liliana Herrero, entre otros muchos— para, a un tiempo, disfrutar del arte de Guerrero e invitar a quienes sufren por la injusticia del mundo a pronunciarse por la liberación de los Cinco.

Las palabras de apertura estuvieron a cargo del poeta y cineasta Víctor Casaus, quien conversó sobre la tenacidad y capacidad creadora de Antonio, puestas a prueba por la rapidez con que se llevaron a cabo estos proyectos artísticos que no entienden de fronteras para las artes o la amistad, que apuestan por el diálogo y el intercambio, por el reconocimiento y la confianza en un futuro mejor posible, sin detenerse en las distancias o en las condiciones del encierro.

Sin embargo, fue el propio Guerrero quien a través de Casaus dejó abierta esta muestra, pues el director del Centro Pablo dio lectura a un mensaje enviado especialmente para la ocasión por el luchador antiterrorista injustamente prisionero en cárceles estadounidenses. “La gira interminable por los barrios de Cuba, es sinónimo de nuestro pueblo fundido con su arte en un ejemplo de cubanía, un ejemplo de entrega y fidelidad a los principios más puros de la Revolución, cuestión tan vital para estos tiempos”, señaló Guerrero, quien se comprometió a “seguir siguiendo”: “a continuar realizando obras en las que pueda abarcar a más artistas de los participantes y más imágenes de nuestro pueblo, porque si la gira de Silvio y su gente es interminable, pues así será este trabajo”.

Imagen: La Jiribilla

Retratos de artistas involucrados en este conjunto de conciertos, escenas disímiles de los barrios habaneros, momentos de estos espectáculos que toman las calles para compartir la canción pensante —que ya han inmortalizado a través de la fotografía artistas del lente—, son reestructurados por Guerrero, quien mezcla personajes, pasajes y lugares para regalarnos nuevas composiciones, donde acaso asomen las imágenes, los sabores y aromas que el creador guarda de Cuba.

Además de este grupo de pasteles, los visitantes podrán observar las fotos que inspiraron los cuadros de Tony. “Las instantáneas que aquí se exhiben —aclaró Casaus— son las mismas que pusieron en tensión la voluntad y la destreza innovadora del artista, las mismas que tuvo en sus manos, en la prisión injusta, Antonio Guerrero”. Doble testimonio de hermandad y amor, como puede leerse en las palabras del catálogo de la exposición, resulta esta realidad, y no lo es menos Enigmas...

Sobre el libro, que es de todos aquellos que están en sus páginas y particularmente de sus hermanos en prisión, Casaus explicó que se divide en dos partes fundamentales: la primera de ellas, “Enigmas”, surgió cuando Silvio Rodríguez respondió un conjunto de preguntas poéticas que le enviara Guerrero por el cumpleaños. Luego de este intercambio, a manera de cadáver exquisito surrealista, amigos de distintas latitudes se sumaron a construir un inquietante poema colectivo.

Imagen: La Jiribilla

La segunda parte del libro reúne “Otras conversaciones”: poemas de otros autores que Tony ha descubierto durante sus lecturas de los últimos 15 años; relatos a través de los cuales Guerrero describe la vida en prisión, las difíciles condiciones por las que han atravesado los Cinco; los diálogos intensos y fecundos que ha establecido con intelectuales, poetas y artistas cubanos. “Aquí no importa que los protagonistas de estos coloquios epistolares apenas se hayan visto, porque está latente el deseo común de un encuentro no lejano en un concierto o en una serenata santiaguera”, destacó Casaus.

En tanto, Maruchi Guerrero, en representación también de los familiares de Gerardo, Ramón, René y Fernando, agradeció este espacio cultural a favor de la verdad, el compromiso y la belleza. Igualmente, llamó la atención sobre la labor de Silvio Rodríguez en esta batalla. “Es impresionante cómo las canciones de Silvio siempre nos acompañan en las actividades que por la libertad de los Cinco organizan amigos de todo el mundo”, recalcó, para añadir que de incalculable valor para la visualización del caso resultó que en cada concierto de su gira por los EE.UU., el trovador dedicara un tema a los Cinco. “La amistad de personalidades de la cultura como Silvio, Abel, Víctor o Fariñas hacen a Tony sentirse lejos de las prisiones”, subrayó Maruchi.

Imagen: La Jiribilla

La música devino invitación especialísima para recorrer esta exhibición, que es, como el libro, de los Cinco. Vicente Feliú hizo estremecer a la audiencia con “Créeme”; mientras, la argentina Liliana Herrero, con su inconfundible manera de interpretar, habló de un próximo reencuentro, porque, tras denunciar sus familiares y amigos la dura realidad de los Cinco, dijo que mucho se parece esta causa a la de las madres y abuelas de la Plaza de Mayo, quienes se mantienen firmes, sin cejar ante el olvido o la desidia.

“Me sentí allí contigo”, escribió más tarde Tony a Víctor Casaus, cuando Mirta Rodríguez y Maruchi le contaron de esta “linda inauguración”. Con la decisión de seguir creando y venciendo, con cinco “abraSones” extrafuertes, despidió Guerrero esta felicitación a los centropablianos, que anuncia nuevas exposiciones por recorrer, nuevas canciones por entonar, nuevas aventuras por venir.

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