Hugo Chávez

Fundación Nicolás Guillén • La Habana, Cuba

La Fundación Nicolás Guillén, que lleva el nombre del Poeta  Nacional de Cuba, quien consideró a Venezuela como una de sus más entrañables patrias, se une al inmenso dolor de los venezolanos, los cubanos y todas las personas de buena voluntad del mundo, por la muerte del presidente Hugo Chávez Frías, y se identifica también con la seguridad de que sus ideas y acciones se seguirán expandiendo hasta el cumplimiento definitivo de sus proyectos de progreso integral de su pueblo y de la unidad y la felicidad de los pueblos de nuestra América.

Salido de lo más neto del pueblo venezolano, con sangre y cultura de las tres grandes raíces de nuestra especial conformación etnocultural, Chávez se sentía orgulloso, y así lo proclamó, de ser un mestizo de negro, indio y blanco, como si la naturaleza lo marcara desde su nacimiento para ser un líder representativo de la transculturada población venezolana y latinoamericana. Su carácter alegre, extrovertido, jovial, también resume la idiosincrasia del  ser humano de nuestra América.

A ello unía una clara percepción de las necesidades de su pueblo. Las cifras que indican la superación económica, educacional, de salud, habitacional y cultural de la población humilde de Venezuela, a partir del gobierno de Chávez, con ser tan significativas, no pueden abarcar por sí solas las transformaciones que en la autoestima, la seguridad y la conciencia se han producido en ella. Y eso sería suficiente para que la historia lo colocara en un lugar cimero.

Pero su latinoamericanismo, su visión de futuro y su generosidad hicieron que trascendiera su vocación nacionalista y se proyectara hacia la patria grande, como buen bolivariano.

Hugo Chávez fue un hito en el camino trazado por grandes revolucionarios latinoamericanos: Bolívar, Martí, Sandino, el Che, Fidel, y adelantó extraordinariamente el necesario recorrido por ese camino, para lograr el sueño de una América Latina unida y próspera. Logró, con responsabilidad, carisma, inteligencia y trabajo, comenzar la integración latinoamericana, promoviendo e impulsando proyectos como el ALBA, la CELAC, UNASUR, TELESUR, PETROCARIBE y otros, pero sobre todo, movilizando la conciencia de los pueblos latinoamericanos sobre la necesidad de la unión para lograr la verdadera independencia: esa Segunda Independencia que reclamaba José Martí.

Su fallecimiento hace recordar lo dicho por Martí hace más de cien años, que se puede aplicar, sin quitar una coma, al presidente Chávez:

La muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida; truécase en polvo el cráneo pensador; pero viven perpetuamente y fructifican los pensamientos que en él se elaboraron.

Esa patria, para Chávez, no era solo Venezuela: eran todos los pueblos latinoamericanos y del Caribe, para los que dejó una misión, de estirpe bolivariana, que ya también Martí había propuesto: “Hagamos por sobre la mar, a sangre y cariño, lo que por debajo de la mar hace la cordillera de fuego andino”. 

 

Fundación Nicolás Guillén

Marzo 6, 2013

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