Homenaje a los Estudios Ojalá y a Silvio Rodríguez

Fiesta de la hermandad

Víctor Casaus • La Habana, Cuba

Queridas amigas, queridos amigos:

Hoy el Centro Pablo rinde homenaje al proyecto cultural Ojalá y a la labor comprometida, intensa, participante de Silvio.

En estos momentos, la gente del Centro Pablo está extraordinariamente feliz, porque el trabajo hecho para esta tarde, conjuntamente con el equipo de Ojalá, va a producir esta maravilla en el sonido y en el ambiente de la atmósfera de este patio, para ustedes.

Ese proyecto cultural que es Ojalá —no son solo unos estudios— es lo que queremos homenajear hoy, gracias a la actividad incesante de Silvio, y a ese grupo que lo rodea y trabaja con él, a quien él gusta llamar en los conciertos de los barrios “los imprescindibles”. Esa gente que detrás de cada proyecto, como sucede en pequeña escala aquí, en el Centro Pablo, hace posible que una idea crezca, se desarrolle y termine en esa maravilla que la labor de Ojalá y de Silvio están produciendo en la cultura cubana.

Es un proyecto cultural, porque no se trata solo de este premio, se trata de incentivar la creatividad a partir de este premio; pero está también la labor de Silvio y de Ojalá en su editorial, publicando libros y, por supuesto, publicando discos, en primer lugar. De una manera especialmente impactante y maravillosa están también las giras por los barrios que continúan —es una gira interminable, como dice la exposición que está allá arriba con fotos de Silvio y obras de Tony Guerrero—. De manera que ese proyecto incluye editorial, incluye obras plásticas como esta exposición que hicimos conjuntamente, incluye este premio, incluye una labor importantísima que Silvio está realizando a través de la Red, a través de Internet, con su blog Segunda cita y el sitio Zurrón del aprendiz, que se han convertido en un territorio para la difusión de ideas, para el debate —tema tan necesario entre nosotros, en la cultura cubana, y en general en nuestro país—.

Nuestro agradecimiento a esos imprescindibles de Ojalá, a ese equipo de hermanas y hermanos que han trabajado con nosotros para este concierto y con quienes nos vemos, por supuesto, siempre en los barrios, cuando vamos a presentar allí esos sucesivos conciertos de Silvio que, como dije, aún continúan. Aquí también hay unos pequeños imprescindibles en el Centro a quienes yo quiero agradecer su trabajo: a María Santucho, que no está aquí entre nosotros porque no está en La Habana en estos momentos, y a la gente que ha asumido, en particular, el trabajo junto con la gente de Ojalá: a Yuslemy Escobar, cuyo nombre de guerra es Yus; a Jaime Canfux, persona maravillosa por su calidad técnica en el sonido y por su calidad humana, responsable de todas las grabaciones que se han hecho aquí y que hoy se harán, conjuntamente con Enso, Olimpia y la gente de Ojalá. A esa hermandad me refería, por eso esta es una fiesta también de las hermanas y los hermanos.

Hace casi unas horas, el Centro Pablo recibió en el Festival de la Trova Pepe Sánchez, de Santiago de Cuba, un modesto pero para nosotros querido reconocimiento de los trovadores, por la labor que ha propiciado que las trovadoras y los trovadores hayan convertido “este” patio en “su” patio. De manera que ese premio es para las trovadoras y los trovadores, y para la gente que llena este lugar, como hoy, en otros momentos.

Y hemos presentado, hace también solamente dos días, un libro de nuestras Ediciones La Memoria dedicado a un gran músico cubano olvidado, Julio Cueva, compositor, director de orquesta, compañero de Pablo de la Torriente Brau en la Guerra Civil Española, trinitario... Y ahí, a Trinidad precisamente, ha ido la gente del Centro Pablo, la autora del libro Dulcila Cañizares, para presentar, con la editora jefa nuestra, Vivian Núñez, ese libro.

Es nuestra pequeña labor que incluye la trova, incluye los libros, tratando de hacer realidad eso que nos pedía el trovador de ser cada día “un tilín mejores”.

Aquí habrá una fiesta de la música porque estas dos intérpretes y compositoras, a quienes escucharemos hoy, completan esa maravilla de colección de discos que está ahí, a la venta, a la entrada de este local, y que dan una medida de la calidad extraordinaria que ha tenido esta convocatoria que han hecho Ojalá y Silvio sobre Rubén Martínez Villena. Es una alegría para nosotros que la obra de un poeta tan grande, conocida a través de los libros, ahora sea difundida a través de estas canciones maravillosas de Tanmy López, de Joel Espinosa, de Augusto Blanca, que están aquí con nosotros hoy. También, por supuesto, de las dos artistas que ya llegan hasta aquí: Jennifer Almeida e Ivette Letusé. Ese conjunto, rinde homenaje a la obra maravillosa de un gran poeta cubano, y por ello, también esta fiesta de hoy se hace aun más grande y más querida.

¡Qué viva Ojalá!

¡Qué viva la música cubana!

 

Palabras en el homenaje que el Centro Pablo ofreció a Ojalá y a Silvio Rodríguez. La Habana, 24 de marzo de 2013.

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