Fatih Akin extasiado en La Habana

Joel del Río • La Habana, Cuba

Imagen: La Jiribilla

Celebridad indiscutible del cine europeo, el realizador turco-alemán Fatih Akin estuvo en La Habana, disfrutando la hospitalidad cubana y el talento de los profesionales nacionales, durante el rodaje de su nuevo proyecto titulado The Cut, cuyo segmento cubano se erigió con ayuda de la productora cubana Quinta Avenida —la misma que generó Juan de los Muertos y Melaza— y fue codirigido por Fernando Pérez, en una compenetración bastante rara entre realizadores de contextos culturales tan diversos.

Según diversas fuentes, The Cut constituye un punto de giro en su carrera, pues se trata de un proyecto que cuenta con el mayor presupuesto entre todos los que ha emprendido. El propio director asegura que es una de esas películas que puede hacer solo una vez en la vida, y que completa una trilogía consagrada al triángulo Amor-Muerte-Diablo. En Cuba, decidió ambientar una parte de esta especie de oeste que se concentra en el tema de la emigración y sus vínculos con el Nuevo Mundo, y tiene por protagonista a un turco que permanece mudo porque le cortaron la garganta.

The Cut precisamente se dedica a exponer los males inherentes a la humanidad, tal y como sus anteriores entregas situaron sus narraciones alrededor del amor (Contra la pared) y la muerte (Al otro lado). La acción del nuevo filme se ambienta hace un siglo, y el relato también se inspira en otros cuentos de inmigrantes en el estilo de Gallego, novela escrita por el cubano Miguel Barnet y llevada a la pantalla en 1988 por el cubano Manuel Octavio Gómez. 

Imagen: La Jiribilla

Después de tres semanas de rodaje en la Isla, Akin declaró que su experiencia en Cuba ha sido una de las mejores que ha tenido como realizador, lo cual dice mucho en la obra de un director acostumbrado a desarrollar sus filmes desde un punto de vista personalísimo. Akin asegura que cada una de sus películas es como un tatuaje que duele, pero se queda sobre su piel como algo bello, que permanece. Tal posibilidad de expresar sus ideas y sentimientos personales se garantiza, sobre todo, por el hecho de que suele producir sus películas, y lograr que cada plano se convierta en expresión de su experiencia y personalidad.

La nueva película de Akin, cuyo rodaje acaba de concluir en Cuba pero que tuvo varios segmentos rodados en otros países como Canadá, Jordania y Alemania, también se inspira en América, América, el filme más personal de Elia Kazan y precisamente el relato que asume la experiencia como migrante del realizador de Un tranvía llamado deseo. Akin ha reconocido a Elia Kazan como su principal antecesor artístico y cultural, seguido por Martin Scorsese, a quien suele denominar como “su padre cinematográfico”.

Akin se sitúa en un lugar de preferencia en el panorama del cine alemán contemporáneo, junto con Tom Tykwer, Christian Petzold, Matthias Glasner o Hans-Christian Smidt. Su celebridad se debe, sobre todo a dos películas, Contra la pared (2004), con la que se llevó el Oso de Oro en Berlín así como el premio de mejor película en la 17 edición de los Premios Europeos de Cine del mismo año, y Al otro lado (2007), con la que ganó el premio al Mejor Guion y del Jurado Ecuménico en Cannes.

Responsable de tragedias extremadamente complejas y naturalistas que suelen representar, entre otros temas, la vida de la comunidad de inmigrantes turcos en Alemania, Akin regresa a ese universo cultural en The Cut, la película reciente que acaba de rodar en Cuba, y en el celebrado documental musical Cruzando el puente: los sonidos de Estambul (2005).

Luego de tantas películas duras y desgarradas, Akin decidió refrescar con una comedia, también multicultural, y realizó Soul Kitchen (2009), que mereció el Premio Especial del Jurado en Venecia, y a continuación decidió cerrar la trilogía que tenía pendiente, y embarcarse en una especie de superproducción (para el entorno cinematográfico alemán) y que cuenta como protagonista con el actor francés de origen argelino Tahar Rahim, protagonista de Un profeta (Jacques Audiard, 2009).

A su breve paso por la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, en el diálogo con estudiantes y profesores, Akin se refirió a diferentes aspectos de su película Contra la pared, ganadora del Oso de Oro en 2004, y beneficiada por una sinceridad extraordinaria en el plano interpretativo. El realizador aseguró que cuando descubre que un actor o actriz es el idóneo para interpretar uno de sus personajes extremos y pasionales, le toca a él actuar como terapeuta, y convertirse en auxiliar de ese proceso creativo mientras dure el rodaje.

En otro momento del conversatorio, Akin se reconoció enamorado de la Isla y dijo sentirse cubano hasta la médula, significando el enorme placer que le había provisto el trabajo entre nosotros. Cuando se le pidió que dejara un grafiti en las blancas paredes de la Escuela —una tradición que se remonta a otros visitantes ilustres como Francis Ford Coppola o Isabelle Huppert—, Akin escribió con pintura: “Soy un cubano”.

Comentarios

Gracias por el artículo, adoro a esta realizador, dentro de mis pelis favoritas, está ¨Contra la Pared¨, desgarradora,linda y dramática. Suerte en su nuevo proyecto y en los q están por venir, será siempre bienvenido en nuestra cubita la bella.

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