Jimmy Jean-Louis:

“La historia de Louverture merecía ser contada”

Marianela González • La Habana, Cuba

Con Jimmy Jean-Louis como centro, toda suerte de crónicas rosas bulle por Internet. En una o dos, uno se entera del incredible journy del actor, bailarín y modelo, desde los barrios bajos de Petion-Ville hasta las alfombras rojas de Hollywood y Cannes, pasando por Héroes, una de las series más exitosas de la maquinaria audiovisual norteamericana en los últimos años. Pero en otras, Jean-Louis es el fundador y Presidente de Hollywood Unites for Haiti, organización sin fines de lucro “con la misión  de ayudar a los jóvenes desfavorecidos” de ese país. Como cartas credenciales, el terremoto de 2010 y más de 200 toneladas de suministros en las primeras ocho semanas del desastre.

Y sí, mire bien las fotos: es la misma persona.

Imagen: La Jiribilla

Ha venido por primera vez a La Habana en estos días, invitado por la oficina de la Muestra Itinerante de Cine Caribeño. En el cine Chaplin de esta ciudad presentó Toussaint Louverture, un biopic sobre el líder de la Revolución Haitiana. En la piel del héroe, también dejó espacio a los matices. Es su actuación más importante hasta la fecha, y le ha valido el premio al mejor actor en el Pan African Film Festival, el Trinidad y Tobago International Film Festival & Vuesd’Afrique, y el International Film Festival in Canada, además de una nominación en el Africa Movie Academy Awards in 2012. Siente, no obstante, que la primera ganancia ha sido la posibilidad de ir por el mundo hablando de la historia de su país: una responsabilidad que asume con la verdad del artista, con el charme del divo. Quizá por eso conduce las miradas, con acierto, hacia el punto ciego de los discursos y las tribunas. Vea. 

¿Cómo preparaste el personaje de Toussaint Louverture? Imagino que a los habituales desafíos del biopic se hayan sumado los de tu indagación personal en el universo cultural haitiano…       

Es el personaje más difícil que he asumido. Durante meses, trabajé bajo mucha presión. Leí libros, miré documentales. Pasé por un proceso de preparación física bastante intenso del que salí montando a caballo y manejando la espada. Pero, sobre todo, conversé mucho con mi familia, con mis amigos y algunos historiadores que conocen la historia de Haití, para intentar llegar a este hombre. ¿Quién fue Toussaint Louverture?: no se tiene muy claro en mi país, y a mí, incluso, todavía me quita el sueño.    

El biopic ya trae consigo retos, como dices: el montaje, el vestuario, la dirección de arte… Pero en este caso, imagínate que ni siquiera tenía fotos ni información suficiente como para sumergirme en la mentalidad de este hombre, en sus complejidades como ser humano para desde ahí, proyectarlo hacia el héroe que fue. Es el biopic de un hombre-misterio, un hombre-mito.

Y es también la historia de un hombre negro que torció las estructuras sobre las que descansaba el mundo entero…  

Lo hizo. Ese ha sido otro elemento importante que me ha puesto a pensar mucho a raíz del estreno de esta película y su recorrido internacional. En EE.UU. y en Francia, donde más me he movido como actor, no hay suficientes biopics sobre personajes negros. Y creo que esto sucede especialmente por una razón tan simple como compleja, política, económica, histórica: la relación de poder. El hombre negro no es un sujeto empoderado en estas sociedades, con lo cual, quienes están detrás de la industria no tienen interés por la historia de los negros en sus países o el mundo. Quizá ocurriría lo mismo si la relación fuese al revés. Es una verdad conocida: el cine es un instrumento también de educación, y el poder educa para seguir en el poder… Donc, voila

Imagen: La Jiribilla

¿Qué representaciones guarda la población haitiana sobre lo que fue el proceso de la Revolución?

Los haitianos tienen una imagen romántica de la Revolución, aun si, me atrevo a decir, no la conocen del todo. No conocen sus detalles, sus complejidades. Por eso, una película como esta entra en esos detalles, ofrece un contexto general y se sumerge de lleno en el momento en que Haití transita por este proceso.

¿Crees que es una película hecha pensando en el espectador haitiano?

No, pero tampoco se descuida de esa mirada. Es un filme para el mundo entero, porque Louverture fue una figura nacional y latinoamericana, pero también, mundial, y es una dimensión que se ha minimizado mucho… casi tanto como su rol en lo que hoy es la nación haitiana. La Revolución de mi país impactó el mundo y empujó la revolución en la América Latina. La película intenta recuperarla de ese modo; pero sí creo que tiene una mirada consciente hacia ese pueblo haitiano que necesita ahora saber quién fue este hombre.    

Sucede que los haitianos, verdaderamente, tienen un problema mayor: el de la educación. Un 70 porciento de la población de mi país no sabe leer o escribir. Y una sociedad que no puede leer, tiene que conformarse, en gran medida, con la historia que otros les puedan narrar. Por eso el filme es necesario: no pueden leer la historia, pero la pueden ver y escuchar en una película.  

¿Y cómo fue, cómo la escucharon…?

La primera vez que mostramos la película en Haití, yo sentí que estaban recibiendo esperanza. Se sentía en el público una atmósfera como si, de pronto, fuesen a decir: ¡Wow, Haití es un país genial, su historia es alucinante y ha sido clave en la del mundo entero! Era como si muchos lo hubiesen descubierto ahí. No imagino lo que un descubrimiento como ese puede mover…

Creo que ha sido un mérito de la película. Y con eso me basta: que miren su propio país de forma diferente a como lo mira el mundo entero en estos momentos, justamente porque aún paga las “culpas” de aquel proceso y de todo lo que este hombre significó. Hemos hecho presentaciones en muchas ciudades de EE.UU., desde Miami hasta Washington; en Canadá, en Francia, en África, en Trinidad, República Dominicana... y creo que ha “tocado”. Es una historia hermosa que merecía ser contada, también, para ellos.     

Imagen: La Jiribilla

¿Y tu rol en ese logro, te complace?

Se nota, ¿no? [Ríe]

Estoy muy contento y no solo por el resultado artístico de la película, sino porque me ha dado la posibilidad de ir por el mundo hablándoles a las personas de la historia de mi país.

¿Qué les dices?

Les digo que el mundo puede hacer mucho por Haití y que Haití ha hecho mucho por el mundo entero. Así de simple.   

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