¡Dios te salve, comisario!

Miguel Barnet • La Habana, Cuba

Enrique Núñez Rodríguez fue el más modesto y dotado escritor de humor que yo he tratado. Fíjense que no digo conocido sino tratado porque el trato tantos años con él me enriqueció mucho, tanto que me enseñó que lo más importante de la gloria era burlarse de ella y vivir descalzos e indocumentados. Enrique fue un hermano mayor para mí y aunque nunca compartí un trago con él, porque soy casi abstemio, me embriagué con su compañía, sus salidas tan originales y el licor de una amistad que venció para siempre la separación física que no es otra cosa que una coartada del alma. Lo quiero mucho y no lo olvidaré jamás.

¡Dios te salve, comisario!

Mayo, 2013

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