Segunda cita… de cineastas cubanos

Grupo de Cineastas Cubanos • La Habana, Cuba

Los cineastas cubanos volvieron a reunirse en asamblea este sábado para debatir sus problemas. Esta vez el encuentro fue convocado por el Grupo de Trabajo elegido en el encuentro anterior y tuvo como objetivo principal reafirmar la decisión de expresar directamente, sin intermediarios, sus puntos de vista y reclamos.

Igualmente, se propusieron consensuar una Agenda de prioridades para elaborar cuanto antes un cuerpo de propuestas propias sobre las transformaciones que consideran requiere con urgencia el cine cubano, entre las que sobresalen las referidas a la producción y el marco legal en que se desarrolla la actividad. Al final decidieron trabajar por temas y con equipos de expertos seleccionados entre ellos mismos.

La reunión la condujeron el director Fernando Pérez y el guionista Senel Paz, en tanto los restantes diez miembros del grupo se mantuvieron todo el tiempo frente al auditorio y la mayoría de ellos intervino en el transcurso de la reunión.

Pérez explicó que este movimiento había surgido de modo espontáneo, sin que nadie citara a nadie y muchos citaran a muchos, y a partir de un texto del director Enrique (Kiki) Álvarez dado a conocer el 19 de abril pasado y en el que se interroga a sí mismo sobre el futuro del cine cubano, hoy deprimido, y lanza la pregunta de si los creadores permanecerían de brazos cruzados y no harían nada al respecto.

Fernando aclaró que los 12 cineastas del Grupo de Trabajo no representan una dirección colectiva ni designada sino un grupo de representación que los cineastas eligieron para encausar sus demandas y reclamar participación en la solución de los problemas que los atañen, y que pueden revocar o renovar en cualquier momento. Este Grupo, tras su primera reunión el 8 de mayo, emitió un documento que fija las posiciones generales de los cineastas según se manifestaron en la primera asamblea, que tuvo lugar el 4 de mayo en el mismo escenario. Ese documento comenzó a circular el pasado viernes 10 de mayo.

El guionista Senel Paz explicó que han creado una dirección de correo (cineastascubanos@gmail.com) que será la única desde la que emitirán sus informaciones y citaciones, y pidió a los presentes enviar a esta dirección sus sugerencias, puntos de vistas, preguntas y cualquier tipo de inquietud para que sean estudiadas y tenidas en cuenta a la hora de definir las propuestas, las cuales se comprometieron a consensuar ante una asamblea similar a esta.

También explicó que todas las informaciones que genere el Grupo, así como documentos de diverso tipo, serán colgados en una sección del portal digital Cubarte y posiblemente también en el sitio web de la UNEAC, para que estén permanentemente al alcance de todos en el momento en que lo deseen, y exhortó a estudiar con detenimiento toda la documentación, como por ejemplo las Propuestas para una renovación del cine cubano, aprobadas en el VII Congreso de la UNEAC de 2008 y que siguen teniendo vigencia, o el proyecto de Decreto Ley que debe reconocer el estatus del creador audiovisual, aún sin aprobar, y cuya primera versión data del 2009.

La Agenda, presentada y comentada por Fernando Pérez y puesta a discusión, contiene cinco puntos y prioriza los temas relacionados con la producción y el marco legal en torno a la actividad cinematográfica, con especial énfasis en la aprobación inmediata del mencionado Decreto-Ley que establecería numerosas ventajas legales y financieras para los cineastas y, sobre todo, pondría fin a la situación irregular de las productoras independientes, uno de los reclamos más importantes.

Los presentes agregaron a la Agenda, para debates y definiciones inmediatas, aspectos como posibles beneficios fiscales, las cuestionadas Agencias de Representación y el análisis de regulaciones aduaneras que actualmente obstaculizan el trabajo en el sector con excesivas trabas y pocas facilidades.

Igualmente, precisaron la necesidad de definir reglas que den oportunidades a todos por igual para acceder a beneficios de un Fondo Nacional de Fomento Cinematográfico por crear, así como a fondos internacionales, el otorgamiento de la nacionalidad cubana a las películas que se produzcan y para la participación en festivales, eventos y mecanismos de distribución en representación del país, decisiones que hoy controla en exclusiva la parte institucional.

En este sentido, otro tema debatido fue el acceso a mecanismos de financiamientos de aplicación abierta como Ibermedia o DocTV, el cual exigen que esté al alcance de todos y que los cineastas participen en la selección de los proyectos, para lo cual debe primar el criterio de calidad. También se habló de la urgencia de iniciar los trabajos para proponer una Ley de Cine, como ya tienen varios países latinoamericanos.

Otros asuntos sobre los que los cineastas quieren centrar sus análisis y propuestas son: “Promoción, distribución y ventas nacionales e internacionales del cine cubano”, “Exhibición y público; formación del público y de los cineastas”, “Patrimonio y memoria”, tema que provocó varias intervenciones, y “Relaciones internacionales y Festival del Nuevo Cine Latinoamericano”.

Se debatió sobre las subvenciones del Estado para el cine, punto en el que se entremezclan economía y política cultural, y sobre el que el guionista Arturo Arango apuntó que el primer beneficiado de esas subvenciones es y debe seguir siendo el público, por los bajos precios en la taquilla y una programación que deberá seguir considerando al cine como arte y producto cultural, aunque sin dar las espaldas a mecanismos comerciales que en alguna medida permitan obtener beneficios o, cuando menos, amortizar gastos que hagan sostenible el sector. El cierre, deterioro y pésima calidad de la mayoría de las salas del país, así como de la proyección y la programación, fue otra preocupación resaltada por muchos de los asistentes, y al respecto se señaló que es una situación que no se puede revertir sin la participación del Estado.

Cerca de 30 cineastas intervinieron sobre estos y otros temas, entre ellos la joven productora Claudia Calviño (Juan de los muertos y Melaza, de la productora independiente 5ta. Avenida), que reclamó que se deje de utilizar, incluso en broma, el término ilegal para referirse a los cineastas que hacen su trabajo fuera de las instituciones, y que, por el contrario, estos reciban el mismo tratamiento y las mismas oportunidades que las producciones estatales.

El realizador Rudy Mora insistió en que estos análisis y propuestas no corran la misma suerte que otras sugerencias y reclamos del pasado, porque la sistemática insatisfacción y falta de respuestas a los planteamientos ha ido creando una atmósfera de desconfianza, desánimo y deserción, y sugirió que en esta ocasión fueran dirigidas puntualmente a las personas e instancias adecuadas y se exigiera respuesta. La diferencia y esperanzas en esta ocasión, indicó, radica en que esta vez los cineastas han decidido ser los portadores de sus reclamos y que esta acción cuenta con un apoyo mayoritario y entusiasta.

Los directores Marina Ochoa y Ernesto Daranas coincidieron en resaltar la importancia de ver la actividad cinematográfica como un sistema, y que ninguna de sus partes escape al análisis, preocupación y propuestas de los cineastas.

José Luis Lobato, productor, y Ernesto Pérez, joven realizador, acotaron que aunque estuvieran abogando por un necesario Fondo de Fomento al que tengan acceso todos los realizadores por igual, no había que desestimar la potestad y obligación del Estado en el desarrollo de proyectos que respondan a intereses específicos de la política cultural del país, como las obras producidas por mujeres y jóvenes o temáticas especiales como las minorías y la historia y valores de la nación cubana.

El realizador Enrique Colina puntualizó que el reclamo de participación de los cineastas en las decisiones oficiales sobre la reestructuración del cine cubano, está en concordancia con el derecho del gremio como productor y principal protagonista de la actividad cinematográfica, derecho que hasta este momento ha sido ignorado por el ejercicio vertical de una dirección que ha estado marcada por el vicio sistémico de no contar con la base que legitima su representatividad.

Al respecto, las realizadoras Magda González Grau y Rebeca Chávez apuntaron que durante todo este tiempo los cineastas han estado intentando un diálogo y haciendo propuestas concretas que se han expresado incluso en documentos oficiales, sin que hayan sido atendidos hasta el momento.

Los organizadores consideraron que a la asamblea, celebrada en el Centro Cultural Fresa y Chocolate como la anterior, asistieron cerca de cien cineastas, entre ellos algunos funcionarios del ICAIC, como la vicepresidenta Susana Molina. Al final de la reunión, se anunció que el Ministro de Cultura, Rafael Bernal, ha cursado una invitación al Grupo de Trabajo para un intercambio, el cual debe tener lugar en el transcurso de la semana entrante.

18 de mayo de 2013.


Fuente: Cubarte

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