Música en la Casa: de cámara latinoamericana

Martes, 4 de Junio y 2013 (9:30 am)

Interesado desde su etapa de estudiante en la música de cámara, específicamente en la de orquesta, el maestro Iván Valiente ubicó la génesis de la agrupación en el proyecto que en el año 1998, en conjunto con el coro Exaudi, intentó rescatar el barroco americano del Alto Perú, Bolivia, México y por supuesto, Cuba.

A la altura del año 2002, aunque ya existía la Camerata Romeu, centrada en un tipo específico de formato y espectáculo, Valiente decidió retomar el movimiento cameral. Con el propósito de interpretar diferentes músicas, desde barroca hasta contemporánea, en presentaciones camerales de orquesta y otros formatos, surgió entonces Solistas de La Habana, ensemble regular con características muy peculiares, ya que se desdobla en trío, cuarteto, pequeño ensemble barroco, hasta orquesta de cámara de mediano tamaño.

Al sistematizarse esta labor, este grupo fundacional convocó a otros músicos con intereses afines e incorporó a los que entonces eran estudiantes del Instituto Superior de Arte (ISA). Con el paso del tiempo los integrantes de la agrupación han ido renovándose de manera que aunque coinciden varias generaciones y experiencias, en su mayoría los miembros combinan juventud y talento.

Con más de veinte músicos, que no siempre se presentan a la vez, divididos entre seis primeros violines, seis segundos, cuatro violas, tres cellos y dos bajos, la Orquesta, a lo largo de sus diez años de trabajo ha intentado abordar todos los estilos y las épocas dentro del repertorio cameral para orquestas de cuerdas específicamente, interpretando obras representativas y complejas del panorama universal y nacional, desde Stravinski hasta Leo Brouwer.

Valiente, fundador, director musical y artístico, optó por no tener un director fijo y en su lugar decidió convocar a reconocidos maestros nacionales e internacionales para el repertorio de mayores formatos. Frecuentemente invitó a María Elena Mendiola, quien se convirtió hace algunos años en Directora Titular de la Orquesta mientras él quedaba como Director General.

Con este sistema, dinámico y didáctico por decir lo menos, han asumido también la batuta de la Orquesta, los maestros, Yoshikazu Fukumura (Japón), Francesco Belli (Italia), Natalie Marin (Francia), Kenneth Nafziger (Estados Unidos) y Leo Brouwer, Elena Herrera, e Iván del Prado, estos últimos de Cuba.

Han compartido escenario junto a figuras cimeras de la música cubana como Chucho Valdés, Frank Fernández, José María Vitier, Sergio Vitier, Alejandro Valdés, Manuel Duchesne Cuzán, Iván del Prado, Enrique Pérez Mesa y Jorge López Marín, además de agrupaciones como el Orfeón Santiago, el Conjunto de Música Antigua Ars Longa, y el Coro de cámara Exaudi.

Su repertorio, a todas luces extenso y variado con temas que se mueven entre el Renacimiento, el Barroco y hasta los siglos XX y XXI; los ha involucrado en múltiples proyectos. A su cargo ha quedado la grabación de las bandas sonoras de varias películas del patio; son intérpretes, entre otras piezas, de la Misa cubana a la virgen de la Caridad del Cobre, con música de José María Vitier, y aún tienen pendiente este año una gira por algunos territorios del oriente cubano.

Recientemente, han estado trabajando en dos producciones discográficas, una de canciones de amor de Gerardo Alfonso, y una trilogía de Augusto Enríquez que aún no ha salido a la luz.

Luego de hablar de sus proyectos y experiencias inmediatas, con “palabras muy sinceras”, el también contrabajista cubano enfatizaba en sus declaraciones que en este país muchas veces “se pasa trabajo para trabajar”. Uno se decepciona entonces porque a pesar de amar lo que hace y querer hacer siempre lo mejor, no hay dónde, ni cómo. Recordaba entonces, con un esbozo de sonrisa agridulce, las peripecias de la Orquesta para poder, no ya presentarse en una sala de conciertos, con calendarios y agendas apretadas, sino ensayar.

Para la ocasión, adelantaba el maestro, han escogido especialmente un repertorio de música latinoamericana; nunca mejor elección si se trata de la Casa de las Américas, aseguraba. De Centroamérica han elegido Costa Rica; de Suramérica, Ecuador; y también de Suramérica pero ya con un acento más caribeño, Venezuela, República Dominicana y Cuba.

La primera obra interpretada será Concierto para orquesta de cuerda, de Eddie Mora (Costa Rica), seguida por tres melodías dominicanas: Serenata en la, de Julio Alberto Hernández; Tres preguntas, de Luis E. Mena; y Romanza no. 1, también de Julio A. Hernández.

A continuación se interpretará una pieza cubana titulada En tres partes, concierto para laúd y orquesta de cuerdas, de Carlos Fariñas, compositor amigo y colaborador de Solistas… hasta el momento de su muerte. La solista de esta pieza será la joven egresada del ISA, Amanda García.

Cerrando el repertorio llegan dos temas folclóricos ecuatorianos, Pamak (un sanjuanito), de Leonardo Cárdenas, y Fiesta (un albazo), de Gerardo Guevara, junto a Fuga y pajarillo, pieza folclórica venezolana de la autoría de Aldemaro Romero, que será interpretada sin director y al estilo llanero, final de lujo para la ocasión.

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