Comunicar el Patrimonio: un desafío del siglo XXI

Ana Lidia García • La Habana, Cuba

Posicionar los temas patrimoniales de manera sistemática y atractiva en las agendas de los medios de comunicación, con el fin de dar a conocer los valores materiales e inmateriales de la Humanidad, constituye hoy día uno de los principales retos para la preservación de nuestra identidad. El Diplomado Internacional Medios para comunicar el Patrimonio, cuya tercera edición acaba de concluir, resulta una iniciativa académica singular que contribuye a lograr ese posicionamiento.

“En un contexto donde predominan las nuevas tecnologías y la exagerada globalización de la información que acerca a las culturas como nunca antes, se legitima con mayor fuerza la necesidad de realizar este Diplomado. La experiencia tiene como propósito estimular la labor comunicativa a favor del patrimonio de nuestras naciones, mediante la socialización de contenidos teóricos, saberes, buenas prácticas y visiones de la realidad regional”, expresó durante la inauguración el señor Herman van Hooff, Director de la Oficina Regional de Cultura para América Latina y el Caribe de la UNESCO en La Habana quien, como profesor de la cita, acercó a los participantes a los instrumentos jurídicos que establece la organización a la cual representa, para la salvaguardia del patrimonio mundial.

Durante tres semanas de intensas jornadas de aprendizaje, los diplomantes ampliaron, además, su concepción en torno al concepto de Patrimonio, a través de conferencias impartidas por expertos en las diversas esferas del tema, y se acercaron a la labor que realiza la UNESCO desde sus diferentes proyectos. De esta forma, conocieron más detalles del Programa de Comunicación e Información y su relación con la difusión del patrimonio, a partir de un diálogo con la Oficial a cargo, Isabel Viera.

Otros especialistas de esta organización compartieron sus experiencias con los estudiantes como, por ejemplo, las Consultoras Begoña Guzmán, Gilda Betancourt y Leire Fernández; Víctor Marín, Oficial del Programa de Cultura; Yanet Toirac, Oficial de Prensa y Comunicación Pública; Berarda Salabarría, Presidenta del Comité Nacional del Programa Memoria del Mundo, y Olga Rufins, Coordinadora del Portal de la Cultura.    

Las particularidades del patrimonio latinoamericano y caribeño, fueron presentadas por la Dra., Arquitecta y profesora Isabel Rigol —Consultora UNESCO—, quien mostró una amplia lista de ejemplos representativos y también se refirió a las tendencias que han caracterizado la conservación de los bienes inmuebles en la región.

Acerca de las políticas culturales para la protección del Patrimonio en Cuba, disertó el MsC. Nilson Acosta, vicepresidente del Consejo Nacional de Patrimonio. El también Secretario de la Comisión Nacional de Monumentos, subrayó que el Sistema Nacional de Museos funciona como la célula primaria del trabajo comunitario y la historia local en nuestro país. En tal sentido, enfatizó en la importancia del cumplimiento de la misión social de dichas instituciones.

Las legislaciones aprobadas por la Asamblea Nacional en torno a este tema y sus peculiaridades, fueron de igual forma abordadas por el conferencista.

El Patrimonio Cultural Subacuático, asimismo, ocupó un espacio significativo en el programa del Diplomado, pues no solo fue presentada la Convención de 2001 que establece su protección, sino que se desarrolló una visita al Museo Castillo de la Real Fuerza de La Habana Vieja, donde se atesoran emblemáticos exponentes de la riqueza submarina de Cuba y del mundo.

Imagen: La Jiribilla

Foto: Ildefonso Igorra

Tatiana Villegas, especialista en Arqueología subacuática y funcionaria de la Oficina Regional de Cultura para América Latina y el Caribe de la UNESCO en La Habana se refirió, en un intercambio con los estudiantes, a la importancia de cada uno de los objetos que existen en un pecio, “dado que todos aportan elementos para reconstruir las costumbres de una época”. También comentó las tendencias actuales en esta vertiente de la arqueología, las cuales abogan por estudiar el patrimonio subacuático in situ y mantenerlo mientras sea posible bajo el mar, ya que allí puede atesorarse mejor que en el exterior, donde son necesarios sistemas muy costosos de conservación.

En otra de las jornadas, el geólogo y paleontólogo Reinaldo Rojas —Director del Museo Nacional de Historia Natural de Cuba (MNHNC)— impartió una conferencia sobre el Patrimonio Geológico y Paleontológico, y se refirió a la necesidad de difundirlo para que las personas conozcan su existencia.

Con el fin de contribuir a la labor de comunicación en esta esfera, Rojas presentó algunos sitios cubanos como la Cueva Martín Infierno en la Cordillera de Guamuhaya, en la zona central de Cuba; el Bosque Fósil de Najasa, en Camagüey; la Gran Piedra, en Santiago de Cuba; entre otros que poseen incontables valores.  

Por su parte, Luis Enrique Ramos —Director de Patrimonio de la Academia de Ciencias de Cuba— destacó las potencialidades de dos campos científicos prácticamente desconocidos: el Patrimonio Meteorológico y el Astronómico. En este sentido, mencionó el valor histórico de las fotografías, grabados, telescopios, fuentes documentales y tradiciones populares como testimonios de los fenómenos naturales que han afectado el país y de la intensa actividad investigativa desarrollada por profesionales y aficionados en la esfera de la Astronomía en Cuba.

Muy cerca de la naturaleza, estuvieron los diplomantes durante las visitas realizadas a la Quinta de los Molinos de La Habana —un espacio eminentemente ecológico donde se potencia la educación ambiental de los ciudadanos, a través de talleres y recorridos que benefician particularmente a niños y adolescentes— y a la Sierra del Rosario, Reserva de la Biosfera ubicada en la occidental provincia Artemisa.

Imagen: La Jiribilla

Foto: Nadia Herrada

En estos lugares tuvieron la oportunidad de conocer especies de la flora y la fauna cubanas y constataron los conocimientos adquiridos en la presentación del Dr. René Capote —investigador y Profesor Titular de la Academia de Ciencias—, quien disertó sobre el desarrollo sostenible y el comportamiento de la biodiversidad en la Isla. En contacto directo con el medio ambiente, se percataron de los notables valores del Patrimonio Natural y de la urgencia de una comunicación mucho más amplia de ellos.

Comunicar el patrimonio: garantía de su preservación

De especial interés resultó, durante el evento, el intercambio con la Dra., Arquitecta Patricia Rodríguez Alomá, directora del Plan Maestro para la Revitalización Integral de La Habana Vieja, quien versó sobre la labor desarrollada en los últimos años por la OHCH y las premisas que guían su accionar cotidiano.

Al respecto, precisó que además de concebir al hombre como el centro de su atención, el modelo de gestión de esta institución tiene como presupuestos fundamentales el entendimiento de la cultura como motor del desarrollo, la sostenibilidad medioambiental y la concepción del desarrollo económico como una responsabilidad compartida.

Para conocer ejemplos palpables de la labor social que se emprende en el Centro Histórico habanero, los diplomantes recorrieron —guiados por Martha Oneida Pérez, Jefa del Grupo de Investigaciones Aplicadas del Plan Maestro— el antiguo Convento e Iglesia de Belén, sede de la Oficina de Asuntos Humanitarios de la OHCH, donde niños y adultos de la tercera edad del territorio encuentran un espacio para el aprendizaje, el intercambio, el esparcimiento y la atención médica que les reconfortan el espíritu.

Otro momento significativo en el proceso de apropiación de nuevas herramientas de trabajo, fue el acercamiento a los medios tradicionales y no tradicionales que utiliza a diario la OHCH, para dar a conocer la actividad cultural y social del Centro Histórico habanero.

El Programa Cultural, la revista Opus Habana, la Editorial Boloña, el sitio web Habana Patrimonial, la emisora Habana Radio, la Productora de Audiovisuales, el sello discográfico La Ceiba, así como los proyectos Rutas y Andares y Cultura entre las manos, forman parte de este sistema que — como expresó la periodista Magda Resik, Directora de Comunicación de la OHCH— “no se erige como un modelo a seguir, sino como un referente que puede aportar técnicas para la comunicación del Patrimonio en otras geografías”.

Resik, MsC. en Manejo y Gestión del Patrimonio y Consultora de la UNESCO, en otra de las sesiones compartió con los estudiantes sus conocimientos acerca de la cobertura periodística del Patrimonio Cultural en Latinoamérica. Estas características fueron constatadas en la investigación realizada junto con el también periodista uruguayo Horacio Knaeber —y auspiciada por las oficinas en Montevideo para el MERCOSUR y La Habana para el Caribe Latino, de la UNESCO—, de la cual resultó el libro Guía para la cobertura periodística sobre el patrimonio, de ambos autores.

Sobre la situación estudiada, Resik explicó que como tendencia “la presentación de los hechos y bienes de interés cultural en el continente, suele traslucir pobreza en la investigación periodística previa y falta de creatividad al difundirse la información tal como fue recibida. La noticia exaltada o tonos efectistas suelen emplearse como gancho y única garantía de publicación”. Asimismo, agregó, “se habla en mayor medida de los atentados al Patrimonio en su expresión irremediable y no de las virtudes y valores propios, mediante los cuales debemos construir una identidad cultural”. 

A partir de dicha problemática, se advierte la necesidad de garantizar la especialización de los profesionales de la comunicación, ya que ello “redunda en un abordaje profesional y consciente del Patrimonio cultural y natural en nuestros medios, donde la ausencia prolongada del tema o su tratamiento superficial, profundizan la falta de sensibilidad resultante de la ignorancia”, puntualizó la también fundadora y Directora de Habana Radio, emisora de la OHCH.  

“Comunicar el patrimonio es garantía de su preservación. Ni los decisores gubernamentales, ni los hacedores de la restauración, ni los pobladores de un sitio —portadores ellos mismos del denominado Patrimonio intangible—, comprenderán su responsabilidad en un asunto que debiera interesarnos a todos, si no se apropian conscientemente de los valores a perpetuar. Y el sentido de pertenencia —es sabido— nace del reconocimiento”, expresó Resik.

Finalmente, puntualizó que el reto actual de los comunicadores es educar a los ciudadanos, y para ello propuso un conjunto de recomendaciones que deben tenerse en cuenta en el desempeño de la labor diaria, entre las cuales destacan la consulta de fuentes seguras, la inserción de los expertos del Patrimonio como comunicadores y la constante superación profesional.

En este sentido, el Dr. Eusebio Leal Spengler, Historiador de la Ciudad de La Habana, en un diálogo con los participantes durante el Diplomado, destacó que la principal misión que nos debe ocupar hoy día es la de educar, porque solo así se puede sensibilizar e identificar a las personas con el Patrimonio que los rodea en su vida diaria.

Asimismo, Leal recalcó la imperiosa necesidad de utilizar los más diversos métodos de persuasión para atraer y conquistar a los distintos tipos de público, incluyendo a los decisores políticos y gubernamentales, que en muchas ocasiones tienen un gran poder para influir y revertir la situación crítica que afrontan hoy algunos sitios valiosos en el país.

“La comunicación es el arte de la seducción. El que piense que es un tema puramente informativo está equivocado. Nosotros no podemos perder la posibilidad de seducir a nuestro interlocutor”, puntualizó el también presidente de la Red de Oficinas del Historiador y del Conservador de las ciudades patrimoniales cubanas.

Políticas públicas en Comunicación; Cultura y Economía en tiempos de revolución tecnológica

El III Diplomado Internacional Medios para comunicar el Patrimonio fue una ocasión propicia para conocer de igual manera las peculiaridades del debate actual sobre las políticas públicas en Comunicación, a las cuales se refirió Francisco Sierra, Profesor Titular de la Universidad de Sevilla en España, quien ha sido conferencista invitado en la cita académica desde su fundación.

Sobre dicho escenario —el además Director del Grupo Interdisciplinario de Estudios en Comunicación, Política y Cambio Social dentro del Plan Andaluz de Investigación— explicó que debe incluirse “la legislación sobre el derecho a la información”, y tenerse en cuenta “el consumo cultural y las necesidades sociales respecto a la comunicación porque en estas prácticas es donde se construye la ciudadanía”.

Señaló que en este contexto se percibe cada vez más “un desplazamiento del Estado-Nación como principal actor, ya que actualmente las políticas se generan en las regiones y localidades”. Además, agregó, se aprecia una “reducción de la participación pública y un debilitamiento de los lazos de confianza entre los ciudadanos y las instituciones políticas locales”.

Ante tales realidades, Sierra invitó a cuestionar algunos mitos como el hecho de que “las telecomunicaciones benefician a la sociedad y a la economía, cuando en muchos casos generan mayor ignorancia y dependencia”; así como la noción de que “el desarrollo de los nuevos medios permite una distribución y un acceso igualitario a la información y al conocimiento, si sabemos que, por lo general, acentúa las diferencias”.

El autor de libros como Comunicación y desarrollo social. Fundamentos teóricos y prácticos y Pedagogía de la Comunicación y desarrollo local. Una propuesta metodológica cualitativa, mencionó los errores más frecuentes en las políticas actuales de Comunicación y Cultura, entre los que se encuentran la “falta de creatividad e innovación y la ausencia de coordinación entre agencias y actores sociales y políticos”.

Por otra parte, resaltó el esfuerzo realizado por la OHCH, la UNESCO y el Instituto Internacional de Periodismo José Martí en función de mantener este espacio de debate sobre el tema. “Todavía la Academia no ha desarrollado esta opción, pero considero que va a ser cada vez más una demanda de la sociedad. Por esa razón, creo que han sido innovadores en lanzar la propuesta”, concluyó.

Sobre este último aspecto mencionado por Sierra, la Dra. Hilda Saladrigas, profesora de la Facultad de Comunicación de La Universidad de La Habana, junto con los participantes, debatió y trató de encontrar respuestas a la siguiente pregunta: ¿Qué lugar ocupa el Patrimonio en las agendas de las investigaciones del campo de la Comunicación?

En tal sentido, Saladrigas comentó: “Los análisis sobre temas del Patrimonio y para la conservación de este, resultan prácticamente nulos en el mundo. No significa que no se hayan realizado estudios, sino que han estado excluidos de las agendas institucionalizadas. Al menos desde las Academias no ha existido una política clara en cuanto a considerar el asunto como una prioridad”.

“Desde la Oficina del Historiador de La Habana ha existido la inquietud de incluirlo y actualmente existen alrededor de 20 investigaciones concluidas y otras diez en proceso de ejecución, las cuales abordan los diferentes aspectos relacionados con la comunicación del y para el Patrimonio”, precisó Saladrigas.

Otros tópicos ganan espacio en las investigaciones de Comunicación como es el caso de la relación entre Economía y Cultura, desde la cual también se puede fortalecer la mirada al Patrimonio. Al respecto, disertó durante una de las jornadas Gladys González, MsC. en Derechos Humanos, Interculturalidad y Desarrollo, quien ofreció un recorrido histórico sobre las teorías que relacionan dichos campos tradicionales, en un mundo de “creciente imbricación entre significados y valores simbólicos en los procesos económicos”.

Además de presentar definiciones conceptuales, la también periodista de Habana Radio puntualizó que la Cultura exige cada vez más un replanteamiento del pensamiento económico: “Si estamos transitando hacia una economía de la información y de la creatividad, debemos comenzar a cuestionar muchas de las teorías y enfoques del pensamiento económico actual”.

De igual forma, la conferencista se refirió a la necesidad de visibilizar estas relaciones, para generar procesos de desarrollo que utilicen el recurso de la Cultura sin menoscabar su poder simbólico. “Debemos acercarnos desde nuestras propias realidades a los vínculos entre Comunicación, Cultura y Economía para impedir que los proyectos locales fracasen a causa de debilidades económicas”, agregó.

El diálogo que se logra en la Compañía Turística Habaguanex S.A. entre la actividad comercial del Centro Histórico habanero y la promoción de sus valores patrimoniales, fue otro de los asuntos expuestos en el Diplomado por Saray Moreira —Jefa del Grupo de Comunicación de esta institución— y el diseñador Carlos Alberto Masvidal, quien tiene a su cargo la imagen de la OHCH.

Temáticas como la importancia del diseño y la fotografía en la comunicación y restauración del Patrimonio también fueron abordadas por el diseñador gráfico José Nieto; Orlando Inclán, Director del Taller de Urbanismo de la Dirección General de Proyectos de Arquitectura y Urbanismo de la OHCH; y Néstor Martí, fotógrafo de la propia institución.

Asimismo, los participantes conocieron las políticas que actualmente se implementan en Cuba para la conservación de los fondos audiovisuales, mediante la conferencia de Pedro Arturo Pérez Rosabal, miembro de la Comisión de digitalización y salvaguardia del Patrimonio sonoro y audiovisual del Instituto Cubano de Radio y Televisión.

Respecto al uso que de las nuevas tecnologías de la Información y la Comunicación realizan los especialistas, debatieron los estudiantes con el Dr. en Ciencias de la Información José Ramón Vidal, quien luego de escuchar los aspectos positivos y negativos mencionados, se refirió a la tendencia del ser humano a buscar la causa de sus problemáticas profesionales y personales en el desarrollo tecnológico. Criticó, por ejemplo, la dependencia a ciertos aparatos electrónicos como computadoras, móviles, iPads, blackberries y otros.

En tal sentido, aseguró que “somos responsables por nuestras actitudes y tenemos la capacidad para decidir cómo las utilizamos, en función del desarrollo de la sociedad y de la superación personal. La solución no es negarnos a las ventajas que nos brindan, sino hacer un uso estratégico de ellas”, recomendó.

Una mirada al Patrimonio que nos rodea

Como ejercicio final de este Diplomado, los profesionales realizaron un análisis crítico de sus prácticas cotidianas y se replantearon el abordaje del tema Patrimonio en ellas. “La satisfacción más importante ha sido que comprendieron el mensaje patrimonial como algo que nos pertenece a todos; que el Patrimonio abarca disímiles facetas y está en nosotros como portadores vivos de ese tesoro”, aseguró Magda Resik.

“La reflexión sincera acerca de sus problemáticas, los ayudó a proyectar estrategias comunicativas con mucha mayor conciencia de la trascendencia de comunicar el Patrimonio y emplear todos los recursos posibles que la comunicación tradicional y no tradicional nos ofrecen”, agregó la Directora de Comunicación de la OHCH.

Aunque ya se apreciaron los resultados exitosos de este Diplomado, sobre todo los relacionados con la nueva sensibilidad de sus participantes hacia el tema y la renovación de conceptos y nociones, la verdadera repercusión de esta iniciativa comenzará a percibirse cuando cada uno de los estudiantes ponga en práctica los conocimientos adquiridos y actúe como miembro activo del Grupo de Comunicadores del Patrimonio, que formará parte de la recién creada Red de Oficinas del Historiador y del Conservador de ciudades patrimoniales, liderada por el Dr. Eusebio Leal Spengler.

Durante la clausura del evento, Antonio Moltó, Director del Instituto Internacional de Periodismo José Martí, comentó que ya son más de cien los graduados en esta experiencia académica y que cada uno se ha convertido en defensor del Patrimonio desde sus espacios. De igual forma, expresó: “Cada vez nos convencemos más de la importancia de estas iniciativas, en un mundo donde muchas veces se trata de cercenar el pensamiento e impedir que nos reconozcamos con nuestros valores auténticos”.

Con nuevos bríos para asumir la comunicación del Patrimonio retornaron a sus lugares de procedencia los participantes en este encuentro académico. Chile, Ecuador, Colombia, México, República Dominicana y Cuba se hermanaron una vez más en pos de unir fuerzas y sumar nuevos gestores a la comunicación patrimonial.

Luego de estos días en la Mayor de las Antillas, la visión sobre dicha agenda se ha ampliado y han surgido otras formas de mirar las diversas realidades. A su vez, las posturas críticas han abierto el camino a un sinfín de propuestas singulares y creativas, nuevos desafíos y batallas que librar.

Comentarios

My bueno este trabajo donde la periodista logra exponer todo el contenido de ese Diplomado.

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