Conquistar la irreverencia conceptual

Miércoles, 19 de Junio y 2013 (10:54 am)

Milló persiste en el retorno a las raíces, hurga la esencia de la vida. Reconstruye su pasado de hombre, sus antecedentes de humano en la tierra, los árboles, las aguas, el barro infinito de formas. Interviene los torsos perfectos de mujeres desnudas que se entregan al arte para convertirse en naturaleza. Miguel Milló crea Orígenes.

Imagen: La Jiribilla

La piel es su lienzo. Con el barro cubre los cuerpos, los dibuja utilizando pigmentos, decora con todo tipo de elementos vegetales y finalmente aprieta el obturador. Se nutre de diversos recursos y estilos para marcar con sello único sus fotografías, abandonando así lo instantáneo. Cada imagen es una bocanada de aire que le ganó a la publicidad —su mundo anterior—; cada pieza es un grito desde el inicio de la raza espetándose contra una mercadotecnia que le ahogaba la necesidad de expresión.

Desde el país azteca llegan 22 obras de gran formato al Centro Histórico de La Habana para insta