Comedias, reyes, debutantes y otras ofertas de verano

Joel del Río • La Habana, Cuba

Si en Cuba se conociera a plenitud al espectador del cine, si tuviéramos la costumbre de realizar encuestas, estudiar al auditorio y luego se le diera alguna importancia a tales análisis, a lo mejor pudiéramos llegar a conclusiones fiables sobre cuán cinéfilo sigue siendo nuestro público, a pesar de la crisis infraestructural de nuestro sistema de salas y de que han variado por completo los hábitos para ver películas. Sin necesidad de encuestas puede garantizarse que es muy baja la asistencia a las salas y que se prefieren las pantallas de computadora y de televisión.vale destacar la presencia de una serie de cortometrajes, documentales y de ficción producidos en Cuba, que acompañarán a los largometrajes de otros países, o que se exhibirán con el propósito de divulgar la obra de otras productoras cubanas, distintas del ICAIC, o concebidas por jóvenes realizadores.

Quizá, a pesar de todo, nuestro público siga amando mucho ver películas, y sentarse delante de la pantalla iluminada por una historia siga siendo un pasatiempo casi tan preferido por los cubanos como el béisbol. Asumiendo el supuesto —porque no disponemos de encuestas y estudios, pero lo indica el sentido común— de que el cine sigue interesando a mucha gente, debe tener el mayor impacto la programación cinematográfica que acompaña los días estivales que suceden al solsticio de verano. Con unas temperaturas de horno microonda desplegado a máxima potencia, el cine, apreciado a través de cualquier pantalla, deviene pausa refrescante y continúa saciando varias ansiedades: entretenimiento, magia, reflexión, sed de belleza.

Ante todo, vale destacar la presencia de una serie de cortometrajes, documentales y de ficción producidos en Cuba, que acompañarán a los largometrajes de otros países, o que se exhibirán con el propósito de divulgar la obra de otras productoras cubanas, distintas del ICAIC, o concebidas por jóvenes realizadores. Por lo regular, los cines Infanta y 23 y 12 son los elegidos para estas confrontaciones con algunas de las obras más prometedoras, y anticonvencionales, entre lo que puede verse hoy por hoy de lo producido en Cuba.

En cuanto a la ficción hay varios cortometrajes de esos que la televisión difícilmente programaría. El tema del lesbianismo cuando se enfrenta la necesidad de tener un hijo constituye el centro de Iris, una ficción de media hora protagonizada por Gilda Bello. Hay dos cortos de Eduardo del Llano, Exit y Casting, colmados ambos por algunos de los mejores actores y actrices de Cuba, y pendientes de satirizar la obsesión “creativa” de algunos artistas, y sus concesiones en un medio difícil. Uno de los cortos que más llamó la atención en la más reciente edición de la Muestra Joven del ICAIC fue Nani y Tati, del debutante Adolfo Menas, sobre dos hermanas rivales que interpretan Rosa Vasconcelos y Broselianda Hernández. Todavía en el interregno de la ficción, debe subrayarse la presencia de Oslo, que dirigió Luis Ernesto Doñas, sobre una pareja de ancianos que vive en medio del campo, pero ella está obsesionada con conocer la nieve y su esposo decide llevarle el invierno a la casa.en  los primeros días de julio, se programa en las salas de estreno, la película india Ek Tha Tiger (Él es tigre); rodada parcialmente en Cuba en febrero de este año, quebró en su primera semana de proyección todos los récord de taquilla en el país de Rabindranath Tagore

Y hablando de morir o vivir sin ver la nieve, una frase similar a esa se escuchaba en una célebre canción de Miriam Ramos compuesta por Marta Valdés. Precisamente, a Miriam Ramos se dedica el documental Una mujer, una canción, una ciudad, dirigido por Regino Oliver, y que narra la trayectoria artística de una de las mejores cantantes cubanas de los últimos 50 años. En el musical incursiona también Victrola mía, de Jorge Aguirre, que pone la mirada, y sobre todo el audio, en la época de oro del bolero.

En cuanto a los estrenos internacionales, para comienzos del verano, en  los primeros días de julio, se programa en las salas de estreno, la película india Ek Tha Tiger (Él es tigre); rodada parcialmente en Cuba en febrero de este año, quebró en su primera semana de proyección todos los récord de taquilla en el país de Rabindranath Tagore, y tal fenómeno ocurre en una de las industrias cinematográficas más poderosas del mundo (se producen alrededor de un millar de largometrajes de ficción al año) que se ha desarrollado en tanto pasatiempo nacional. Tigre es un agente secreto cuya infalibilidad es casi legendaria, hasta que un día debe enfrentar una misión para la que todavía no está preparado. En la película no faltan escenas de acción vinculadas con el romance, el espionaje y la omnipresente canturía y bailoteo.

Entre otros títulos, el verano contempla el estreno en salas de la norteamericana The Sessions, sobre un poeta y periodista tetrapléjico quien decide que, a sus 38 años, ya es hora de perder la virginidad; la italiana Inmaduros, sobre tres parejas al borde de la crisis de los 40 y que —ya hace 20 años— iban juntos a clase; el musical Sparkle, filme póstumo de Whitney Houston, y dos películas protagonizadas por Penélope Cruz: Manolete y Volver a nacer. La francesa Quiero ser italiano se consagra a evidenciar los conflictos de alguien que trata de pasar por algo que no es con tal de evitar los efectos del racismo y la desigualdad de oportunidades.

Brillará la comedia italiana en el cine Charles Chaplin a todo lo largo del mes con títulos que hicieron las delicias del público más heterogéneo. Y si bien todo el mes de julio estará el Chaplin ocupado por este ciclo, el cine Riviera compartirá algunos títulos como apoyo al Festival del Humor Aquelarre 2013. La comedia italiana, con sus sátiras a los prejuicios y su aguda crítica social, influyó sobre el cine cubano, sobre todo en los años 80 del siglo XX. Sus principales maestros, especializados en el arte de hacer reír mediante la mofa de los defectos y manquedades fueron Mario Monicelli, Dino Risi, Pietro Germi, Ettore Scola y el neorrealista Vittorio De Sica, de quienes se exhiben títulos clásicos como Los desconocidos de siempre, La gran guerra, Los monstruos, Seducida y abandonada, Divorcio a la italiana, La armada Brancaleone o Ayer, hoy y mañana

En el cine La Rampa habrá un ciclo dedicado a los soberanos, las cortes y los cortesanos, que constituyen temas y personajes de particular preeminencia en casi todas las cinematografías desarrolladas. Por ejemplo, Hollywood, cuando entró en crisis por la competencia de la televisión, entre finales de los años 50 y principios de los 60, recurrió a la historia como espectáculo, y el pasado monárquico suministró la coartada para desplegar grandilocuentes puestas en escena. De ese momento se programan Cleopatra (con Elizabeth Taylor) y Un hombre para la eternidad (con Orson Welles). Pero la mayoría de los títulos elegidos proceden de fechas más contemporáneas y de muy diversas cinematografías: puede verse la italiana Napoleón y yo; las francesas La reina Margot y La noche de Varennes; la española Juana la Loca; o las británicas El último emperador, El discurso del rey y Elizabeth, la edad de oro, entre muchas otras. De todo y para todos los gustos, como se decía antes de Coppelia, la heladería cuya tablilla-menú se veía repleta de los más seductores y variados sabores.

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