Selección de poesía

Ramón Martín Díaz Medina • Sancti Spiritus, Cuba

I

 

                      Todo fluye, todo pasa, nadie se baña

                               dos veces en el mismo río.

                                            Heráclito de Efeso.

Yo he sido el río, cauteloso, turbio

del polvo que barrieron las tormentas;

no me acusen de ninfas virulentas

cuando a trechos de muerte soy disturbio.

 

He sido el agua, complaciente y sola,

que cava sus destinos cara a cara

con las piedras remotas, ―suerte avara

de castor infecundo que se inmola.

 

He sido la quietud y la locura,

el grito y el susurro, la mirada

hacia un cielo de nadie que se apresta,

 

desde lo incomprensible de su altura,

a hundirme con sus sombras en la nada

—autócrata del tiempo— ¿qué le cuesta?                                                      

 

 

He sido el derrotero de otras barcas

indómitas de remo y horizonte,

no me acusen de siervo de Caronte,

tal vez sí de sirenas ojizarcas.

 

A veces me he codeado con las parcas

y me han dicho en voz baja que me apronte,

que deje de azuzar el mastodonte

y vuelva a lo insondable de las charcas.

 

He sido todo y al final no he sido

más que un trazo en la página ilegible

del curso de una historia sin regreso.

 

Es verdad, todo fluye, ¡hasta el olvido!;

todo pasa, quedarse no es posible.

Gracias por todo, Heráclito de Efeso.

                

II

                    Sólo sé que no sé nada.

                                Sócrates

Yo tampoco. Me pasan por el lado

los espectros de turno, con sus dientes

decrépitos de mármol aplazado.

¿No seremos nosotros, los vivientes?

 

Ignoro cuánto vale la esperanza,

un guiño en la penumbra, una voz nueva

en la babel del todo, la bonanza

cuando al fin vuelve el sol y el suelo abreva.

 

Desconozco la miel de los panales,

la esencia de mí mismo, la textura

de la palabra yerta en los cristales

 

antes de hacerse imagen en la hechura

volcánica de amores siderales.

Nada quiero saber, todo es locura.

 

Nada sé del enero en plenilunio,

de la cigüeña que avistó mi cuna,

de la fiebre que alzó su voz perruna

y se llevó mi sueño de aquel junio,

 

ni sé si arrastrarán mi calavera

una noche de augustos desamores

los que aplauden ahora, los deudores

que rabian y se aburren en la espera.

 

Asumo la sentencia —verbo y rito

de una pasión ¡por Dios!, transfigurada,

me aferro de tu axioma, soy el mito

 

de Damocles, a solas con la espada

que bufa su amenaza al infinito.

Bendita la cicuta. No sé nada.

                      

III

                            Pienso, luego existo.

                                             R. Descartes.

Yo también pienso: en las verdades hondas

que me apuntan con índice indiscreto

y tejen seculares trapisondas

que un día emergerán desde el secreto,

 

en las mentiras de melenas blondas 

—cada una le sirve de amuleto

a un Goliat que se burla de las hondas;

ya no hay davides para tanto reto―;

 

en las entrañas llenas de vacío

de mi universo escaso, en las centellas 

que aguardan aquí mismo; en el hastío

 

de las vírgenes púdicas y bellas

en el cenote, impávidas de frío…

mas no logro pensar en las estrellas.

 

No, Descartes, no pienses, mejor mira

a este sublime pecador pensante.

Escapa, si es que puedes, de la ira

inquisidora, del clamor punzante,

 

del juicio pertinaz de la mentira.

No pienses, ya lo hiciste, ya es bastante,

ya expusiste tus huesos en la pira,

el vulgo te ha escupido delirante.

 

Acaso nos veamos luego, luego,

en ese maremagnum nunca visto

del trasmundo que viene como fuego

 

con el viento a favor: bondad de Cristo.

Aquí me tienes, ignorante y ciego.

A veces pienso, pero ya no existo.

 

 

Ramón Martín Díaz Medina: Poeta, narrador, investigador y profesor cubano. Nació en Mayajigua, Yaguajay, Sancti Spíritus. Autor de los libros Umbral (decimario); Escrito sobre un lirio (sonetario); Espejo de Impaciencias (poesía); Absorto bajo el dintel (poesía) y Gallegos en Yaguajay (testimonio). Entre otras, fue incluido en las antologías colectivas Toda Luz y Toda Mía. Ha obtenido el Primer Premio Internacional de poesía Ciudad de Jerez de los Caballeros, España; Primer premio en el Concurso-festival Cubano- Canario de la Décima; Primer y tercer premios en el concurso nacional de glosas Canto alrededor del punto; y dos primeros premios en el concurso nacional de poesía Modesto San Gil.

 

Comentarios

Muy buena esta selección, debían publicarle más a este destacado autor

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