Música para los oídos

Daniela Grass • La Habana, Cuba

Hace muy poco, en un programa de la Televisión cubana, una mujer extranjera decía que en Cuba no es necesario componer, fabricar o distribuir la música, porque esta forma parte del ambiente y del carácter nacional. Para aquella visitante observadora —poco importa ahora su identidad o la del espacio televisivo—, los modos de hablar, de caminar y hasta de amar de los nacidos en esta Isla, marcan ritmos distintos que armonizan en la polifonía de los espacios abiertos, donde se reconoce mejor el mestizaje de nuestra identidad.

En nuestros días, tanto las expresiones musicales que convergen en el panorama sonoro cubano, como la “musicalidad” de la que hablaba la entrevistada de aquel programa, se revelan en un estado impuro donde se contamina lo auténtico con lo importado, lo original con lo trillado, lo popular con lo vulgar, lo bello con lo pedestre. Para quienes dictan la política cultural de la Isla, el reconocimiento de esta realidad cobra cada vez más importancia, ante el reto de orientar y contribuir a la educación de los públicos. Por esta razón, y a pesar de que en Cuba se cumple al pie de la letra aquello de que “todo el mundo baila cuando suenan una lata y un palo”, las instituciones vinculadas con la difusión de la música en el país han proyectado con mucho rigor sus principales actividades veraniegas.

En el coliseo de la Ciudad Deportiva (La Habana), el 21 de julio, Día Internacional de la Infancia, se producirá un evento singular protagonizado por niños y dedicado a ellos: la cantoría infantil del Coro Nacional que dirige la maestra Digna Guerra. Del mismo modo, otras cantorías se escucharán en los días siguientes en el complejo Morro-Cabaña, en homenaje a los líderes Fidel Castro y Hugo Chávez.

Tomando en cuenta que la música y el baile se encuentran entre los tipos de oferta de ocio preferidos por los cubanos, y que estos además se mezclan con otras formas de emplear el tiempo libre propias de la etapa estival (como ir a la playa o a centros recreativos nocturnos), esta es una de las principales variantes que prometen las instituciones culturales de todo el país, contando con la conjugación del talento artístico profesional con el de los aficionados.

Sin duda, la fórmula de mayor alcance e impacto para estos meses (julio y agosto, coincidiendo con la etapa de receso docente) son las giras nacionales, que sumarán en total 13 y estarán dedicadas, tanto al público adulto como a los adolescentes y niños. Para estos últimos, la cantautora Rosa Campos con su proyecto Amanecer Feliz, ha diseñado un programa variado que se extenderá por el occidente de la Isla entre el 7 y el 14 de agosto.

En el coliseo de la Ciudad Deportiva (La Habana), el 21 de julio, Día Internacional de la Infancia, se producirá un evento singular protagonizado por niños y dedicado a ellos: la cantoría infantil del Coro Nacional que dirige la maestra Digna Guerra. Del mismo modo, otras cantorías se escucharán en los días siguientes en el complejo Morro-Cabaña, en homenaje a los líderes Fidel Castro y Hugo Chávez.

Relevante por su matiz patriótico y por su carácter inédito, será la interpretación del Himno Nacional de Cuba a cargo de todas las bandas de concierto del país el 25 de julio, en saludo al aniversario 60 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.

Como se ha tenido en consideración también el amplio espectro de gustos musicales de los cubanos, y sobre todo de los jóvenes, en el verano habrá espacio para géneros como el pop, el rock, la música coral y sinfónica, el jazz, la trova y la música electrónica. Los cantantes Isis Flores y David Blanco se presentarán en más de tres provincias cada uno con sus bandas. Blanco culminará su gira nacional en la parte oeste del país, presentando los temas de su disco Entre Amigos.

Una de las agrupaciones rockeras más aclamadas del patio, Tendencia, partirá el 5 de julio desde la provincia de Granma, haciendo escalas hasta llegar a la zona más occidental de la Isla. Pinar del Río, la última parada de estos muchachos, ha sido escogida con total intencionalidad, pues allí se concentra una de las aficiones más fervorosas del rock & roll y del subgénero metal.

El experimentado jazzista Orlando Valle (Maraca), estará junto con su orquesta en los escenarios más importantes de las provincias centrales, Matanzas, La Habana, Artemisa, Mayabeque y Pinar del Río, entre el 6 y el 16 de julio. Por su parte, el popular cantautor Polito Ibáñez se unirá a la Orquesta Sinfónica Nacional para producir un pacto poco usual entre la llamada música clásica y el espíritu bohemio de la trova.

Si bien la gira de las orquestas sinfónicas por todo el país constituye uno de los logros del diseño de las estrategias de las instituciones culturales cubanas después de la depresión que significó para las agrupaciones de este tipo la etapa más crítica del periodo especial, otro no menos significativo es el que muchos de los ensembles corales hayan recuperado su trabajo y se presenten ahora con vigor y creatividad, a lo largo del territorio nacional, como lo hará este julio en su décimo aniversario Vocal Luna, bajo la batuta de Wilmia Verrier Quiñones.

Una atractiva y arriesgada manera de emprender la gira como hecho cultural, es la de los artistas, académicos y activistas nucleados en torno al proyecto Mujeres a Contracorriente. La cantante Rochy Ameneiro convoca a un grupo de amigos que se dedican desde la producción audiovisual, las artes plásticas, la creación literaria y la música misma, a promover el rechazo contra la violencia hacia las mujeres y las niñas. El periplo de esta troupe, iniciado en junio, incluye el trabajo con mujeres que participaron en la Campaña de Alfabetización, presentaciones de películas y discos, así como conciertos y charlas.

Sin duda, las orquestas bailables tendrán protagonismo en plazas públicas y centros recreativos este verano. Fiebre Latina y Manguaré estarán de recorrido por varias provincias, mientras que agrupaciones como Elito Revé y su Charangón, Pachito Alonso y sus Kini Kini, Tumbao Habana, Las Canelas, Pupy y los que son son, Hayla María Mompié, la Aragón y Maykel Blanco y su Salsa Mayor, actuarán en los carnavales municipales durante julio y agosto.

El experimentado jazzista Orlando Valle (Maraca), estará junto con su orquesta en los escenarios más importantes de las provincias centrales, Matanzas, La Habana, Artemisa, Mayabeque y Pinar del Río, entre el 6 y el 16 de julio. Por su parte, el popular cantautor Polito Ibáñez se unirá a la Orquesta Sinfónica Nacional para producir un pacto poco usual entre la llamada música clásica y el espíritu bohemio de la trova.

El Festival Proelectrónica, impulsado por la productora PM Records y el Laboratorio Nacional de Música Electroacústica, reunirá entre el 5 y el 13 de julio en La Habana a un amplio grupo de creadores que han venido emergiendo en los últimos diez años con propuestas renovadoras desde el terreno sonoro —e incluso visual—, al experimentar no solo con la música y los efectos, sino también con el video y las nuevas tecnologías como elementos útiles a la práctica artística en la contemporaneidad.

Para hacer confluir en un mismo espacio gustos y tendencias musicales con las opciones de recreación preferidas por los jóvenes, del 2 al 4 de agosto se celebrará el Festival de Verano en la Playa Jibacoa, donde tradicionalmente adquiere un peso principal la música electrónica. En esta ocasión, participarán reconocidos Djs, y bandas de rap, reggae y pop como Dejá Vu, Ernesto Blanco, Qva Libre y Triángulo Oscuro.

Todo el verano la empresa Artex mantendrá en el Pabellón Cuba, como parte de su feria Arte en La Rampa, los esperados conciertos de las tardes, orientados fundamentalmente al segmento juvenil de la población. Para la ocasión —aunque se extenderá el resto del año— se ha desplegado la sugestiva campaña “Música +3”, como celebración de los aniversarios 20 de la disquera BisMusic y de la agencia Musicalia, y el 15 de la agencia de representación Clave Cubana.

La Feria Arte en La Rampa, que se ha mantenido por años entre las opciones fundamentales del verano, es uno de los espacios donde mejor se refleja la voluntad de garantizar para el público propuestas culturales más que experiencias de consumo artístico por manifestaciones aisladas. Quien visite el Pabellón en el verano para escuchar a su cantante favorito, tal vez encuentre en algún espacio de aquella instalación, un libro que nunca antes imaginó leer.

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.

Más información sobre opciones de formato