Inicio de la Semana Cultural Venezolana 

Mirar al pasado para mover el mundo

Rachel D. Rojas • La Habana, Cuba

 

                                                       “El arte, como la sal a los alimentos, preserva a las naciones”
                                                                                                                            José  Martí

Las artes, utilitarias o no, permiten comprender un importante segmento de la historia humana, una secuencia del tiempo invertido por hombres y mujeres para dejar huellas y mejorar su vida. Por estos días, cuando la Casa Museo Simón Bolívar cumple 20 años de fundada, se inaugura además la Semana Cultural de Venezuela en Cuba con dos exposiciones dotadas del peculiar lenguaje de los primeros hombres, ambas oportunas para conocer el devenir de la sociedad venezolana en sus concepciones estéticas y espirituales.

Imagen: La Jiribilla

Inaugurada por el embajador de Venezuela en Cuba, Edgardo Ramírez, la jornada cultural se extiende a varios puntos del país y se visibiliza desde varias manifestaciones artísticas. Respecto a las relaciones entre los pueblos de ambos países, el también presente Vicepresidente del Consejo de Ministros de Venezuela, Jorge Antonio Giordani Cordero, expresó que “la hermandad entre los pueblos es algo que se cultiva. Primero Bolívar, luego Martí: hablamos de una hermandad que se ha cultivado a través de nuestra historia y de nuestros líderes. Por eso hay que preservarla, para los jóvenes, porque el futuro hoy es tan importante como el pasado”.

En ese sentido, la necesidad de conocer a fondo el pasado de las naciones se entona en un mundo donde la desmemoria es el arma más poderosa contra la articulación de los pueblos. Esta primera jornada de la Semana Cultural comienza entonces por la cerámica —tierra, agua, aire y fuego— una de las manifestaciones plásticas más antiguas, y se extiende hacia disímiles objetos artesanales provenientes de las etnias existentes en nueve de los estados venezolanos.

Imagen: La Jiribilla

Si nos adecuáramos a la concepción de cultura popular del prestigioso profesor y crítico de arte paraguayo Ticio Escobar, que se refiere al conjunto de prácticas de un grupo subalterno, el cual se reconoce como comunidad y produce símbolos propios (o se apropia de los ajenos), estas muestras, aunque abarcan la creación simbólica y práctica de antiguas comunidades venezolanas, contienen en su discurso formas de comunicar distintas a las dominantes. Así crean también otros grupos conscientes de su carácter minoritario, lo cual los hace partícipes de la cultura popular de su nación. Las exposiciones Testimonios artesanales de la Venezuela indígena contemporánea y La cerámica venezolana: tradición que nace del barro se inscriben, de acuerdo con la metodología adoptada por la Dirección de Patrimonio Cultural de la Oficina del Historiador, pero también por su discurso de resistencia y originalidad, en la manifestación de Arte Popular.

Además, al anunciar la inauguración de la exposición fotográfica sobre los encuentros de Fidel Castro y Hugo Chávez, que también se exhibe en las paredes de la institución, la especialista de la Casa Museo Lesbia Méndez Vargas, afirmó que los recuerdos de “la primera visita del Comandante Hugo Chávez Frías, y también de la segunda, diez años después, son guardados aquí de modo especial”.

Imagen: La Jiribilla

Tornear el futuro

Decía el antropólogo argentino Adolfo Colombre, uno de los autores de Hacia una teoría americana del arte, que mediante el símbolo “la energía de las cosas se trasforma en energía síquica, que es también energía, aunque de otra naturaleza. Y en tanto energía mueve el mundo”.

Fue quizá por ese movimiento causado por la energía que también en estas fechas se produce la primera graduación de la Universidad de San Gerónimo, ubicada en el centro de La Habana Vieja. Dos de esos graduados, en este caso licenciadas ya, culminaron su ejercicio de defensa con la máxima calificación justo antes de la inauguración de la Semana Cultural Venezolana en la Casa Museo Simón Bolívar.

Imagen: La Jiribilla

Parecería este un hecho fortuito, pero no existe tal cosa en este mundo movido por energía. Las licenciadas en Preservación y Gestión del Patrimonio Histórico Cultural, Yhindra Benítez y Dora Cancio, son las autoras del rediseño museográfico 1 y del estudio museológico de las muestras de artesanía y cerámica exhibidas en esta jornada. La concreción de ese diseño se llevó a cabo con la exposición misma de las piezas, de modo que su ejercicio de defensa no pudo estar más completo.

La museóloga de la Casa Museo Simón Bolívar, Dora H. Cancio Benítez, fue la graduada a cargo de la exposición Testimonios artesanales de la Venezuela indígena contemporánea. La muestra permite conocer y trasmitir a través de sus piezas las prácticas culturales de “los pueblos testimonios” de Venezuela, según la especialista. “En la sala expositiva dialogan nueve etnias, representadas por diferentes objetos, los cuales pondrán al visitante en contacto con la producción material y los códigos simbólicos de los distintos grupos étnicos. La presencia de piezas ceremoniales junto al chinchorro, hamacas y hermosas cestas, hacen del espacio un interesante lugar donde apreciar la herencia cultural dejada en América por sus primeros pobladores”, explicó Dora. Entre los valores de la muestra se halla el de contener cestas confeccionadas por etnias del Amazonas venezolano a partir de una de las técnicas más antiguas, la cual consiste en trabajar la fibra en forma de espiral.

Por su parte, Yhindra Esperanza Benítez Cruz, quien se ha desempeñado como técnica química del Gabinete de Conservación y Restauración, al graduarse de Preservación y Gestión del Patrimonio…, tuvo que sumergirse en un área del conocimiento totalmente nueva para ella. El campo de estudio de las ciencias sociales viene a complementar para ella una visión de la que se han nutrido las piezas de La cerámica venezolana: tradición que nace del barro. En esta exposición están representados también nueve estados venezolanos, con obras que van desde la cerámica artística hasta las realizadas por maestros populares de los estados Falcón y Trujillo; algunas piezas pertenecen a la Casa Museo y otras provienen de coleccionistas particulares.

Imagen: La Jiribilla

La exposición fue complementada con la creación en vivo de algunas réplicas de estas obras, elaboradas por la ceramista cubana Amelia Carballo. “Me gusta mucho el torno, aunque no soy muy diestra como un alfarero de producción, que en unos pocos minutos levanta una pieza. En todo caso utilizo el torno para hacer formas básicas a partir de las cuales salen mis creaciones. Es como dibujar, pero con barro”, explicó a los visitantes una vez terminado el recorrido. A partir de ahora, también Ud. está invitado a mover el mundo y darle forma al futuro. Si desea, puede comenzar por la Casa Museo Simón Bolívar.



Nota:

1. Los títulos de ambas tesis son: Revelar las esencias de un trenzado cultural: valores museales de la artesanía indígena venezolana contemporánea en el discurso museístico de la Casa Museo Simón Bolívar (Dora H. Cancio Benítez) y Los signos del barro: legado cultural de la colección de cerámica venezolana de la Casa Museo Simón Bolívar (Yhindra Esperanza Benítez Cruz).

 

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