Reglamento para la ejecución de la Ley de Protección al Patrimonio

• La Habana, Cuba

DECRETO No. 118

POR CUANTO:

La Ley, del 4 de agosto de 1977, Ley de Protección al Patrimonio Cultural, en su Disposición Transitoria Segunda, faculta al Ministro de Cultura para elaborar y redactar el Reglamento de la Ley, y someterlo a la aprobación del Consejo de Ministros.

 

 

POR CUANTO:

El Ministro de Cultura, en cumplimiento de lo dispuesto en la mencionada Disposición Transitoria, ha elaborado el Proyecto de Reglamento que procede aprobar.

 

 

POR TANTO:

En uso de las facultades que le han sido conferidas, el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros adopta lo siguiente:

 

REGLAMENTO PARA LA EJECUCION DELA LEY DE PROTECCION AL PATRIMONIO

CAPITULO I

DEL PATRIMONIO CULTURAL

ARTICULO 1: El Patrimonio Cultural de la Nación está integrado por aquellos bienes, muebles e inmuebles, que son la expresión o el testimonio de la creación humana o de la evolución de la naturaleza y que tienen especial relevancia en relación con la arqueología, la prehistoria, la historia, la literatura, la educación, el arte, la ciencia y la cultura en general, y fundamentalmente:

a) Los documentos y demás bienes relacionados con la historia, con inclusión de las de la ciencia y la técnica, así como con la vida de los forjadores de la nacionalidad y la independencia, dirigentes y personalidades sobresalientes, y con los acontecimientos de importancia nacional e internacional;

b) las especies y ejemplares raros o especímenes tipo de la flora y la fauna, así como las colecciones u objetos de interés científico;

c) el producto de las excavaciones y descubrimientos arqueológicos;

ch) los elementos provenientes de la desmembración de monumentos artísticos o históricos y de los lugares arqueológicos;

d) los bienes de interés artístico tales como los objetos originales de las artes plásticas y decorativas, así como de las artes aplicadas y del arte popular;

e) los objetos y documentos etnológicos o folklóricos;

f) los manuscritos raros, incunables y otros libros, documentos y publicaciones de interés especial;

g) los archivos, incluidos los fotográficos, fonográficos y cinematográficos;

h) los mapas y otros materiales cartográficos, partituras originales o impresas, ediciones de interés especial y grabaciones sonoras;

i) los objetos de interés numismático y filatélico, incluidos los sellos fiscales y otros análogos, sueltos o en colecciones;

j) los objetos etnográficos e instrumentos musicales;

k) todo centro histórico urbano, construcción o sitio que merezca ser conservado por su significación cultural, histórica o social, como establece la Ley 2, de 4 de agosto de 1977, Ley de los Monumentos Nacionales y Locales, y su Reglamento; y

l) todos los demás bienes que el Ministerio de Cultura declare parte del Patrimonio Cultural de la Nación.

ARTICULO 2: El Ministerio de Cultura precisará y declarará a través de su Dirección de Patrimonio Cultural, los bienes que deben formar parte del Patrimonio Cultural de la Nación, los cuales estarán sujetos a preceptos de la Ley de Protección al Patrimonio Cultural y del presente Reglamento.

CAPITULO II

DEL REGISTRO NACIONAL DE BIENES CULTURALES DE LA REPUBLICA DE CUBA

ARTICULO 3: El Registro Nacional de Bienes Culturales de la República de Cuba, entidad adscripta al Ministerio de Cultura, estará dirigido por un director que lo represente ante los órganos y organismos del Estado, organizaciones políticas, sociales y de masas, o cualquier otra persona natural o jurídica, nacional o extranjera.

ARTICULO 4: El Director del Registro Nacional de Bienes Culturales de la República de Cuba será designado y removido por el Ministro de Cultura.

ARTICULO 5: Para mejor cumplimiento de las funciones asignadas, así como para establecer las coordinaciones necesarias para el asesoramiento en el desarrollo de sus funciones, el Registro contará con un cuerpo de delegados asesores designados por los organismos, dependencias e instituciones siguientes:

A propuesta de dichos delegados asesores, el Ministerio de Cultura podrá disponer que integren también el cuerpo de asesores, delegados designados por otros organismos que, por la índole de sus funciones, puedan coadyuvar a la consecución de los objetivos de la Ley 1, de 4 de agosto de 1977, y del presente Reglamento.

ARTICULO 6: El Registro Nacional de Bienes Culturales de la República de Cuba contará también con un grupo de asesores integrados por técnicos y especialistas pertenecientes a la Dirección de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura, así como otros especialistas cuyos servicios de consulta solicite eventualmente el Ministerio de Cultura, previo acuerdo con la Dirección del órgano, organismo u organización, dependencia y empresa que corresponda.

CAPITULO III

DE LAS FUNCIONES DEL REGISTRO NACIONAL DE BIENES CULTURALES DE LA REPUBLICA DE CUBA.

ARTICULO 7: Serán funciones del Registro Nacional de Bienes Culturales de la República de Cuba:

a) Dirigir y ejecutar la inscripción de los bienes que hayan sido declarados Patrimonio Cultural de la Nación, por la Dirección de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura, así como de los bienes de valor museable que se encuentren en el territorio nacional, a cuyos efectos expedirá las certificaciones que corresponda;

b) establecer, organizar y supervisar un inventario general que permita el conocimiento, control y evaluación de todos los bienes a que se ha hecho referencia en el inciso anterior;

c) requerir a las personas naturales o jurídicas tenedoras, por cualquier título, de bienes que sean parte integrante del Patrimonio Cultural de la Nación o de bienes de valor museable, para que los declare en el Registro Nacional de Bienes Culturales de la República de Cuba;

ch) notificar la inscripción realizada de oficio, dentro del término de treinta días de verificada, al propietario, poseedor, usuario o tenedor, por cualquier título, de un bien declarado parte del Patrimonio Cultural de la Nación o de un bien museable;

d) coordinar con la Aduana General de la República las medidas necesarias para certificar la entrada al territorio nacional de bienes culturales que, pertenecientes a personas naturales o jurídicas, por cualquier causa han de permanecer con carácter temporal o definitivo en el país, e informar a la Dirección de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura la entrada de dichos bienes;

e) establecer el procedimiento para dejar constancia de las autorizaciones de transmisión del dominio o posesión de los bienes culturales protegidos por la Ley de Protección al Patrimonio Cultural y el presente Reglamento, otorgadas por la Dirección de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura, y notificar a las autoridades competentes las infracciones de lo dispuesto al efecto;

f) establecer los deberes de las personas naturales o jurídicas poseedoras de los bienes culturales considerados parte del Patrimonio Cultural de la Nación o de bienes museables en cuanto a la notificación de cambios de ubicación, modo de utilización y estado de conservación de dichos bienes;

g) instaurar el procedimiento para hacer constar los datos que identifiquen a las personas naturales o jurídicas tenedoras de bienes culturales que formen parte del Patrimonio Cultural de la Nación o de bienes museables, así como sobre la razón del interés cultural de los bienes poseídos;

h) mantener actualizado el control sobre los bienes a que se ha hecho referencia precedentemente, que por diferentes razones se encuentran permanentemente en territorio extranjero y están relacionados con la historia, la ciencia, el arte y, en general, con la cultura cubana, así como de todas las obras igualmente significativas propiedad de la República de Cuba;

i) cumplimentar, en lo que corresponda, las medidas dictadas por la Dirección de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura sobre la protección de los bienes a que se refieren la Ley y el presente Reglamento; y

j) elaborar las propuestas que coadyuven al mejor cumplimiento de la Ley 1, del 4 de agosto de 1977, y someterlas a la consideración de la Dirección de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura.

CAPITULO IV

DE LOS REGISTROS PROVINCIALES Y EL REGISTRO MUNICIPAL

ISLA DE LA JUVENTUD

 

ARTICULO 8: El Registro Nacional de Bienes Culturales de la República de Cuba, para el mejor desenvolvimiento de sus funciones, se asistirá con registros provinciales de bienes culturales, adscriptos a las direcciones de Cultura de los órganos provinciales del Poder Popular, así como de un Registro en el Municipio Especial Isla de la Juventud, adscripto a la Dirección de Cultura del órgano municipal del Poder Popular, los que procederán a inscribir los bienes a que se hace referencia en el presente Reglamento, lo que comunicarán al Registro Nacional. Se exceptúa de lo anteriormente dispuesto la provincia de Ciudad de la Habana, que será atendida directamente por el Registro Nacional de Bienes Culturales de la República de Cuba.

Estos registros estarán dirigidos técnica y metodológicamente por el Registro Nacional de Bienes Culturales de la República de Cuba.

ARTICULO 9: El Registro Nacional de Bienes Culturales de la República de Cuba supervisará el trabajo de los registros provinciales y del Registro del Municipio Especial Isla de la Juventud.

ARTICULO 10: Los directores de los registros provinciales de Bienes Culturales serán asignados y removidos por los comités ejecutivos provinciales del Poder Popular correspondientes. En el caso del Registro del Municipio Especial Isla de la Juventud, su director será designado por el Comité Ejecutivo del órgano municipal del Poder Popular.

ARTICULO 11: La designación de Director del Registro Provincial de Bienes Culturales deberá recaer en uno de los funcionarios de la Dirección de Cultura del órgano provincial del Poder Popular correspondiente. En el Municipio Especial Isla de la Juventud dicha designación deberá recaer en un funcionario de la Dirección de Cultura del órgano municipal del Poder Popular.

ARTICULO 12: Los registros provinciales y el Registro del Municipio Especial Isla de la Juventud tramitarán y remitirán al Registro Nacional de Bienes Culturales de la República de Cuba el inventario de las obras que formen parte del Patrimonio Cultural de la Nación o de carácter museable que estén en el territorio de la provincia o del municipio, según el caso, para el debido asentamiento y control, así como las propuestas para la declaración de los bienes que, según su criterio, deben formar parte del Patrimonio Cultural de la Nación.

ARTICULO 13: Los registros provinciales y el Registro del Municipio Especial Isla de la Juventud tramitarán y remitirán al Registro Nacional de Bienes Culturales de la República de Cuba las propuestas de requerimiento a las personas naturales o jurídicas poseedoras, por cualquier título, de bienes que hayan sido declarados parte del Patrimonio Cultural de la Nación o de carácter museable.

ARTICULO 14: Los registros provinciales y el Registro del Municipio Especial Isla de la Juventud remitirán al Registro Nacional de Bienes Culturales de la República de Cuba las solicitudes para remozar, modificar, restaurar o realizar cualquier trabajo que se pretenda llevar a cabo en un bien declarado Patrimonio Cultural de la Nación, a fin de someterlas a la ulterior consideración y determinación de la Dirección de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura. Asimismo estarán obligados a ofrecer una información periódica sobre el estado de conservación de dichos bienes y sobre el cumplimiento de los lineamientos técnicos para su conservación establecidos por la Dirección de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura.

ARTICULO 15: Las direcciones de Cultura de los órganos provinciales del Poder Popular y la del Municipio Especial Isla de la Juventud remitirán a la Dirección de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura las solicitudes de transmisión de dominio o posesión y de exportación de bienes considerados parte del Patrimonio Cultural de la Nación o museables, que pretendan llevarse a cabo en el territorio de la provincia o en el municipio, la que autorizará o no, e informará al Registro Nacional de Bienes Culturales de la República de Cuba, para el trámite correspondiente y la notificación a los registros provinciales y al municipal señalados.

CAPITULO V

DE LA DECLARACION DE BIENES CULTURALES

ARTICULO 16: La declaración de los bienes que han de integrar el Patrimonio Cultural de la Nación se realizará atendiendo al valor o interés que tengan en relación con la arqueología, la prehistoria, la historia, la literatura, la educación, el arte, la ciencia, la técnica y la cultura cubana en general, así como otros bienes que sin ser parte del patrimonio cultural cubano, se consideren museables por su importancia, como ejemplos de la cultura universal, los cuales están protegidos por la Ley y el presente Reglamento.

ARTICULO 17: La Dirección de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura atenderá las proposiciones y sugerencias que debidamente fundamentadas y en cumplimiento de la declaración de Patrimonio Cultural de la Nación a que se refiere el Artículo 2 del presente Reglamento, someta a su consideración el Registro Nacional de Bienes Culturales de la República de Cuba, o cualquier otra institución.

ARTICULO 18: Una vez determinados y declarados los bienes que han de integrar el Patrimonio Cultural de la Nación, así como de los bienes considerados museables, la Dirección de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura se lo comunicará al Registro Nacional de Bienes Culturales de la República de Cuba, que a su vez, estará obligado a notificarlo a todos los órganos, organismos u organizaciones relacionados con tal declaración.

ARTICULO 19: Realizada la declaración a que se ha hecho referencia en el Artículo 18, el Registro Nacional de Bienes Culturales de la República de Cuba ha de notificarla a las personas naturales o jurídicas poseedoras de esos bienes, sin que ello implique modificación del título en el cual conste la posesión.

Igualmente, cuando la Dirección de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura considere que un bien determinado es parte del Patrimonio Cultural de la Nación, o posee carácter museable, el Registro Nacional de Bienes Culturales de la República de Cuba procederá a su inscripción, de oficio, y notificará tal inscripción, en un término no mayor de treinta días hábiles, contados a partir de verificada, al propietario, poseedor, usuario o tenedor por cualquier título sin que ello implique modificación del título en el cual conste la posesión.

ARTICULO 20: Toda declaración de monumento nacional o monumento local por la Comisión Nacional de Monumentos, al amparo de lo consignado en el Artículo 4, inciso 3, de la Ley 2, del 4 de agosto de 1977, Ley de los Monumentos Nacionales y Locales, deberá comunicarse al Registro Nacional de Bienes Culturales de la República de Cuba, a los efectos de su inscripción como parte del Patrimonio Cultural de la Nación.

CAPITULO VI

DE LA INSCRIPCION Y DEL INVENTARIO GENERAL DE LOS BIENES CULTURALES

ARTICULO 21: El Registro Nacional de Bienes Culturales de la República de Cuba, en coordinación con los registros provinciales y el del Municipio Especial Isla de la Juventud, contará con un registro para la inscripción de los bienes que se declaren Patrimonio Cultural de la Nación o de valor museable, y con un inventario general que permita el conocimiento y evaluación de esos bienes.

ARTICULO 22: En el registro para la inscripción de los bienes a que se ha hecho referencia en el Artículo 21, se harán constar, entre otros, los siguientes aspectos:

a) Datos que permitan identificar plenamente los bienes culturales objetos de la inscripción;

b) lugar en que estén situados los bienes culturales;

c) datos que identifiquen la persona natural o jurídica tenedora, por cualquier título, de un bien cultural; y

ch) razón del interés cultural de los bienes inscriptos.

ARTICULO 23: El inventario general a que se refiere el Artículo 21, se confeccionará con observancia de las normas establecidas por la Dirección de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura para inventariar y catalogar los bienes culturales.

ARTICULO 24: Cuando el Registro Nacional de Bienes Culturales de la República de Cuba requiera a personas naturales o jurídicas, poseedoras o tenedoras por cualquier título de bienes que constituyan Patrimonio Cultural de la Nación, o de bienes museables, estas estarán obligadas a concurrir ante el expresado Registro en el improrrogable término de sesenta días hábiles, contados a partir de la fecha de la notificación, con el objeto de cumplir la inscripción del bien o bienes por los que se les haya requerido y cuantos otros requisitos se establecen en la Ley y el presente Reglamento.

ARTICULO 25: Siempre que un bien determinado sea declarado parte del Patrimonio Cultural de la Nación, o sea considerado museable, se procederá a su inscripción de oficio, tal como se establece en el Artículo 19.

Al notificar la inscripción así dispuesta, el Registro Nacional de Bienes Culturales de la República de Cuba ha de requerir a la persona natural o jurídica poseedora del referido bien para que, en el término señalado en el Artículo 24, concurra al Registro a cumplir cuantos requisitos sean necesarios de acuerdo con lo establecido en la Ley y en el presente Reglamento.

ARTICULO 26: Cuando la persona natural o jurídica requerida según lo dispuesto en los artículos 24 y 25 no concurriera al Registro Nacional de Bienes Culturales de la República de Cuba, dentro del término señalado en el requerimiento, el Ministerio de Cultura procederá de acuerdo con lo establecido en el artículo 47.

CAPITULO VII

DE LA PROTECCION DE LOS BIENES CULTURALES

ARTICULO 27: Se entiende por protección de los bienes culturales, todas las medidas de carácter legal e institucional, incluidas las medidas técnicas, de restauración y otras, que tiendan a mantener la integridad de los bienes culturales frente a los distintos agentes que puedan poner en peligro la perdurabilidad de todo o parte de un bien considerado Patrimonio Cultural de la Nación o de valor museable.

ARTICULO 28: Todo propietario, poseedor, usuario o tenedor por cualquier título de un bien declarado parte del Patrimonio Cultural de la Nación o museable, inscripto o no en el Registro Nacional de Bienes Culturales de la República de Cuba, estará obligado a garantizar su conservación y absoluta integridad.

ARTICULO 29: Una vez declarado un bien parte del Patrimonio Cultural de la Nación o museable se considerará de utilidad pública e interés social y quedará sujeto a la protección y las restricciones de la Ley de Protección al Patrimonio Cultural, del presente Reglamento y de las demás disposiciones que determine el Ministerio de Cultura.

ARTICULO 30: El Ministerio de Cultura a través de su Dirección de Patrimonio Cultural, dictará cuantas medidas sean necesarias para garantizar la protección, conservación y restauración adecuadas de los bienes declarados Patrimonio Cultural de la Nación o de valor museable.

ARTICULO 31: Todo propietario, poseedor, usuario o tenedor, por cualquier título, de un bien considerado parte del Patrimonio Cultural de la Nación o de valor museable, deberá solicitar de la Dirección de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura autorización para remozar, modificar, restaurar o realizar cualquier tipo de cambio o alteración en el expresado bien, la que aprobará o rechazará lo solicitado en un término no mayor de sesenta días hábiles, contados a partir de presentada la solicitud.

ARTICULO 32: En la solicitud que se someta a la Dirección de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura para remozar, modificar, restaurar o llevar a cabo cualquier tipo de cambio o alteración en un bien considerado Patrimonio Cultural de la Nación o museable se harán constar, entre otros, los siguientes particulares:

a) Causa que haya originado la solicitud;

b) memoria descriptiva del trabajo que se pretenda realizar;

c) entidad ejecutoria, responsable técnico y personal especializado que realizará el trabajo; y

d) fotografías del estado en que se encuentre el bien.

ARTICULO 33: La autorización que se conceda para realizar los trabajos a que se refiere el Artículo 31 implica la obligación expresa de aceptar inspecciones en la forma en que la Dirección de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura considere, según el caso, así como la de informar periódicamente sobre el estado en que se encuentran los referidos trabajos. Ambas circunstancias se determinarán mediante acuerdo con el solicitante, previo a la ejecución de los trabajos.

En caso de que se detecten en cualquier inspección cambios o alteraciones en relación con los trabajos aprobados, el solicitante estará obligado a cumplir todas las prescripciones técnicas que se le indiquen en esa oportunidad.

ARTICULO 34: Todo proceso de restauración, cambio o alteración que se acometa en un bien considerado Patrimonio Cultural de la Nación o museable, sin la autorización establecida por este Reglamento, o que contravenga lo que éste disponga al efecto, será suspendido por disposición de la Dirección de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura, por las direcciones de Cultura de los órganos provinciales del Poder Popular o del Municipio Especial Isla de la Juventud, según el caso, hasta que se determine lo que corresponda en cuanto a su continuación o paralización definitiva.

ARTICULO 35: Los gastos originados por el remozamiento, modificación, restauración, cambio o alteración que disponga la Dirección de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura en un bien declarado Patrimonio Cultural de la Nación o museable, serán sufragados por el organismo o institución, estatal o privado, propietario o poseedor de dicho bien.

ARTICULO 36: El propietario, poseedor, usuario o tenedor por cualquier título de un bien considerado parte del Patrimonio Cultural de la Nación o museable, estará obligado a comunicar a la Dirección de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura, cualquier circunstancia que hubiera afectado o pudiera afectar el estado físico del bien, dentro de un término no mayor de cinco días contados a partir de la fecha en que tuviere conocimiento de ello.

Igual obligación tendrá cualquier persona que tenga conocimiento de esta situación.

ARTICULO 37: Todo cambio de ubicación o modo de utilización, permanente o temporal, de un bien considerado Patrimonio Cultural de la Nación o museable, requerirá la autorización previa y expresa de la Dirección de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura, quien la otorgará o no, lo que comunicará al Registro Nacional de Bienes Culturales de la República de Cuba, para su asiento y control.

ARTICULO 38: La persona natural o jurídica, propietaria o poseedora por cualquier título de un bien que integre el Patrimonio Cultural de la Nación o tenga valor museable, estará obligada a garantizar el libre acceso y reconocimiento a dicho bien a fin de facilitar la labor de su salvaguarda y conservación por la Dirección de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura y, en su caso, por el Registro Nacional de Bienes Culturales de la República de Cuba con excepción de aquellos bienes que se encuentren en objetivos o zonas militares, para los que se requerirá autorización previa.

ARTICULO 39: Estará prohibido reproducir o copiar los bienes culturales protegidos por la Ley 1, del 4 de agosto de 1977, y el presente Reglamento, sin la autorización previa de la Dirección de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura.

ARTICULO 40: Todo propietario, poseedor, usuario o tenedor por cualquier título de un bien considerado Patrimonio Cultural de la Nación o museable, estará obligado a cumplir las disposiciones que el Ministerio de Cultura disponga para su protección.

CAPITULO VIII

DE LA TRANSMISION DEL DOMINIO

ARTICULO 41: La Dirección de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura, conocerá toda solicitud y determinará la aprobación y autorización de transmisión del dominio o posesión de un bien considerado