Antonio María Romeu

Josefina Ortega • La Habana, Cuba

Si bien es cierto que a este genio de la música cubana se le llama El Mago de las Teclas, Antonio María Romeu no solo fue un virtuoso del piano, sino también un destacado compositor, como lo demuestran sus criollísimos danzones, entre los que sobresalen: “La Danza de los millones”, “La Flauta Mágica”, “El servicio obligatorio”, “El barbero de Sevilla”, “La cleptómana” y “Tres lindas cubanas”, este último, de 1926, es el más famoso de los más de quinientos danzones que creó y el primero donde se tocó un solo de piano. Sin duda, mucho se debe a esta impresionante obra suya y a su muy personal estilo pianístico que el danzón lograra consolidarse como nuestro baile nacional.

Imagen: La Jiribilla

Por la calidad de sus composiciones, el músico francés Darius Milhaud se inspiró entre 1920 y 1921 en el danzón de Romeu “Ojos triunfadores” para componer una obertura sinfónica, y Am