Cubadebate:
la interacción con sus audiencias

En el socialismo cubano, erigido sobre el consenso y la participación popular, la interacción de los medios y el pueblo al que se deben debiera ser objetivo y esencia.

Los medios digitales son un escenario propicio para ese intercambio con las audiencias.

Internet y las nuevas tecnologías están cambiando al periodismo. No solo han venido a acelerar la inmediatez noticiosa de la que blasonaron en su tiempo la radio y la televisión (ya se busca la instantaneidad), y han permitido concentrar en una pantalla la noticia vista desde múltiples medios; sino que también han servido para erosionar el monopolio informativo de los medios y han convertido el hecho comunicacional en los medios de un proceso unidireccional en uno de direcciones múltiples.

Imagen: La Jiribilla

Si bien los periódicos, la radio y la tv tradicional abrieron espacios de participación a sus audiencias, en los medios digitales estos pueden recibir respuestas, reacciones, análisis y aportes de sus lectores, oyentes y televidentes de manera instantánea, en múltiples canales de conversación.

En el periodismo moderno, un modelo comunicativo basado en leer noticias de manera unidireccional, sin poder comentarlas, compartirlas o reenviarlas, carece casi de sentido. Como señala el catedrático español Enrique Dans: “Hoy, un medio ya no puede ser un simple lugar al que acudir en busca de noticias: tiene que ser, además, una máquina de café virtual donde poder convertirlas en el sujeto de una conversación”

En ese sentido socializador, múltiple, se basa el actuar de Cubadebate, el medio digital más visible de la web cubana, que el próximo 5 de agosto cumplirá sus 10 años de fundado.

Si su propósito fundador en 2003, por voluntad e iniciativa de un grupo de periodistas cubanos y colegas extranjeros —como la recién fallecida amiga Bernie Dwyer— fue abrir un debate con el mundo desde la verdad y con los argumentos de la Revolución frente a las manipulaciones y mentiras de los grandes medios; ese empeño se multiplicó, hacia adentro y hacia afuera, con el paso en junio de 2009 a la nueva versión de Cubadebate, sustentada en las herramientas de la web 2.0.

La interactividad marcó nuestro trabajo. Las redes sociales multiplicaron el mensaje y el debate. Solo en Facebook sostenemos 30 sitios de temáticas diversas, con más de 704 000 seguidores. El más notorio es el sitio oficial de Cubadebate en Facebook con más de 133 mil seguidores.

En Twitter, de otro lado, administramos 33 cuentas con un alcance de más de 1 millón 24 mil seguidores. El gran cañón en esta red es la cuenta “Reflexiones de Fidel”, con 401 159 seguidores.

Pero el más notorio aporte al intercambio y la riqueza de nuestro sitio lo han aportado los comentarios de los lectores. Han contribuido a los contenidos, los han criticado, nos sugieren temas, nos alertan de noticias, denuncian ilegalidades o maltratos, reconocen buenas gestiones, ofrecen apoyo revolucionario a las grandes tareas y metas de nuestro proceso, proponen soluciones a los problemas. Esa riqueza incluye además nuestras insuficiencias educacionales present