Gloria, Wakolda y Jirafas en busca de visibilidad

Joel del Río • La Habana, Cuba

Una película chilena, la otra argentina y cubana la de más acá, están compitiendo ahora mismo en el Festival de Lima, que se celebra desde el 9 de agosto en la capital peruana. En este periodo, la ciudad a orillas del Pacífico deviene capital del cine latinoamericano, tal y como le ocurre, a los festivales de La Habana y Guadalajara, por solo mencionar dos, en sus fechas respectivas. En Lima compiten dieciocho películas en la sección oficial de esta edición número 17 y a continuación enumeramos algunas de ellas, aunque solo detallaremos las tres mencionadas en el título.

En esta edición, Chile presentará tres películas: Il futuro, de Alicia Scherson; El verano de los peces voladores, de Marcela Said y Gloria de Sebastián Lelio, que fue aclamada cuando se presentó en el festival de Berlín a principios de este año. Argentina también presenta tres obras: la ya mencionada Wakolda, de Lucía Puenzo (aplaudida en Cannes); La Paz, de Santiago Loza y Tesis sobre un homicidio, de Hernán Goldfrid. Cuba solo concursa con Jirafas, de Enrique Álvarez, filme intimista, que se desarrolla mayormente en una sola locación y representa tal vez el segmento más progresivo y realista del cine reciente generado en la Isla. La necesidad de encontrar una supervivencia decorosa y de llegar a consensos de comprensión y tolerancia están en el trasfondo de esta historia sobre tres jóvenes, un hombre y dos mujeres, en franca batalla por lograr la posesión de una casa en litigio.

Muy distintos personajes protagonizan Gloria, que propone un primer plano a la intimidad de una mujer de 60 años que se niega a desactivarse en términos afectivos y sexuales. La película chilena ha sido aplaudida en todas partes como una tragicomedia audaz sobre la vejez, optimista sin falsedades, y profundamente inspiradora. Donde los norteamericanos hubieran repetido el molde de la comedia romántica con Meryl Streep repitiendo histrionismos y mohines, el chileno Sebastián Lelio habla de los problemas reales de la edad como la soledad, la sensación de derrota y los problemas para alcanzar la satisfacción sexual. Con una actuación descomunal de Paulina García en el protagónico (ella ganó nada menos que el Oso de Plata a la mejor actuación femenina en el más reciente festival de Berlín), la película tiene un mensaje que trasciende la realidad chilena, como afirmaron buena parte de los periodistas acreditados en la capital de Alemania.

Ubicada junto con la peruana Claudia Llosa y la coterránea Lucrecia Martel entre las directoras latinoamericanas que han cambiado el relieve habitualmente masculino, por no decir machista, del cine latinoamericano, Lucía Puenzo alcanzó decenas de premios internacionales, entre otros el Grand Prix de la Semana de la Crítica en el Festival de Cannes, el Goya y el Ariel, con su película XXY. Luego, vino El niño pez, que trataba similares temáticas a su película anterior pero con mucha menor fuerza. Al parecer, el verdadero cambio de registro viene con Wakolda, una aproximación al tiempo en que el criminal de guerra nazi Joseph Mengele, interpretado por el español Alex Brendemühl, estuvo refugiado en Argentina. La película ya tiene garantizada una plaza en los próximos festivales de San Sebatián y Biarritz. Todo indica que en diciembre también la tendremos en La Habana.

Ambientada con alto sentido de suspenso en la Patagonia de los años sesenta, Wakolda crea un paralelo entre el ideal nazi y el de la familia argentina tradicional, basada en la perfección y la pureza racial y genética. Alex Brendemuhl interpreta al doctor criminal, acogido con todos los honores, y la consecuente protección por personajes de la elite.  Lucía Puenzo se apoyó en su propia novela, la cual redactó a partir de rumores, mitos y de la realidad conocida sobre el doctor nazi Josef Mengele, quien pasó bastante tiempo en la remota región de Bariloche, donde trabajó como veterinario y en secreto continuó sus espantosas investigaciones.

En San Sebastián próximo, América Latina no estará representada solamente por Wakolda y Lucía Puenzo, sino que también tomarán parte, en competencia o fuera de ella, la ya mencionada Gloria y otros dos títulos seleccionados de la producción al sur del Río Bravo: la nueva película de la venezolana Mariana Rondón titulada Pelo malo, y Club Sandwich, de Fernando Eimbcke. La Rondón es egresada de la Escuela Internacional de Cine y TV, de San Antonio de los Baños, y realizadora de la memorable Postales de Leningrado. Ahora llega con la historia de un niño que tiene 9 años y el “pelo malo”. Él lo quiere alisar para la foto de su escuela, y así verse como un cantante de moda, lo que crea un enfrentamiento con su madre Marta. Mientras Junior busca verse bello para que su mamá lo quiera, ella lo rechaza cada vez más. Finalmente, él se verá obligado a tomar una dolorosa decisión.

Los problemas entre una madre y su hijo, casualmente, también ocupan la atención de Fernando Eimbcke en Club Sandwich, en tanto se describe la relación entre Paloma y su hijo de quince años, Héctor, quienes mantienen una relación muy intensa y especial. Cuando pasan unas vacaciones en la costa, Héctor conoce a Jazmín, una adolescente con la que descubre los primeros destellos del amor y el sexo. Tratando de mantener a Héctor cerca de ella, Paloma pasa un mal trago cuando tiene que aceptar que su hijo está creciendo y que dejará de ser el mismo hijo y mejor amigo que ha tenido durante todos estos años.

Y hablando de cineastas argentinas, también han pegado en varios eventos de alto nivel Pensé que iba a haber fiesta, una película sobre el amor, la amistad y la soledad de Victoria Galardi, y la coproducción con España, que mezcla anime e imagen real, titulada Mujer conejo, de Verónica Chen, que ganó la Biznaga de Plata del Festival de Málaga en 2007 por Agua. Protagonizada por Valeria Bertuccelli y Elena Anaya, Pensé que iba a haber fiesta aborda nuevamente el tema de los vínculos, desnudando la hipocresía de una clase media acomodada a través de la relación de dos amigas que quieren dejar de serlo.

Volviendo al tema del Festival de Lima, la edición número 17 del festival incluye, además de la competencia, a la que ya hemos hecho referencia, una nutrida muestra paralela que incluye lo mejor del cine de esta parte del mundo en la sección Múltiples Miradas: Panorama del Cine Latinoamericano Contemporáneo, con 11 películas de Argentina, Brasil, Chile, Cuba, México y Uruguay, que competirán por el premio del público. Por la parte cubana estarán Esther en alguna parte, de Gerardo Chijona y La película de Ana, de Daniel Díaz Torres.

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