El olfato del Tigre

Pedro de la Hoz • La Habana, Cuba

Su carrera como escritor le hizo merecer el Premio Nacional de Literatura, pero el trabajo que ejerció la mayor parte de su vida fue periodista, vinculado directamente a órganos de prensa. ¿Dicotomía en Jaime Sarusky? Para nada. En nuestra historia, los paralelismos y las confluencias entre periodismo y literatura se multiplican —ejemplos mayores los de José Martí, Alejo Carpentier y Nicolás Guillén. Sin embargo no es menos cierto que en las últimas décadas se ha hecho cada vez menos frecuente la permanencia de escritores de renombre en la planta de periódicos y revistas y hacer lo que llamamos vida en la redacción.

En realidad Jaime encontró en el periodismo, después de 1959, algo que durante su juventud había acariciado: una profesión en la que pudiera satisfacer su interés por los aspectos más singulares de la existencia humana y del acontecer